Se lanza el Programa “Yo, sí puedo” en Villa María

La CTA Autónoma Regional Villa María anunció que este miércoles 8 de octubre a las 19 horas en el barrio La Calera de esa ciudad, se realizará el lanzamiento institucional del Programa de Alfabetización “Yo, sí puedo”.

Este programa educativo cubano está destinado a personas mayores de 18 años que no hayan podido aprender a leer y escribir y su lanzamiento en Villa María configura una actividad de articulación entre la Fundación Un Mundo Mejor es Posible (UMMEP) presidida por Claudia Camba, la CTA Autónoma y la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA).

La Fundación UMMEP  comenzó a funcionar en 2003, primero de manera informal, con el apoyo de militantes sociales que asumieron la tarea de organizar el trabajo en terreno, junto a organizaciones sociales de base, para implementar el programa cubano de alfabetización de adultos “Yo sí Puedo”, inaugurando así la cooperación cubana en Argentina, en favor de las poblaciones en situación de vulnerabilidad y exclusión.
Sonia Ramadori de la CTA-A Villa María explicó el proceso de gestación de esta iniciativa: “Primero fui varias veces a caminar el barrio La Calera para que me conozcan, hice contacto con el Centro Vecinal, las asistentes sociales, la gente que trabaja en el Centro de Salud del barrio, la directora de la escuela, la referente del merendero y luego nos reunimos con la Licenciada Isabel Cristina Fernández (cubana), encargada del Programa de Alfabetización en Argentina y que trabaja en el Ministerio de Educación de la Provincia de Tierra del Fuego porque el Gobernador Gustavo Melella fue el único que aceptó recibirla en el 2022 cuando ella llega a Argentina con el Programa. Por eso va y viene desde allá hacia los lugares del país donde la convoquen por el Programa”.
“La idea es empezar en un barrio como prueba piloto para continuar en otros. Ya hay otro barrio que al ver lo que se comparte en redes llamaron interesados para que les llegue a ellos y hasta de Bell Ville me preguntan si podría extenderse a otras ciudades. Así como hay interés explícito en algunos también hay quienes conservan cierto pudor de reconocer que no saben leer y escribir, conociendo eso es que tratamos de respetar la intimidad e intentamos llegar a ofrecer el programa de una manera más familiar, compartiendo una tarde de mates y tortas fritas, por ejemplo, como ya hemos hecho”, comentó la compañera.
“El Programa consta de 65 clases. Cada clase está en un video donde un maestro propone un aprendizaje, cada uno tiene una cartilla donde hace su práctica de escritura y lectura. El facilitador de cada grupo de 5 personas acompaña el proceso, aclara dudas, estimula y aporta lo que considere que cada persona aprendiz está necesitando como apoyo. Termina el programa cuando cada uno logra escribir una carta y leerla. Ese sería lo que llamamos en educación ‘el examen final’. La idea es que la gente alfabetizada luego se sienta segura para ingresar a las escuelas primarias del sistema y puedan tener su título de primaria por lo menos”, terminó Ramadori.