Argentina lidera el ranking regional de agotamiento laboral por cuarto año consecutivo. La abogada laboralista de Río Cuarto Cristina Azocar advierte sobre el impacto de las reformas y la dificultad de probar la relación entre el daño y la labor.
El 92% de los trabajadores argentinos manifiesta sentirse “quemado” en sus puestos laborales. Posiciona al país al frente de las estadísticas regionales de agotamiento por cuarto año consecutivo. La problemática dejó de ser una situación individual para convertirse en un fenómeno ocupacional colectivo. Las exigencias de una productividad constante afectan hoy la salud física y mental de millones de empleados.
Causas del agotamiento e incertidumbre
Cristina Azocar, abogada especialista en derecho laboral y referente del Foro del Trabajo, analizó en DE UNA la situación actual. La letrada explicó que “el burnout es un estado de agotamiento físico, emocional y mental que se viene padeciendo desde décadas”.
Sin embargo, la especialista diferenció el contexto presente de épocas pasadas. “Tiene que ver con una cuestión de crisis económica, de incertidumbre de lo que va a pasar. También con los cambios laborales que venimos transitando”, remarcó.
En ese marco, la abogada sostuvo que el trabajador está en “un estado de incertidumbre permanente donde se le cambian las reglas del juego todo el tiempo”. Agregó además que “con las últimas reformas laborales, el trabajador no encuentra la manera de hacerse escuchar”.
El vacío legal y el nexo causal
Frente a la consulta sobre la protección jurídica de los damnificados, Cristina Azocar detalló el alcance de la Ley de Riesgos del Trabajo. Pese a esto, aclaró que “el burnout no está regulado legalmente como una enfermedad profesional en forma directa”. No obstante, señaló que el empleado puede buscar que se le reconozca por esa vía, aunque requiere un camino legal específico.
A pesar de las dificultades, la letrada confirmó la existencia de fallos favorables. “Hemos tenido muchísimos casos en donde la Justicia ha determinado que el burnout es una enfermedad profesional y ha obligado a la ART o al empleador a pagar las indemnizaciones”, aseveró.
Barreras para reclamar y el impacto del descanso
Por otra parte, la especialista relacionó el agotamiento con la falta de pausas en la jornada laboral.”La última reforma laboral ha implementado un sistema de banco de horas que de alguna manera imposibilita o perjudica el descanso del trabajador”, puntualizó.
Frente a esta coyuntura, la abogada advirtió sobre la vulnerabilidad del personal. “Ante la falta de trabajo, el trabajador se ve obligado a aceptar cualquier condición de trabajo para no perder su labor”, manifestó Cristina Azocar. “Muchas veces no se anima o no tiene ánimo para reclamar”.
Para abordar la situación, recomendó asistencia multidisciplinaria. “Esto va de la mano de un acompañamiento psicológico o psiquiátrico serio”, concluyó la abogada, remarcando la importancia del descanso y los hábitos saludables.
Fuente: www.lv16.com.ar