La situación de años de precarización laboral, los bajos sueldos y un gremio (el SUOEM) que viene avalando paritarias donde los sueldos de los municipales pierden ante la inflación, hizo que los trabajadores del Corralón Municipal cerraran las puertas e hicieran asamblea el miércoles.
Con el apoyo de la CTA Autónoma Regional Villa María y la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTAA), los delegados del SUOEM este jueves encararon una asamblea frente a las oficinas del Intendente a Eduardo Accastello. En la asamblea se vivieron escenas de mucha bronca por parte de los trabajadores y las trabajadoras.


Gente que expresaba lo doloroso que es vivir con sueldos de 170 mil pesos en caso de facturantes y de 230 mil quienes son contratados; personas que desde hace 24 años son contratados sin haber podido acceder a un puesto en la planta de personal permanente; jubilados municipales que hablaron de la miseria que cobran y demás situaciones dolorosas a partir de la terrible situación de los municipales de Villa María.
Por ahora, el Intendente acusó a los trabajadores ante el Ministerio de Trabajo de la provincia quien llamó a reunión para hoy a las 12 horas. Los trabajadores piden pases a planta, un aumento de 350 mil pesos al básico para todos los empleados (contratados, facturantes y de planta permanente). Además denuncian amenazas de parte del Departamento Ejecutivo Municipal para que abandonen la medida de fuerza.


El Municipio ha declarado la emergencia económica pero en el primer trimestre tuvo un superávit de tres mil millones de pesos. Es decir, aclaran los empleados, plata hay sólo falta decisión política de que los dos mil empleados tengamos un sueldo digno.