El ex fiscal anticorrupción y actual titular de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos, Félix Crous, encabezó en la ciudad de Río Cuarto una jornada de formación e intercambio abierta a la comunidad organizada en la sede del Ex Buen Pastor.
En el marco de las actividades por los 50 años del golpe cívico-militar y con vistas al inicio del juicio de la Causa Gutiérrez/Di Santo, el ex fiscal anticorrupción y actual fiscal de la Unidad Fiscal de Derechos Humanos, Félix Crous, visitó Río Cuarto para encabezar una serie de jornadas de formación y reflexión. Viene de dar una serie de cursos virtuales y presenciales sobre el tema, que ahora llegan a su fin.
La actividad en Río Cuarto culminó este viernes a las 15:30 h con un encuentro abierto en Colón 733, previo al cierre formal del curso dictado junto a docentes de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Fue en el marco de Humanas Itinerante, una serie de actividades organizadas por la Facultad de Humanas.
Crous reflexionó en LV16 sobre la importancia de sostener la memoria colectiva, analizó con dureza los recientes fallos de la Corte Suprema de Justicia y cuestionó los presuntos hechos de corrupción en el área de discapacidad.
El valor de la memoria reciente
Consultado sobre un contexto en el que parecen imponerse posturas de olvido, el fiscal remarcó que la construcción histórica exige una tarea consciente e ininterrumpida. “La memoria es un trabajo arduo, no hay memoria automática. Todos los que trabajan por el olvido no se dan cuenta que en algún lugar están invitando a resistir al olvido”, afirmó.
Asimismo, profundizó sobre el rol de los juzgamientos por crímenes de lesa humanidad en la vida institucional del país: “La memoria no es simplemente evocación, es reflexión sobre nuestro derrotero como comunidad, como nación, y de eso no se escapa nadie. No hay olvidos para imponer ni memorias para imponer”.
“En el caso mío, la tarea es trabajar desde la perspectiva judicial para poner en la superficie hechos muy dramáticos, para entender por qué sucedieron, para trabajar y evitar la repetición. Además para tratar de aportar a los cimientos de un futuro más amigable, más pacífico y más armónico entre todos. Esa es la condición para que seamos una nación y no un montón de gente viviendo en el mismo territorio”.
“No es posible tapar con tierra hechos que han arrasado con vidas y con la dignidad de tanta gente. También hay que preguntarse las razones profundas que hicieron que tantas instituciones, hombres y mujeres, de un lado perdieran la vida y del otro se envilecieran exterminando a sus semejantes”.
Críticas a la Corte Suprema y al DNU 70
Respecto de las aclaraciones del Máximo Tribunal tras sus decisiones sobre la Ley de Tierras y el DNU 70, Crous consideró que las explicaciones posteriores solo exponen la gravedad institucional de la medida.
“Aplica el dicho de’no aclares que oscurece'”, dijo. “Es un acto que repone una norma cuestionada que la Corte no trató en muchos meses, que es el Decreto 70. Una verdadera reforma constitucional por decreto. La Corte le regala al Gobierno una victoria de la que ni siquiera se hace cargo; es verdaderamente un descenso de la calidad de nuestras instituciones al décimo subsuelo”.
En relación con la composición del tribunal y su lectura sobre el federalismo nacional, Crous sostuvo: “Hay una comunidad de intereses objetiva. El Poder Judicial está para proteger derechos y dirimir garantías, pero cuando hubo algún intento de afectar sus propios intereses, tuvo un vértigo derogando normas que generaba admiración por la velocidad judicial”.
“Es inconcebible que haya tres miembros —dos de la provincia de Santa Fe y un porteño— decidiendo todos los asuntos que se someten a la máxima instancia del Poder Judicial. Es una concentración de poder antidemocrática. Las cortes en todo el mundo y en América Latina tienen 20 o 21 miembros, y es lo que debería tener la nuestra: un país federal con 24 jurisdicciones debería tener representaciones equitativas de las distintas unidades políticas y con paridad de género”.
Irregularidades y corrupción en la ANDIS
Finalmente, al referirse a las investigaciones en curso por irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad y el mercado de medicamentos, el ex fiscal anticorrupción expresó un fuerte repudio.
“Todo indica que se están investigando hechos de corrupción gravísimos. El tema de la corrupción en discapacidad contiene un nivel de objeción repugnante, no hay otro modo de definirlo”.
“Aparentemente hay sobreprecios del 1000% en las prestaciones y en la compra de medicamentos. Esta es la causa de corrupción más estructural. Explíqueme usted por qué se vuelven ultra mil millonarios todos los que están vinculados con el negocio de la salud en este país. Robarle a los discapacitados, francamente, es estar más abajo que el petróleo”.
Fuente: www.lv16.com.ar