Giuliani desde el País Vasco: “No la estaba pasando bien en Córdoba”

El dirigente sindical Federico Giuliani, Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, dialogó desde el País Vasco, donde participa de un programa para perseguidos y refugiados políticos. Relató su situación judicial, las condiciones que vivió detenido y analizó el escenario gremial y político argentino.

Federico Giuliani explicó que se encuentra allí “participando de un programa de perseguidos y refugiados políticos de distintos lugares del mundo”. Aseguró que su estadía responde a la necesidad de “descomprimir la situación” que atraviesa en Córdoba, donde denuncia “un hostigamiento permanente del Fiscal Ernesto de Aragón y del Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros, quien por el solo hecho de luchar han criminalizado mi figura y en nombre mío la representatividad de ATE y la CTA”.

Recordó episodios recientes que, según afirma, marcaron un punto límite: “Me fracturaron el brazo, ejercieron tortura psicológica teniéndome 24 horas esposado en una cama en un hospital público con toda la policía insultando y amenzándome todo el tiempo”. También señaló que terminó “en la cárcel de Bouwer, en un pabellón común”, y afirmó que “si no hubiera sido por la solidaridad y la movilización popular todavía estaría detenido, porque para el ‘Cordobesismo’ que gobierna nuestra provincia hace 26 años luchar es un delito y para nosotros protestar es un derecho”.

Sostuvo que “me han armado siete causas, allanado mi vivienda particular y la sede de ATE Río Cuarto, me incautaron cuatro teléfonos móviles y sufro el hostigamiento permanente de la Policía porque yo siempre voy al frente en las movilizaciones. Sabemos que nos hacen inteligencia. Frente a este panorama lo charlamos con la familia y acepté participar de este programa, por un lado para descomprimir la situación allá y, por el otro, hacer incidencia internacional para denunciar la grave situación que se vive en Argentina en general, pero también en la provincia de Córdoba en particular”.
 
Giuliani ayer en Bilbaro, durante el Café-Tertulia en la Central Obrera Vasca LAB, que representa a la izquierda nacionalista de Euskal Herria. Intercambio sobre la situación del sindicalismo en la Argentina en tiempos de Milei.

Sobre su vida en el País Vasco, señaló que encontró “un pueblo muy generoso, combativo y solidario”. En ese clima, dice sentirse más tranquilo: “Mi cabeza descansa más”, aunque aclara que vivir en una casa comunitaria con personas de distintos países implica “empezar de cero”. Su idea es regresar antes de Navidad, aunque admite que observa el panorama argentino “complejo” y con señales preocupantes. “Lo que vine a buscar lo estoy encontrando,  y espero volver con la fuerza recargada para seguir peleando por lo que falta. Acá estamos dando charlas y debates con el propósito de avanzar en la unidad internacional de los pueblos para frenar el fascismo”, aseguró.

Finalmente, reflexionó sobre el rol del movimiento obrero y la falta de respuestas frente al ajuste: “Hay una crisis de representatividad muy grande no solamente en la partidocracia demoliberal lo que demuestra un descreimiento muy pronunciado de la sociedad y las organizaciones gremiales no estamos ajenos a eso. Tenemos que apelar a la autocrítica, no solamente criticar al resto. Hoy en la Argentina hay un sindicalismo muy burócrata, con dirigentes atornillados a los sillones desde hace 40 años, que no solamente piensan y viven como empresarios, sino que son empresarios, que acuerdan con todos los gobiernos de turno y que han generado una desmovilización generalizada para que la gente no salga a reclamar, porque no cree en esos dirigentes. Eso está potenciado por los discursos de estigmatización de la actividad sindical por parte de los medios hegemónicos de comunicación. Pero hay otros dirigentes, con menos prensa, que están enfrentando el ajuste y las políticas de saqueo del Gobierno”.

Para Giuliani, “la clase trabajadora está muy fragmentada y las viejas organizaciones sindicales y centrales obreras no representamos el conjunto, por lo cual hay que repensar cosas nuevas, como por ejemplo, yo soy de la CTA, usted hablaba de la CGT que hace silencio cómplice, ya arregló con Milei, olvídese que va a salir, ahí hay negocios y a eso no lo va a mover nadie. Pero incluso en la CTA representamos a una pequeña porción de la clase ¿no será la hora de pensar en una nueva central sindical única?”.
Consideró por último que “lo que no pudo hacer la política electoral quizás lo haga la organización en la calle y la lucha popular”.

Foto de portada. Federico Giuliani con el compañero Koldo Sáenz, Secretario de Relaciones Internacionales del Sindicato LAB perteneciente a la Izquierda Nacionalista de Euskal Herria.

Fuente: www.lv16.com.ar