Huerta Grande fue sede del Encuentro Regional de la Economía Solidaria

Con una destacada participación de cooperativas, organizaciones territoriales y espacios de la economía social, se realizó el sábado una nueva edición del Encuentro Regional de la Economía Solidaria, un espacio que desde hace más de seis años articula experiencias productivas del norte de Punilla y el noroeste cordobés.

La jornada se llevó a cabo en el Salón Polifuncional de Huerta Grande, convocando a productores, emprendedores, comercializadores y comunicadores que comparten una misma perspectiva: Construir autonomía, defender la soberanía alimentaria y garantizar alimentos sanos, de calidad y precios justos para las comunidades.

Participaron del encuentro la Cooperativa Tinku; la Cooperativa Sacha; la Cooperativa Llacay de Huerta Grande; Prosa del Noroeste Cordobés; la Cooperativa Viarava de Capilla del Monte; el Movimiento Popular La Dignidad; la CTA Autónoma Punilla; la Federación Agraria; además del espacio de articulación regional y la Feria del Buen Vivir de Capilla del Monte.

Durante el encuentro, se abordaron los principales desafíos del sector. Mario Aguirres, representante de la Federación Agraria, expresó su preocupación por “los inconvenientes que existen para la comercialización a causa de las habilitaciones municipales que no tienen alcance regional” y señaló la necesidad de “una homologación regional que facilite el trabajo de los productores”. También advirtió sobre la situación crítica de instituciones como el INTA, el Banco Nación y otros organismos claves para el sector productivo, hoy en riesgo de desaparición.

Por su parte, Omar Grillo, del Movimiento Popular La Dignidad, aportó una mirada histórica: “Hasta la llegada de Martínez de Hoz al Ministerio de Economía, el noroeste cordobés era una región productiva. A través del ferrocarril se colocaban tomates, aceitunas, leche y carne. En San Marcos Sierras existía un gran molino harinero que abastecía a la zona. El desafío es retomar ese pasado para hacerlo presente”.

Desde la CTA-A Punilla, Fernanda Vittore celebró el espacio colectivo: “Celebro los encuentros donde se buscan alternativas frente a un sistema que nos empuja al individualismo. Hacerle frente a esta crisis es una responsabilidad de todos y todas”.

En el receso del mediodía, se desarrolló un taller sobre moneda social complementario a cargo de Marcelo Caldano, de la Cooperativa Educacional Cosettini denominado Taller de la Moneda Fugaz. Allí se debatió la propuesta de implementar ferias bimonetarias en la región, como una estrategia concreta para enfrentar la crisis, superar la escasez de dinero y dinamizar el mercado local, fortaleciendo los intercambios y el circuito económico territorial.

En el marco del trabajo por comisiones, se resolvió conformar una Mesa Departamental entre la CTA-A Punilla y las cooperativas productivas de la región , con el objetivo de fortalecer las gestiones ante distintos organismos estatales y potenciar las redes de trabajo conjunto.

El Secretario General de la CTA Autónoma Punilla, el periodista Juan Yacobs, agradeció la participación y destacó “la relevancia que tiene la decisión de las comunidades de apropiarse de su propio destino, reflexionando sobre el alimento que consumimos y sobre el territorio que elegimos habitar”.

El encuentro cerró con un clima de entusiasmo colectivo y el compromiso de volver a reunirse en una nueva edición en el mes de noviembre. Además, se resolvió avanzar en el fortalecimiento de la red regional, diseñando estrategias internas de organización y externas de comunicación para sumar nuevos integrantes.

Una de las buenas noticias de la jornada fue la sanción en Huerta Grande de una ordenanza que declara de interés municipal la producción avícola y las huertas orgánicas de baja escala, destinando zonas específicas de la localidad para el desarrollo productivo, una clara señal de apoyo institucional a este tipo de iniciativas.

Desde la CTA-A Punilla celebraron estos espacios de encuentro, articulación y construcción de poder popular, en defensa del trabajo digno, la soberanía alimentaria y el derecho a una vida con dignidad en nuestros territorios.