La corrupción en Córdoba

Por Lea Ross
El lunes se ordenó la detención de Oscar González, ex-legislador, capataz de Traslasierras, ocupador multicargo y referente de la casta vernácula comechingona.
Está imputado por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
Se trata de una causa que se inició con la Tragedia de Altas Cumbres de 2022, cuyo siniestro vial que generó el dirigente oficialista llevó al deceso de la docente Alejandra Bengoa, y donde jóvenes sufrieron graves heridas.
El punto en cuestión es que González manejó una serie de “subdeclaraciones” juradas, para evadir los valores reales de mercado de sus inmuebles, llevando a una evasión del mínimo de 450 mil dólares, según investigaciones de su humilde servidor, conformada principalmente por una media docena de departamentos ubicados en los lugares más cotizados de la zona céntrica de la capital cordobesa, incluso con distancias muy estrechas entre sí.
A esto se le suma terrenos y casas en el departamento San Javier, donde se incluye una enorme mansión donde ni siquiera figura el valor fiscal en el catastro. De hecho, un pariente suyo fue designado en el área de Catastro, que le permite acceder a información para obtener terrenos a precios accesibles y especular con ellas. Incluso, con la tenencia de un lote compartido, a tan solo 5 centavos de valor.
Como lo pueden ver en el mapa de portada, no solo los inmuebles de González orbitan alrededor de la plaza España de la capital.
También de otras figuras sindicadas de realizar manejos espurios, como un pariente del fallecido Jorge Suau, muerto a partir de la quiebra de la gran mesa financiera CBI Cordubensis, y de Fernando Boldú, imputado por supuestamente lavar una coima en un departamento señalado en la gráfica. Se sabe que los tres nombres mencionados han tenido sus cruces en sus historiales políticos.
Dicho sea de paso: Catastro ha bloqueado la información sobre la titularidad de terrenos, impidiendo así al periodismo cordobés seguir con estas investigaciones.