La cruda realidad social

Por Mario Bongiovanni Perna*

San Francisco (Córdoba), Frontera y Josefina (Santa Fe) no están exentos de la cruda realidad social que vive el país.
La foto que acompaña esta nota fue enviada por un amigo, quien se detuvo en el camino y fue a preguntarle en dónde vivía, qué edad tenía y qué estaba haciendo al costado de la ruta juntando chatarras; el niño levantó su mirada y le comentó que tiene 7 años y que sale todos los días a juntar chatarras para vender y así poder comprar la comida para él y sus hermanitos.
Inmediatamente le dije que íbamos a buscarlo para poder hablar con él y ponernos a disposición de lo que necesite.
Cuando el “Estado” se retira del territorio con políticas focalizadas sobre la vulnerabilidad que viven muchos grupos poblacionales, se produce un deterioro en la mínima expresión de sus expectativas de vida, desde el hábitat social, hacinamiento, violencia intrafamiliar, consumo problemático de drogas, delincuencia infantojuvenil, deserción escolar, etc.
Es muy complejo que un niño de 7 años esté trabajando y no en la escuela, es un derecho humano que pueda tener un plato de comida y estar institucionalizado en un centro educativo para poder conquistar la movilidad social. Y pensar que algunos celebran esta clase de “trabajos” aduciendo que “son héroes, que tienen que trabajar”.
Del lado de la vereda correcta. Los pibes tienen que estar contenidos y promovidos por la Educación Pública Gratuita y de Calidad y con un plato de comida en sus hogares.
*Vocal del Consejo Directivo Provincial (CDP) de ATE Córdoba