La Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) de la provincia de Córdoba expresó su “solidaridad” con el histórico dirigente del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales (SUOEM) de la ciudad Capital, Rubén Daniele, a quien se lo acusa de “incitar a la violencia” debido al discurso que realizó el 29 de diciembre en medio del conflicto gremial desatado por la suba de aportes a la Caja de Jubilaciones de la Provincia, a la vez que “repudió la política implementada desde el poder para hostigar y estigmatizar a los dirigentes que luchan por los derechos de los trabajadores”.
A través de un posteo en sus redes sociales, el Gobernador Martín Llaryora expresó que ‘recibo muchos mensajes de apoyo frente a los insultos y agravios de Rubén Daniele, que implicaron una clara incitación a la violencia’. Agregó que ‘algunos me sugieren denunciar. No lo voy a hacer. No me van a amedrentar los insultos ni los agravios. La violencia no conduce a nada y Córdoba no la necesita’, aseguró en las redes quien acaba de perpetrar un nuevo y brutal ajuste sobre los trabajadores activos y jubilados alineado plenamente con las políticas regresivas del cipayo de Milei.
La CTA-A puntualizó: “Hacemos nuestras las palabras del SUOEM denunciando que no se condena la confiscación de salarios y jubilaciones, pero sí el grito de defensa de quienes representan a las trabajadoras y los trabajadores, naturalizando la crueldad de decisiones que empobrecen a miles de familias”.
La Central recordó que, así como ocurre con el dirigente municipal, “el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, fue imputado en varias causas por el alfil de la Justicia adicta del ‘Cordobesismo’, el Fiscal de Instrucción Ernesto de Aragón, por el sólo hecho de ejercer el derecho constitucional a la protesta”, al tiempo que consideró que “violencia es aplicar un ajuste que recorta ingresos y agrede económica e institucionalmente a familias enteras que verán la dimensión de la injusticia perpetrada desde los poderes del Estado Provincial en el recibo de sueldo, en la jubilación y en la mesa diaria”.
Señala que “no claudicaremos en el reclamo, menos aún cuando tocan a los compañeros por luchar, y seguiremos exigiendo el cese del hostigamiento y la persecución política a Giuliani, Daniele y el resto de la militancia sindical, social y ambiental que enfrenta el ajuste y el saqueo en nuestra provincia. El Gobierno y la Justicia de Córdoba tienen que tener tolerancia cero con la corrupción, la inseguridad que golpea a los que menos tienen, la Violencia Institucional de la Policía, el hambre y la marginalidad, en lugar de asediar a los que pelean para que vuelva a imperar la Justicia Social”.
“Convocamos al conjunto del Movimiento Obrero cordobés a seguir exigiendo en la calle respuestas a nuestras justas reivindicaciones aunque los gobernantes de turno, de cualquier pelaje político, pretendan amordazarnos echando mano al aparato represivo, la Justicia y los medios de comunicación hegemónicos que demonizan a los que no se resignan a soportar pasivamente esta escandalosa desigualdad social”, concluye la declaración de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) de la provincia de Córdoba.