Un reciente estudio de Fundar Políticas analizó la evolución del mercado laboral entre agosto de 2023 y agosto de 2025, y advierte una transformación preocupante: In fuerte aumento del autoempleo bajo monotributo y de trabajos informales, acompañado de una importante caída del empleo formal registrado.
Según el informe, los sectores económicamente más beneficiados desde la llegada de Javier Milei al gobierno fueron aquellos vinculados a la intermediación financiera, la minería, la pesca, la ganadería, la agricultura y otras actividades primarias.
En cambio, los rubros industriales —como la construcción, la manufactura y el comercio— fueron los más afectados: juntos explican buena parte de los alrededor de 178.000 puestos formales perdidos en ese período.
El comercio, por su parte, logró generar empleo, pero en su mayoría en la informalidad: los nuevos puestos son, en su mayoría, ocupados por monotributistas o trabajadores de aplicaciones.
El resultado es claro: Lo que crece en la Argentina no es empleo formal de calidad, sino trabajos precarios, con escasa o nula estabilidad laboral, sin aportes previsionales y muchas veces sin derechos básicos.
Este informe expone una realidad que ya empieza a dejar huellas sociales: para muchos trabajadores, el “empleo” ya no garantiza seguridad económica ni previsibilidad, sino ingresos inciertos, condiciones degradadas y vulnerabilidad permanente.
Fuente: www.elresaltador.com.ar