Insumos que no llegan, salarios congelados que no cubren la canasta familiar, guardias colapsadas, contratos precarios y un vaciamiento que pone en riesgo la atención de toda la comunidad. La crisis de la Salud Pública en la provincia no da para más.
Quienes le ponen el cuerpo día a día a los hospitales, centros de salud y organismos sanitarios son las y los trabajadores.
Pero no podemos dar esta pelea en soledad ni esperando soluciones mágicas desde las oficinas gubernamentales.
Desde ATE Córdoba construimos un sindicato de bases que defiende la Salud Pública.