Organizar la rebeldía popular

“El Movimiento Pueblo y Patria nace como una herramienta de acción colectiva, horizontal, feminista, popular y comprometida. No dependemos de partidos, pero intervenimos políticamente. No nos quedamos en la protesta: Construimos poder desde abajo, con solidaridad, autogestión y presencia en los territorios. Un espacio colectivo, abierto y diverso que surge ante la urgencia de construir una sociedad más justa, libre, soberana, solidaria y donde impere la Justicia Social.
“Nuestro movimiento está conformado por vecinas y vecinos, trabajadores y trabajadoras, jóvenes, estudiantes, jubilados, integrantes de pueblos originarios, ambientalistas y organizaciones barriales que comparten una misma convicción: La transformación social se construye desde abajo, con participación, respeto y compromiso colectivo.
“El objetivo principal de construir una nueva experiencia política, social, ambiental y cultural que interpele y confronte con las fuerzas garantes del Pacto de Gobernabilidad del Ajuste, es la tarea que hoy nos convoca para frenar el ajuste neoliberal de Llaryora y combatir y derrotar el Gobierno neofascista y colonial de Milei.
“No es posible pensar en una alternativa política movimientista, popular, democrática y emancipadora, con chances de crecer y afianzarse en toda la provincia, si no tiene presencia efectiva en el centro del conflicto social y protagonismo en las nuevas corrientes de resistencia a las políticas neocoloniales.
“Para lograr este objetivo tenemos que hacernos cargo de una premisa fundamental: Refrendar el concepto de que nuestra matriz histórica no tiene nada que ver con el ADN de la partidocracia liberal. Aquí y ahora toma dimensión la ola verde que inundó de esperanza y feminismo las calles de la Argentina. Mujeres, Juventud, Movimientos Ambientalistas y Pueblos Originarios aparecen como datos novedosos que rompen el molde y dan un contenido diferente a la resistencia social a las políticas de ajuste.
“Para nosotros, la mayoría militantes de organizaciones sindicales, sociales, de derechos humanos, barriales, culturales, estudiantiles, provenientes de diferentes extracciones políticas que abrazan en general la causa nacional, popular y revolucionaria, el conflicto social es el combustible que alimenta los niveles de conciencia, organización, resistencia y lucha de nuestro pueblo. Mientras más protagonistas seamos de esa contienda cotidiana, mayores posibilidades tendremos de hacer visible y explícita una propuesta política innovadora para que el pueblo gobierne.
“Nadie nos regalará lo que no sepamos conseguir por nosotros mismos. Esta experiencia de instalar y referenciar al Movimiento Pueblo y Patria en toda la provincia, requiere dar cuenta de la importancia estratégica del territorio a la hora de contabilizar el protagonismo popular en los conflictos sociales de confrontación con el poder.
“Nuestro compromiso es claro: Militar con y para los sectores que durante décadas fueron invisibilizados, silenciados o despojados. Apostamos a una Córdoba diversa, plural, igualitaria y profundamente democrática”.
