No alcanza

Por Pablo Callejón*

No alcanza, así de simple. No llegás a fin de mes o tenés desorganizada la vida. La tuya y la de tu familia. No podés programar vacaciones, cambiar el auto, comprarte una tele. Ni siquiera podes estar al día con la cuota del colegio o pensar en zapatillas nuevas para tu hijo.
Vas al súper y no alcanza. Así de simple. Comprás menos, buscas oferta, no te das un gusto. Perdés calidad de vida. Te va peor. No alcanza. Hay menos desocupación, crece la industria, hay más exportaciones, mejora la construcción, sube el PBI. Y sin embargo, no alcanza.
Desde hace 6 años, la mayor parte de la riqueza se la queda un grupo de empresas. Hay sectores que no perdieron nunca, ni siquiera en pandemia. Le sacaron ventaja a la crisis mientras vos perdías salarios.
Ves con caras largas al comerciante de la esquina y cada vez más gente pide ayuda para comer. No alcanza. No, señores, no alcanza con ponerse en analistas de la realidad y solo echar culpas. Hablar como si no fueran parte del Gobierno.
El “Macrismo” fue una tragedia económica, pero la esencia del modelo no cambió. No sirve crecer a costa de los trabajadores. No puede ser tolerante ganar mientras se caen los sueldos. No puede ser posible que vivan remarcando la comida que le falta a millones de personas.
Porque dijeron que defenderían la situación de los más vulnerables pero los bonos y asistencias se convierten en ganancias de empresas alimenticias.
No alcanza. Porque se defienden intereses de empresas de altísima rentabilidad, como de producción de neumáticos, y se estigmatiza a los empleados.
No alcanza porque los aeropuertos están repletos de pasajeros de altos recursos y en las terminales de ómnibus no pueden pagar el pasaje. Porque hay hoteles desbordados de turistas y comedores con filas de familias que esperan una vianda.
Porque algunos pueden vivir una vida holgada y millones sufren no poder mejorar en algo su realidad. Cuando todo es tan desigual, no alcanza. No alcanza con decir que lo que viene puede ser peor. Millones esperan que puedan ser mejores ahora.
La contradicción nos interpela todos los días. No hay una crisis generalizada. Algunos están ganando muchísimo. El problema es la mayoría. A ellos no les alcanza.
*Periodista