Desde la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTA) se elevó una nota al concejal Pablo Rosso (foto) quien reemplaza a Martín Gill en la intendencia de Villa María. Desde el gremio se pide que el Municipio no se relaje en relación al cuidado del personal.
Se planteó la situación de quienes trabajan en la secretaría de finanzas municipales donde se produjeron cuatro casos de contagiados con Covid-19, ese personal fue mandado a sus casas pero sus compañero/as fueron hisopados y se les ordenó que continuaran trabajando sin importar los riesgo que corren los trabajadores y los vecinos que concurren al salón sobre calle Sobral en el edificio central de la administración municipal. Se aclara que todos los obligados a trabajar son contactos estrechos de los contagiados.

No es el primer reclamo que debe realizara la UTEM ante las autoridades municipales para que no descuiden al personal, aunque no siempre se encuentra eco en quienes son los responsables del Poder Ejecutivo. Esta vez también se solicitó que se proporcioné alcohol y barbijo a los trabajadores. Resulta muy preocupante que Rosso y compañía no respeten las normas con la cuales se deciden los aislamientos de los vecinos en general.
Desde la UTEM se plantea la necesidad de que las autoridades asuman su responsabilidad y no descuiden las normas de seguridad que ponen en peligro a trabajadores y vecinos en general. Lamentablemente, la no respuesta directa y la falta de predisposición al diálogo que poseen las autoridades municipales acechan cualquier esperanza de que pongan interés en el manejo correcto de la situación de pandemia en la cual trabaja el personal municipal.