El 7 de octubre de 1930 nació Carlos Mugica en Buenos Aires.
Cumpliendo presagios: “Estoy dispuesto a que me maten pero no a matar”, el 11 de mayo de 1974, después de celebrar misa en la Parroquia de San Francisco Solano, Carlos Mugica fue asesinado. El crímen lo ejecutó la banda clandestina paraestatal Triple A comandada por José López Rega, secretario privado del presidente Perón y Ministro de Bienestar Social. En 1973, Mugica había sido asesor de ese Ministerio durante dos meses, cargo al que había renunciado por “discrepancias insalvables en relación a la política aplicada a las villas”. López Rega lo había difamado acusándolo de corrupción en el manejo de los fondos. El crímen se cometió a 10 días del primero de mayo en que el presidente Perón llamó imberbes y estúpidos a quienes poco tiempo atrás había llamado “juventud maravillosa”.
Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe nació el 7 de octubre de 1930, en el seno de una familia acomodada, su padre, Adolfo Mugica, era un ingeniero civil de destacada participación política en el partido Conservador. Tenía seis hermanos. A los 21 años dejó sus estudios de derecho e ingresó en el Seminario de Villa Devoto. Después de ordenarse sacerdote en 1959, pasó un año en el Chaco santafesino.

De regreso fue vicario cooperador en la Parroquia Nuestra Señora del Socorro, asesor de jóvenes universitarios y profesor de teología en la Universidad del Salvador. Además fue secretario privado del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Caggiano y asesor de la Juventud de Estudiantes Católicos del Colegio Nacional de Buenos Aires, donde entabló relación con Carlos Ramus, Mario Eduardo Firmenich y Fernando Abal Medina, entre otros jóvenes que más tarde fundarían la organización Montoneros.
A pesar de su origen y de una posiblemente exitosa carrera eclesiástica por delante, encontró su verdadera vocación junto a los más humildes en la villa de Retiro. A fines de 1968, se incorporó al Equipo Pastoral para Villas de Emergencia y comenzó a participar activamente del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Ese mismo año estuvo en Francia, donde vivió de cerca el Mayo Francés. En esa oportunidad, se entrevistó con Perón en Madrid. Mugica adhiere al Movimiento Peronista por entender que “es la instancia histórica a la que debe acceder un cristiano para mirar las cosas desde el lado de los pobres”.

En 1970, fue detenido a causa del responso que realizó a Ramus y Abal Medina, integrantes de Montoneros y muertos en un enfrentamiento. En noviembre de 1972, formó parte del charter del primer regreso de Perón desde el exilio. A fines de ese año fue gestor de la reunión que 60 sacerdotes tercermundistas tuvieron con Perón. Fue allí cuando recibió el ofrecimiento de ser el primer candidato en la lista justicialista de la Capital, cargo que rechazó.
En su libro Peronismo y Cristianismo de 1973 dejó en claro su punto de vista sobre las relaciones entre peronismo y cristianismo, el sacerdote y la política y el papel de la iglesia en el tercer mundo. Mugica criticó fuertemente la violencia guerrillera superada la dictadura y en un marco democrático. Después de asesinato la derecha fascista peronista y la izquierda revolucionaria peronista se acusaron mutuamente. Transcurridas 4 décadas queda claro que el crímen lo cometió la banda clandestina paraestatal Triple A, organizada y financiada por el Ministerio de Bienestar Social de la Nación.
Fuente: El Ortiba