En una conferencia de prensa en UTEDyC, convocada por Roberto Battaglia, ex Secretario General de la Seccional Villa María de la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial de Córdoba (AGEPJ); Camilo Rodríguez, ex Secretario General de la CTA Villa María y actual Presidente de la Asociación de Jubilados de Argentina (AJA); junto a Richard Bertoglio y Oscar “Cacho” Mengarelli, jubilados de ATE, se volvió a arremeter en contra del “pésimo servicio, si es que se da”, según lo que afirmaron, de la Administración Provincial del Seguro de Salud (APROSS) a los afiliados, sobre todo a aquellos jubilados y empleados estatales o municipales del interior de la provincia de Córdoba.
“El tema acá es que los afilados a APROSS no tenemos cobertura de ningún tipo, ni de profesionales ni de medicamentos. Porque, según las averiguaciones que nosotros hemos hecho, como ocurre en distintos ámbitos del Gobierno provincial, y del Nacional, para no dejarlo afuera, hay un negocio atrás de esto. El Presidente del Directorio del Hospital Privado de Córdoba es Ricardo Pieckenstainer, Ministro de Salud de la provincia, por lo tanto, orienta todos los fondos de APROSS hacia el Privado y, a su vez, hacia el Ferreyra, que a la vez está siendo vaciado por el Privado, y no hay dinero para el interior provincial, para pagar las prestaciones y los gastos que los afiliados de APROSS generaríamos”, denunció Battaglia.
Pero el reclamo no es nuevo, viene de larga data, tal cual elDiario viene informando.
“Hace bastante tiempo que venimos reclamando esta situación. Y fundamentalmente Camilo (Rodríguez) ha hecho bastantes reclamos y movilizaciones en la ciudad tendientes a tratar de modificar esta situación que vivimos los afiliados de APROSSs. Ahora, como en todo lo que trata sobre la vida política y social hoy, la gente no reclama en los términos que debería reclamar. Se queda sin medicamentos, sin atención médica, sin turno, y muchos se están muriendo. Y luego, si uno quiere ir al Ferreyra, te dan turno a 30 o 60 días, con los gastos que implica movilizarse allá para cualquiera del interior. Esto no es salud ni es atención médica; nos dejan sin ella, y esto ocurre en la educación, en la vivienda, y en todos los órdenes”, expresó.
En este sentido, Camilo Rodríguez señaló lo siguiente: “La jubilación mínima es de 190 mil pesos y el promedio está en 280 mil pesos, y no pasa de los 300 mil. Viajar a Córdoba, para casi la mayoría, cuesta 60 mil ida y vuelta, solo de pasaje, sin comer o traslado en la ciudad, y ni si diga si hay que quedarse a dormir. Y en general, un jubilado va a acompañado, así que el costo se duplica. Son cifras absurdas. Esto ocurre en todas las especialidades”, dijo.
“Llaryora, como se hace el bueno, dice que nadie puede ganar menos de 335 mil pesos, y te lo sube un poco más, pero qué puede hacer una persona, y menos un jubilado, con ese dinero, es imposible vivir así. Y los gremios, bien, gracias. El único gremialista municipal que hace su trabajo es Rubén Daniele, y toda la ciudad de Córdoba lo odia, porque el sindicato que lidera nunca dejó caer el sueldo, y ganan alrededor de 2 millones, de los mejores salarios del país, pero el resto de las dirigencias gremiales no hacen nada y se callan. Los demás sindicatos están en el mismo tenor que la CGT, arreglando por el 2%, es una vergüenza. Esta es la situación y nadie dice nada. Acá, en la Municipalidad, cada vez hay más monotributistas o facturantes y ya no queda casi nadie de planta permanente”, expresó.
Fuente: www.eldiariocba.com.ar