La CTA Autónoma Córdoba convoca a la Marcha por la Memoria, Verdad y Justicia que tendrá lugar este 24 de marzo las 17 horas con punto de partida en Avenida Colón y Jujuy, ratificando su repudio al Gobierno cipayo de Milei, a la vez que vuelve a llamar a la más amplia unidad de los que luchan para frenar la restauración oligárquica y el revanchismo patronal. En Río Cuarto la Central convoca a la marcha que partirá del Ex Buen Pastor, Santiago del Estero y Colón a las 17 horas para llegar una después a la Plaza Central.
Frecuentemente, de manera interesada, se subestima el rol de la clase en la lucha contra la dictadura cívico-militar. Y sin embargo, fue impresionante. Y cómo lo han ocultado, porque el enemigo tiene que invisibilizar que los trabajadores y trabajadoras siguieron resistiendo en medio de la masacre. Metiendo un rulemán en la cinta transportadora, o “miguelitos” a la salida de los bondis, o haciendo huelga de brazos caídos, o trabajando “a tristeza” o con paros “a la japonesa”. Aunque parezca increíble, los medios no se acuerdan de la Huelga General y Movilización del 30 de marzo de 1982 por “Pan, Paz y Trabajo” liderada por la CGT Brasil de Saúl Ubaldini, brutalmente reprimida por las “Fuerzas del Orden” que asesinaron al obrero Benedicto Ortiz en Mendoza y detuvieron a cientos de dirigentes. Tampoco se le da la dimensión histórica que tuvo al 27 de abril de 1979, fecha de la primera Huelga General a la tiranía oligárquico-militar.
Los que mandan aplican muy bien la ciencia política, el ensayo y el error. El ensayo fue el “Rodrigazo”, una tremenda devaluación con pérdida de poder adquisitivo del salario y aniquilamiento del ingreso de los trabajadores. ¿Pero qué pasó? Hubo una reacción popular masiva y contundente. Una de las fechas de la Historia Argentina que habrá que recordar es la del 27 de junio de 1975, una movilización convocada por los trabajadores que lo echó a Celestino Rodrigo (Ministro de Economía de María Estela “Isabel” Martínez de Perón), lo echó como rata por tirante a (José) López Rega y obligó a “Isabel” a reabrir las paritarias. A su vez, desencadenó entre los grupos económicos y los milicos la idea de que si “Isabel” era un gobierno títere, que ni siquiera fue capaz de contener esa respuesta, había que apelar a lo que mejor saben hacer: “La casa es atendida por sus propios dueños” y asestaron el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Ellos vinieron para imponer un Modelo Neoliberal que dinamitó el Estado de Bienestar, implantado en la década del ‘40 y que -con los avatares del caso- duró prácticamente hasta el Golpe. Había casi pleno empleo, movilidad social, una sociedad integrada, una Nación que respondía. Alfredo Martínez de Hoz -ideólogo de la asonada militar- no pudo privatizar Aluar. Se opuso la Fuerza Aérea, porque Aluar fabrica aluminio y los aviones, entre otros componentes, tienen aluminio. Para perfeccionar y terminar lo que habían empezado los genocidas, tuvo que llegar la Segunda Década Infame del “Menemato”, el Gobierno de la Alianza, Macri y, ahora, la barbarie que hambrea al pueblo y entrega a la Nación conducida por el estafador Javier Milei.
El 62 por ciento de los desaparecidos en la Argentina eran militantes, miembros de comisiones internas, delegados o dirigentes de organizaciones de trabajadores. En Córdoba había un movimiento de trabajadores con una potencia de resistencia y combatividad muy fuerte. Antes de la dictadura funcionaba a pleno la Coordinadora de Gremios en Lucha, que reunía a sectores de cuerpos de delegados, algunas conducciones sindicales, agrupaciones de sindicatos que tributaban en otra dirección, que estaban directamente relacionados con la disputa por la renta con las patronales y tenía una fuerte incidencia de las organizaciones político-militares. Por lo tanto, cuando vino la restauración oligárquico-imperialista y llegó la hora del terror ejecutado por los militares, que fueron la fuerza que usaron los grupos de poder para desembarazarse de la oposición, hicieron obviamente foco en la clase trabajadora.
El próximo 24 de marzo el pueblo volverá a ganar las calles y plazas de todo el país para expresarle al poder que no cante victoria antes de tiempo. Que no olvidamos, no perdonamos ni nos reconciliamos con los autores materiales e ideológicos del genocidio.
Un peldaño más en el Plan de Lucha contra las políticas antipopulares y antinacionales del Gobierno fascista y neocolonial de Milei, que en poco más de un año de Gobierno hizo que la pobreza llegue al valor más alto en los últimos 20 años, mientras se ufanan de ajustar a la “casta” de los de abajo, seguir siendo pagadores seriales del FMI y subastar el país al mejor postor.