Tomás Di Toffino: Un ejemplo de lucha y compromiso

Se cumplieron 49 años de la desaparición del dirigente sindical de Luz y Fuerza de Córdoba Tomás Di Toffino, compañero entrañable del “Gringo” Tosco, un luchador que defendió con inquebrantables convicciones los derechos de los trabajadores, honrando siempre la posición histórica de la clase.

Ingresó a la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) a los 14 años, como cadete, fue delegado gremial en la Oficina de Compras, integrante del Tribunal Paritario, Secretario Gremial y Secretario Adjunto, cargo que ocupaba cuando el gremio fue intervenido en octubre de 1974, pasando todo el Consejo Directivo a la clandestinidad.
Fue un dirigente capaz y un valeroso militante que eligió pelear junto a sus compañeros. A pesar de la persecución y la cárcel de la dictadura, “Titi” siempre tenía un mensaje de esperanza y fortaleza. Luego del fallecimiento de Agustín Tosco, el 5 de noviembre de 1975, encabezó el Consejo Directivo en la Resistencia y continuó la lucha para recuperar el Sindicato intervenido el 9 de octubre de 1974.
El 30 de noviembre de 1976, un grupo de tareas al mando del genocida General Menéndez lo secuestra a la salida del trabajo, y es trasladado al Centro de Detención clandestino de La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron condenados el 25 de agosto de 2016 en la Megacausa “La Perla-La Ribera-D2”.

Historia de vida

Tomás nació el 10 de abril de 1939 en la ciudad de Córdoba. Cursó la primaria en la Escuela Nacional Alejandro Carbó y el secundario en la Escuela Superior de Comercio Jerónimo Luis de Cabrera, posteriormente ingresó en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba. Se enamoró de la “Negrita”, se casaron y fueron padres de cuatro hijos.

El “Titi” comenzó a trabajar en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) a los catorce años. Desde siempre tuvo una activa participación gremial que lo llevó a integrar la conducción del Sindicato Luz y Fuerza de Córdoba. En 1968, participó en la creación de la CGT de los Argentinos, en 1969 luchó en el “Cordobazo” y fue condenado por un Consejo de Guerra durante la dictadura de Onganía.

Peleó en las calles en “El Viborazo” y sufrió la prisión en la dictadura de Lanusse. En 1972, participó de la creación de la Mesa de Gremios en Lucha y sonrió cuando el Peronismo Revolucionario ganó Córdoba con Ricardo Obregón Cano y Atilio López. Desde 1974, padeció el golpe policial conocido como “El Navarrazo” y la persecución de la Triple A. En 1975, con la intervención de los sindicatos y el fallecimiento en la clandestinidad de su compañero Agustín Tosco, ejerció la conducción de la “Dirección Sindical en la Resistencia”.

A Tomás le gustaba el asado y el buen vino entre amigos, la música de cine y la bossanova. Disfrutaba de todos los momentos compartidos con su familia. Quienes lo conocieron destacan de él su trayectoria de militante coherente y el compromiso con sus compañeros, su honestidad, su inteligencia, su alegría, su optimismo ante cualquier situación por difícil que fuera. Su amor a la vida.

Fue secuestrado a la salida de su trabajo el 30 de noviembre de 1976. Permaneció cautivo en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “La Perla”.  Tenía 37 años. Aún continúa desaparecido.