Esta semana la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM–CTA-A) presentó una nota al intendente municipal de Villa María, abogado Martín Gill, planteándole la situación relativa a los sueldos municipales. Esto es luego del acuerdo que llegara el intendente con el SUOEM de Villa María y Zona, otro gremio municipal declaradamente oficialista y que está haciendo campaña por la reelección de Gill en la intendencia. La UTEM no acuerda con que el aumento otorgado esté por debajo de los índices inflacionarios.
Entrevistamos a Jesús Chirino (foto), Secretario General de UTEM-CTA-A:
-¿Es un buen aumento el logrado?
-Es bueno para un Intendente al cual no le preocupa pagar sueldo debajo de la línea de indigencia. Mire lo que le digo, no hablamos que algunos compañeros y compañeras trabajan para ser pobre sino que trabajan y cobran un sueldo que no saca su familia de la indigencia. La realidad es que el aumento no compensa la pérdida de poder adquisitivo que sufre nuestro sueldo por el aumento del costo de vida a parir de la crisis económica. Cuando la inflación esté bordeando el 50%, en diciembre, los municipales de Villa María sólo habremos llegado al 25% de incremento en relación al sueldo de febrero. Es decir que tendremos una baja importante en nuestro sueldo. Ahora otorgaron un aumento en cuotas, que terminan en marzo y cobraremos en abril de 2019. Es poco serio decir que se compensa el aumento de precios de 2018 en abril de 2019, si no se paga retroactivo. Le planteamos esto al intendente, junto a otras cuestiones como la necesidad de que trabaje para que los jubilados también cobren un bono al igual que los otros jubilados de la caja provincial, no puede ser que los municipales sean discriminados. Peor pareciera que Gill está más preocupado por su carrera política que ejercer intendente trabajando para beneficio de los ciudadanos locales. Una lástima, porque lo que cobren los jubilados lo gastarían en la ciudad.
– ¿Qué otras cuestiones plantearon?
– La necesidad de una ayuda de emergencia a los facturantes y empleados que cobran menos porque hay compañeras y compañeros que están facturando diez mil pesos mensuales, pagan 1800 de monotributo, es decir que cobran $8.200 de bolsillo. Allí está lo que decimos de los sueldos de la indigencia. Cualquier persona con un pequeño grado de sensibilidad entenderá que es justo darles una ayuda para que puedan, por lo menos, enfrentar este mes que es tan difícil y con una inflación que está rondando cerca del 50% anual y donde los empleados municipales, por el acuerdo realizado con el SUOEM estamos, ya, perdiendo poder adquisitivo en gran medida. El intendete habla de un porcentaje de aumento similar a lo acordado por gremios de otras actividades, pero habrìa que ver a què se refiere seguro que no a los aceiteros que lograron el 72% de aumento durante 2018. Así como el intendente no se mide con esa vara, tampoco lo debe hacer con respeto a lo acordado pro la provincia con los estatales que dependen de ella que ya están cobrando el 36% y no tienen que esperar hasta abril para cobrar el sueldo de marzo con un aumento similar que es lo que pretende hacer Martìn Gill. Todo esto en un marco donde el intendente dice que los empleados tenemos que poner un esfuerzo, pero no vemos el mismo esfuerzo de parte de los funcionarios que siguen usando recursos públicos para agasajos, viáticos y demás gastos innecesarios. No vemos, insisto ningún tipo de recorte, ni tampoco han planteado no aumentar el sueldo de todos los funcionarios políticos como lo hacen cada vez que le otorgan un aumento a los empleados. Claro ello ganan mucho más, con sueldos de 70 u 80 mil pesos es fácil decirle que hagan esfuerzo a quienes facturan diez mil pesos.
– ¿Cuántos facturantes tiene hoy la Municipalidad de Villa María?
– El número es incierto porque el presentado como un gobierno de la transparencia termina siendo más opaco que un corcho. Plantearon un sitio de internet para dar a conocer datos, pero resulta que si un ciudadano consulta allí nota que los datos sensibles no están. No está quienes facturan tareas al municipio, por ejemplo. Invitamos al intendente a que modifique esa actitud. También le solicitamos que pague antigüedad a los contratados que, actualmente, no cobran un peso por ese concepto. Hablamos de compañeras y compañeros que, en algunos casos, superan los quince años de contratados. Se producen situaciones muy injustas. Por ejemplo: trabajan dos personas, una al lado de la otra, las dos hacen la misma tarea, tienen igual antigüedad, pero cobran muy distinto, porque una está en planta y la otra es contratada por lo cual el municipio le niega el pago de su antigüedad en ese lugar de trabajo. Esto parece Macondo, cualquier día se larga a llover y no para por años. Realmente esperamos que Martín Gill atienda el reclamo, nos llame y podamos colaborar para que las cuestiones se arreglen.
Fuente: Radio Show 1065 de Villa María