Aguiar: “Cumplimos con nuestro rol de defender los intereses de lxs trabajadores”

La nueva conducción de ATE asumió el 6 de noviembre del 2019 con la certeza de que su primer año al frente de lxs estatales no sería fácil tras cuatro años de ajuste macrista, pero la esperanza iluminaba el escenario. Y llegó el batacazo de la pandemia.  Pero, “contextualizando, fue un año positivo”, señala Rodolfo “Rody” Aguiar, Secretario Adjunto de ATE y Secretario General de la CTA Autónoma Río Negro en esta entrevista en la que analiza lo que dejó 2020 y reafirma su optimismo para mirar el futuro.

Al cumplirse un año de asumida la nueva conducción, ¿qué balance se puede hacer sobre la política llevada adelante por ATE?

R.A: Estamos culminando un año de gestión y cualquier balance que se intente realizar no puede omitir la pandemia, que en nuestro país se politizó a niveles inesperados. A veces pareciera que quien contextualiza intenta justificarse ante objetivos que el sector que representa no pudo cumplir en su total magnitud. Pero, en nuestro caso, si contextualizamos podríamos decir que el balance de ATE es altamente favorable y positivo.

No dejamos de trabajar ni un solo día. Combinando presencialidad con tareas remotas, garantizamos un pleno funcionamiento y logramos un gremio con sus puertas abiertas a las y los trabajadores en todas nuestras sedes del país.

Cumplimos con nuestro rol de defender incondicionalmente los intereses de los trabajadores frente a todos los gobiernos. Se mantuvieron las fuentes de empleo, materializamos numerosas reincorporaciones, avanzamos en estabilidad laboral y en la mayoría de las jurisdicciones logramos mejoras salariales que permitieron defender los ingresos en un escenario de creciente inflación.

Un párrafo aparte merece el cuidado de la salud de todas las y los afiliados, ya que se trabajó incansablemente en la elaboración de protocolos seguros y eficaces.

Sin embargo, los dos avances más significativos que mostró nuestra entidad fueron el crecimiento de su institucionalidad y solidaridad. La primera se advierte en un sindicato que permanentemente encabezó gestiones ante el Poder Ejecutivo y todos los ministerios, logrando importantes avances en materia de derechos laborales, pero también en el debate de las políticas públicas que se implementan.

Y en relación a la solidaridad, basta con señalar algunos ejemplos, como el voluntariado en el inicio de pandemia para realizar detección temprana de COVID-19, o la reciente decisión política de poner toda nuestra estructura al servicio del complejo dispositivo de vacunación.

Y sin dudas, la solidaridad en ATE tuvo su máxima expresión a nivel internacional cuando garantizó el asilo político del ex Presidente de Bolivia Evo Morales y su gabinete en los hoteles e instalaciones del sindicato.

Al asumir dijiste que te preocupaban quienes tendían a aceptar un congelamiento salarial, pero que ATE priorizaba el diálogo. ¿Cómo analizas esto hoy?

R.A: En relación a las paritarias en el Estado nacional, si bien no estamos en el punto exacto que esperábamos a esta altura, al cumplirse un año de la nueva gestión sí se han verificado avances significativos a partir del largo proceso de lucha e incansables gestiones de ATE.

Es cierto que dijimos que íbamos a priorizar el diálogo y por ello debemos afirmar que a veces hay tiempos de tensión que debemos saber administrar y nunca debemos dudar en seguir defendiendo nuestra independencia y autonomía. Pero también aprendimos que formamos parte de un proceso popular; hemos sido protagonistas de la derrota del neoliberalismo y ahora nuestra tarea es generar propuestas para fortalecer ese proceso en favor de los sectores más vulnerables de nuestro pueblo.

¿Qué mensaje quisieras darle a las compañeras y compañeros de ATE de cara a este Fin de Año?

 R.A: Que se haya confirmado la eficacia de las primeras vacunas nos llena de esperanza, pero tenemos que saber que aunque logremos dejar atrás la pandemia, los efectos devastadores que dejó a su paso van a perdurar durante mucho tiempo más.

Pese a esto, mi mensaje es de optimismo porque le vamos a poner fin a la crisis y evitar que su costo recaiga sobre los asalariados, jubilados y sectores populares con un Estado fuerte y presente. La esencialidad de las y los trabajadores de ese Estado ya se ganó la legitimidad y el reconocimiento de todo el pueblo. Ahora solo resta que el Gobierno cumpla y abra las puertas hacia la definitiva jerarquización del empleo público en la Argentina.

Fuente: El Trabajador del Estado