“El FMI cogobierna la democracia semicolonial en la Argentina”

Bajo el lema “La deuda es con el pueblo, no con el FMI” se llevó a cabo ayer por la tarde en la sede de ATE Córdoba una videoconferencia internacional de la que participaron el economista e historiador belga Éric Toussaint y el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani, en lo que constituyó un encuentro de formación y debate sobre soberanía, ajuste y resistencia global. La actividad, que fue presencial, con la proyección y espacio para el debate, se transmitió en vivo por el Facebook “ATE-CDP Córdoba”.
Con un auditorio “Héctor “La Perra” Castro colmado, atento y participativo, la jornada transcurrió bajo la advocación del patriota Alejandro Olmos, político, periodista e historiador argentino, una de las mayores autoridades en el estudio de la deuda externa.

Giuliani apuntó que “la deuda no es externa, es con el pueblo. Hay que saldar la deuda social pero el eje de importancia de nuestra lucha como CTA, es que ratificamos la unidad entre los que trabajan y son pobres y los que no tienen la posibilidad de trabajar, pero sostienen con su militancia los merenderos y comedores populares en el territorio”.

Y agregó: “Mientras los acuerdos con el Fondo continúen pagándose religiosamente los ámbitos paritarios van seguir siendo una foto, con la burocracia sindical entregando derechos, lo que hace que a los trabajadores formales y en negro, ocupados y desocupados nos pongan como variable de ajuste”.

A su juicio, “para pagar esa deuda ilegal y fraudulenta, que es impagable, de algún lado va a salir la plata y eso nos pone frente a un Estado que nuevamente va a instrumentar una transferencia fenomenal de recursos a los sectores concentrados. La verdadera deuda es con el pueblo, con los vastos sectores sin servicios básicos, el gran déficit habitacional que existe, la mayor inversión que debería hacerse en educación y salud, generar fuentes de trabajo dignas”.
“También hay cuestiones referidas a la soberanía con esta deuda, porque el acuerdo con el FMI termina significando prácticamente un cogobierno de la democracia semicolonial en la Argentina, con auditorías trimestrales, con la presencia del Fondo en nuestro país que sería hasta 2034. Es decir, cuando uno ya pone como garantía la soberanía nacional y nuestros bienes naturales ahí es donde el campo popular debe unirse para evitar esta entrega”, subrayó.

Para Giuliani, “la deuda externa solo trae penurias para nuestro pueblo. Desde la Central de Trabajadores planteamos la investigación de la deuda, la suspensión del pago. Porque no se puede pagar una deuda que el pueblo nunca contrajo. Es una política de soberanía contra cualquier intento de colonizarnos”, enfatizó.

“Declaramos enfáticamente que los funcionarios responsables de la estafa deberán pagar con cárcel el crimen del hambre y que no descansaremos hasta verlos tras la rejas. Vamos a luchar hasta que todo sea como lo soñamos”, redondeó Giuliani.
Por su parte, Éric Toussaint, historiador y economista belga, doctor en ciencias políticas y fundador y portavoz de la red internacional del Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas (CADTM), y uno de los principales referentes globales en el análisis crítico de la deuda pública y la mundialización neoliberal, sostuvo que “gran parte de los préstamos tomados por estados como el caso de Argentina con el Fondo Monetario Internacional en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri califican como deuda odiosa o ilegal, ya que no beneficiaron al pueblo sino a la fuga de capitales y a los acreedores financieros”.
Además, argumentó que los gobiernos cometen un error grave al convalidar y pagar deudas fraudulentas sin realizar una auditoría integral previa. Para Toussaint, la única forma de afrontar estos pagos es profundizando el ajuste fiscal y afectando las condiciones de vida de la población. Propone que los países endeudados tienen el derecho soberano de suspender unilateralmente el pago de los tramos ilegítimos o repudiar las deudas odiosas, apoyándose en precedentes históricos internacionales (como los casos de México, Islandia o la auditoría realizada en Ecuador bajo la presidencia de Rafael Correa.
Toussaint defiende que la cesación de pagos o la renegociación real requiere construir una correlación de fuerza favorable, apoyo popular, un sólido sustento jurídico y la articulación de un frente común entre países del Sur Global.
También es uno de los principales impulsores y articuladores de la construcción de un Frente Antifascista a escala global. Su rol ha sido clave en la convergencia de fuerzas de izquierda para enfrentar de manera unificada el auge de la extrema derecha (lo que él denomina “neofascismo del siglo XXI”) y su relación directa con las políticas económicas del imperialismo y los organismos de deuda internacional.

Silvia Alcoba, Secretaria Adjunta de la CTA Autónoma Córdoba y referente de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), indicó que “debe revisarse por qué se llegó a esta lamentable situación con el aval de muchos sectores políticos que aprobaron el endeudamiento con el FMI de manera totalmente irregular y castigando a los sectores más vulnerables de nuestro pueblo. La deuda externa solo puede pagarle en base al ajuste a los trabajadores y sectores populares. Por eso mismo no debe pagarse”.

El FMI es cómplice”, agregó Alcoba. “Los dólares prestados fueron a parar a la timba financiera, por eso mismo hay que suspender los pagos y encargarse de honrar la deuda interna que es inmensa y que no puede esperar. La situación en los barrios populares es en muchos casos dramática”.

“El hambre y la pobreza hacen estragos. Desde nuestros merenderos y comedores comunitarios intentamos poner freno a esta indignidad y garantizar al menos un plato de comida diaria a nuestros compañeros y compañeras”, concluyó.