Nieto 138: Un rayo de luz en la oscuridad

Por Jesús Chirino*

Sabemos que en otoño los árboles pierden sus hojas, es por el ciclo de renovación, para que la vida tenga más fuerza en primavera. Pero también hay tiempos históricos que son de pérdidas y de sombras que se alargan, época en las cuales se materializan los más infames y oscuros sentimientos de los hombres, tornándose concretas y duras realidades.

Pero la claridad regresa, empujada por lo mejor de la Humanidad. En este fin de año, el rayo de luz que iluminó la escena se llama Nieto 138

La conferencia de prensa de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo

El delito de robar bebés

Entre todos los delitos horrorosos que cometieron los funcionarios gubernamentales y las fuerzas de seguridad en tiempo de la dictadura, uno de los más execrables es el robo de bebés.

No se trató de casos aislados, y esto no es opinión, pues la Justicia probó que se ejecutó un plan sistemático para el robo de bebés.

Aquellos robos de identidades son delitos que arrancaron durante la última dictadura y aún en 2024 se continúan cometiendo. Esto es así porque siguen existiendo cientos de hombres y mujeres que no conocen su real identidad, pues fueron robados siendo bebés; muchos de ellos, nacidos en los centros clandestinos de detención y exterminio de personas que organizaron esas autoridades. También hay quienes tienen información acerca del destino de esos argentinos, pero siguen eligiendo un oscuro  silencio que oculta la verdad.

Nacido durante el secuestro de su madre

Cuando está terminando el año, el viernes 27 de diciembre, la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo convocó a una conferencia de prensa para dar a conocer que se restituía la identidad de otro argentino que había sido robado siendo bebé. La conferencia tuvo lugar en la Casa por la Identidad -que funciona en el Espacio Memoria y Derechos Humanos de la ex-ESMA-, predio que fue de los más tenebrosos en la dictadura.

La lucha de las organizaciones de derechos humanos, durante la democracia, logró que ese predio se convirtiera en un luminoso espacio para la memoria.

La persona que  ahora pudo saber quiénes fueron sus padres nació en la propia ESMA, cuando su madre estaba secuestrada en ese lugar. Sus padres, Marta Enriqueta Pourtalé y Juan Carlos Villamayor, fueron secuestrados el 10 de diciembre de 1976 en la Ciudad de Buenos Aires.

Marta, hija de un policía, era oriunda de Azul. Nacida en 1946, estudió Historia y teniendo 21 años viajó a la Capital Federal. Formó pareja y tuvo su primer hijo, Diego Antonio.

Juan Carlos, nacido en 1955,  conoció a Marta cuando tenía 17 años. Los dos militaron en Montoneros. Cuando la pareja fue secuestrada, por personas vestidas de civil, también estaba el hijo de Marta, Diego. Una llamada permitió que familiares pudieran retirarlo de una Comisaría. Para entonces, Marta cursaba el octavo mes de embarazo.

Cuando los secuestraron, los llevaron a la ESMA, torturaron a ambos y luego, a Marta, la pusieron en el lugar donde llevarían a las embarazadas para que tuvieran a sus hijos, mientras estaban engrilladas. Abuelas calcula que en ese lugar se produjeron alrededor de 30 nacimientos.

Allí, las parturientas solían escribir cartas con la esperanza de que los bebés fueran entregados a sus familias. Elegían nombres para los niños y las niñas, pero los dueños de las sombras los robaban y no los entregaban a sus familiares.

“El delito más aberrante de la dictadura…”

Las Abuelas de Plaza de Mayo y la gente que trabaja con ellas han logrado lo imposible: poder recuperar la identidad de muchos nietos. Ahora tocó el turno al nieto 138, la concreción de esto es el resultado de un largo trabajo que inició en 1988, cuando recibieron la primera denuncia de que esta persona podría ser hijo de desaparecidos. Intervino la Justicia y organismos estatales que actualmente están siendo desmantelados por el actual Gobierno.

El nuevo nieto recuperado es abogado, al igual que su hermano que lo buscaba, quien actualmente vive en España y desde allí mandó un mensaje diciendo: “Me cuesta mucho hablar. Estoy embargado por la emoción. Muchas gracias, Abuelas. Son el orgullo nacional”.

Durante el acto, las palabras de Estela de Carlotto fueron muy claras, entre otras cosas dijo:  “El delito más aberrante de la dictadura se hace evidente en cada restitución: mantener viva a una mujer embarazada, someterla a las peores vejaciones hasta dar a luz a su bebé en condiciones inhumanas para luego robarle a su hijo y sustituir su identidad.

Aunque tarde, con este encuentro, este crimen cesa. El pueblo argentino ya ha repudiado estos crímenes horrendos”.

La verdad es luz

Hace pocos días, el viernes 13, en la Biblioteca Mariano Moreno de Villa María se llevó a cabo una lectura colectiva del libro “Cometierra”. Varios cuerpos le pusieron voz a las palabras escritas por Dolores Reyes.

La obra viene siendo cuestionada por aquellos que se tapan los ojos ante el horror de la dictadura o directamente defienden los terribles crímenes cometidos en esa época donde se silenciaron muchas palabras. La novela de Reyes desarrolla su acción en una sociedad en la cual desaparece gente, donde se cometen crímenes violentos. En nuestra sociedad se ideó un plan sistemático para desaparecer personas, para robar bebés y falsear sus identidades. Luego, en democracia, siguieron sucediendo crímenes, pero ya sin un plan sistemático orquestado desde un Estado terrorista.

Las Abuelas llevan adelante una causa más que noble, restituir la identidad a aquellos bebés, ahora adultos. Cuando iniciaron su tarea parecía algo imposible, pero fueron venciendo todo tipo de obstáculos y cada tanto, a veces en momentos muy oscuros, iluminan todo con un rayo de luz.

Claridad que ayuda a sanar lo patológico de nuestra sociedad, lo mismo pasa cuando se defienden las palabras que se quieren prohibir para dejar en la oscuridad la realidad que no quieren que miremos.

Muchas veces, cuando se recupera la identidad de un nieto o una nieta, surge el nombre que sus padres eligieron para el bebé que esperaban.

Una palabra que lo nombraría, una palabra de luz.

*Docente. Periodista. Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María

Ilustración de Portada: Marta Enriqueta Pourtalé y Juan Carlos Villamayor, padres del Nieto 138

Fuente: www.eldiariocba.com.ar