Hace medio siglo secuestraban a la Comisión Directiva de ATE en Santa María de Punilla

Este 26 de mayo se cumplen 50 años del secuestro de toda la Comisión Directiva de ATE y la voladura de su sede en Santa María de Punilla -localidad distante 58 kilómetros de la ciudad de Córdoba- un acto de terrorismo estatal contra quienes defendían los derechos de los trabajadores.

Desde ATE Córdoba reivindican a figuras como Carlos “Lito” Carranza, Nora Cendra y Carlos “Negro” Albornoz, integrantes de aquella conducción gremial, cuyos ejemplos son fuente de inspiración para seguir construyendo un sindicato combativo, federal y solidario.

El 26 de mayo de 1976 la Fuerza Áerea de Córdoba intervino e invadió el Hospital Colonia Santa María secuestrando a toda la Comisión Directiva de la Seccional ATE Santa María de Punilla y colocando una bomba en el local sindical en plena dictadura militar.

Contra el negacionismo, contra el ajuste y contra los despidos, los trabajadores estatales y el conjunto de la clase obrera fortalecen su compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Federico Giuliani, Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, reivindicó la historia de lucha de la Comisión Directiva de ATE Punilla, secuestrada y torturada por las Fuerzas Armadas. “Para nosotros, es un desafío permanente la construcción y el ejercicio de la memoria histórica de la orgullosa generación de los setenta”, sostuvo.

Albornoz, Cendra, Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, Carranza y Federico Giuliani, Secretario General de ATE y la CTA-A Córdoba.

Destacó que aquellos trabajadores “no solo peleaban por condiciones laborales o aumentos salariales, sino que impulsaban un proyecto de desmanicomialización y luchaban por una Patria Libre, Justa y Soberana”.

Recordó, además, que en 2023 se señalizó oficialmente el Hospital como Sitio de Memoria, y que “en noviembre se van a cumplir 51 años de la voladura con dinamita de nuestra sede sindical en Punilla”, un hecho de violencia institucional pocas veces visto incluso en el contexto represivo de la época.

Giuliani subrayó la importancia de recuperar la identidad sindical en el presente: “La memoria no es solamente nostalgia, es resistencia. Significa estar en esta etapa tan difícil que vive la Argentina, agrupados, construyendo poder popular”.

Respecto al contexto actual, criticó duramente al Gobierno Nacional por su actitud frente a los crímenes de lesa humanidad: “Este Gobierno hace apología del genocidio y busca concederles a los represores el arresto domiciliario. Nosotros decimos que deben morir en cárceles comunes, como Videla”.

Consultado sobre el rol del sindicalismo en la construcción de memoria, Giuliani fue categórico: “La historia no empieza con nosotros ni termina cuando nos vamos. Hay que mirarse en el espejo de los dirigentes de aquel entonces, que tenían una mística que hoy necesitamos recuperar. Nosotros no peleamos solo por salarios; peleamos por un país distinto, donde la clase trabajadora sea protagonista”.

El dirigente también apuntó contra la “partidocracia atornillada al poder” y defendió el protagonismo político del movimiento obrero. “Los poderosos no necesitan de la política porque ya lo tienen todo. Nosotros, el pueblo, sí la necesitamos para transformar la realidad”, afirmó.

La voladura de la Seccional

“Lito” Carranza, junto a Nora Cendra, recordó durante un acto realizado a fines del año pasado: “En aquella madrugada del 14 de noviembre de 1975 ocurrió la cobarde destrucción del edificio de la sede administrativa de nuestro sindicato, la Asociación Trabajadores del Estado, Seccional Santa María de Punilla. Fue un atentado perpetrado por manos sangrientas, por personajes cobardes que, amparados en las sombras de la noche, colocaron una bomba de tres kilos y medio de trotyl en la ventana sur del local, provocando en un santiamén la destrucción total del edificio.

“Estos oscuros y crueles personajes se autodenominaban las ‘Tres A’, un grupo parapolicial que respondía al tenebroso ex Ministro de Bienestar Social de la Nación, José López Rega. Aquel acto temerario de barbarie se sumaba a las amenazas públicas de muerte que ya habían recibido el compañero Julio García, entonces Secretario de Finanzas de nuestro sindicato; los directores del Hospital Colonia Santa María y del Hospital Domingo Funes, acusados por ellos de ser judío, radical y facilitador de las medidas de fuerza que organizaba nuestra organización sindical.

“Y también estaba yo, por entonces Secretario General de ATE, incluido en esa lista junto a García y al doctor Alberto Sassatelli, Presidente de la Asociación de Profesionales del Hospital Colonia Santa María. Para ellos éramos comunistas, sionistas, marxistas, estalinistas, trotskistas… pero nunca peronistas.

“Por estas razones metían miedo. Por estas razones yo me salvé milagrosamente de dos intentos de secuestro en la ciudad de Cosquín. Por estas razones las fuerzas federales tomaron al doctor Sassatelli en su consultorio y lo mantuvieron incomunicado más de 70 horas. Pero pudo más la fortaleza y la firmeza de nuestras medidas de fuerza para recuperarlo.

“Por estas mismas razones, durante tres noches seguidas, estos personajes crueles —que ya venían con las manos manchadas de sangre— empapelaron la principal calle de Cosquín con volantes en los que nos difamaban y amenazaban con falsos cargos, simplemente por pensar distinto. Con esos antecedentes, después habrían de venir los represores de la dictadura cívico-militar y eclesiástica, con los resultados que ya todos conocemos.

“Hoy las paredes, la mampostería, las aberturas… todo está firme, sólido y más jerarquizado que nunca, sostenido por un grupo de jubilados que mantiene viva la memoria y la dignidad de esta organización. Me preguntaba cuáles eran las cosas que nos empujaban, que nos alentaban, que nos estimulaban a tener el protagonismo que claramente teníamos en nuestras luchas, no solo por reivindicaciones salariales, sino también por mejorar los niveles de las prestaciones y la calidad de la salud pública de entonces. Y me respondo sin dudar: Nos impulsaban profundas ganas, una profunda sed de justicia y de igualdad de oportunidades para las mayorías populares, que día tras día se iban empobreciendo y alejando al país de los valores de justicia social, libertad y soberanía política.

“Sin lugar a dudas, nuestra organización aportaba su granito de arena a esa amplia avenida de compañeros y compañeras que luchaban por la liberación nacional. En ese intento quedaron a la vera del camino 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos, y más de 400 niños apropiados, muchos de los cuales han sido recuperados felizmente por la lucha incansable de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo”, finalizó.

Acto recordatorio

“Te invitamos este martes 26 de mayo a las 11 horas a encontrarnos en el Centro de Jubilados Julio García de Santa María Punilla.

“Realizaremos un Acto Recordatorio por el secuestro de la Comisión Directiva de la Seccional ATE-Punilla. 50 años por más memoria”, indica la convocatoria de ATE Seccional Cruz del Eje.