Por Verónica Franco
Entrevistamos a Analía Ramón, histórica integrante del lote de los mal llamados “vendedores ambulantes”, quien hoy preside la Junta Promotora del nuevo Sindicato de la CTA Autónoma que nuclea a Trabajadores de la Vía Pública en Córdoba. Exigen que se los reconozca como trabajadores de un rubro necesario para la comunidad y se proyectan sindicalmente para defender sus derechos laborales. Para la Central, participar en la organización de los trabajadores y trabajadoras del Sector Privado es un mandato impostergable.
A comienzos de abril, en medio de otro de los meses más duros de la pandemia, se realizó la Asamblea Constitutiva del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública en la ciudad de Río Cuarto. El flamante Sindicato tendrá ámbito de actuación en toda la provincia de Córdoba; los asambleístas votaron la incorporación de la nueva organización sindical a la CTA Autónoma y designaron una Comisión Directiva Provisoria presidida por la compañera Analía Ramón.
Ramón es conocida en la ciudad de Río Cuarto por encargarse de “Rayito de Sol”, uno de los comedores comunitarios que enfrenta grandes demandas sociales y alimentarias en el Barrio Alberdi desde hace más de cuatro años. “Tenemos Merendero y Comedor, hacemos un trabajo aplicado pero comunitario, entonces nosotros debíamos buscar una entrada para sostener nuestra familia aparte del trabajo comunitario”.
Desde el año 2005 trabaja, junto a su familia, como vendedores en la calle debido a la falta de un trabajo seguro. Viajaban a los pueblos a vender ropa y compraban mercadería para exponerla en la vía pública. Ramón considera que la venta de productos de ese modo “es el sostén de la familia” y que es un “rubro necesario para nuestra comunidad”.
Es visible en las calles que el sector de trabajadores de la vía pública ha incrementado su número en los últimos años al compás de la crisis económica, social y sanitaria. Como señala Ramón, una de las causas es la falta de un trabajo seguro, estable. “Nos organizamos en el Sindicato para mejorar nuestra calidad de vida como Trabajadores de la Vía Pública, con derechos, para poder pagar un monotributo, una mutual y que tengamos una ayuda de contención del Estado gubernamental así sea Municipal, Provincial y Nacional”, explica la dirigente del flamante Sindicato.

El paraguas urbano del “trabajo informal” reúne actividades económicas que no son generalmente reconocidas como formas de trabajo genuino, por lo que no son registradas, protegidas, ni fomentadas por los Estados, como los recicladores urbanos, los obreros de la construcción y las trabajadoras y trabajadores del ámbito doméstico. Este es el caso de los mal llamados “vendedores ambulantes”, porque no andan de casa en casa tocando el timbre o el portero eléctrico sino que desarrollan sus tareas en la calle, a quienes se les vulnera cotidianamente su derecho a trabajar en los sitios públicos.
Ramón cuenta que el Sindicato surge con el objetivo de darle legalidad a un trabajo genuino, para poder sentarse a negociar con el Municipio y el Centro Empresario, Comercial, Industrial y de Servicios de Río Cuarto (CECIS), que muchas veces han puesto trabas a su forma de trabajo. “Esto es lo que existe, gente que no tiene trabajo y quiere salir adelante de esta forma. Queremos el reconocimiento y el derecho de trabajar libremente, llegando a algún acuerdo para no ser hostigados. Aspiramos a un trabajo decente y como Sindicato tenemos el desafío de extender la organización a toda la provincia”, indica la dirigenta social y sindical.
-¿Cómo es la relación actualmente con la Municipalidad y más específicamente con EDECOM?
-Solicitamos que cese la persecución y el hostigamiento hacia quienes realizamos esta actividad. En estos tiempo no se ha articulado nada pero vamos en camino de pedir una audiencia para organizarnos mejor. Pedimos una Ordenanza en el Concejo Deliberante para saber dónde ubicarnos y poder seguir trabajando dignamente, ya que muchos no tienen la posibilidad de alquilar o poseer un negocio.
“La importancia de la fundación del Sindicato se basa en que, una vez bien organizados, solicitemos una Ordenanza Municipal que regule a favor de nuestras actividades como trabajadores de la vía pública” señala Analía Ramón.
La Presidenta de Junta Promotora del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública, considera que necesitan una reglamentación que exceda los “límites sobre el espacio público de Río Cuarto”, es decir, que proteja también a quienes se mueven de ciudad en ciudad vendiendo sus productos para llevar el pan a la casa.
Como antecedente a la iniciación de este gremio, en abril del 2018 se creó el Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública de Solano, en el Partido de Quilmes (Buenos Aires), que integra la CTA Autónoma bonaerense.
En la ciudad de Río Cuarto son múltiples las organizaciones y sindicatos de nuevo tipo que han aprovechado las posibilidades que brinda esta Central de Trabajadores y Trabajadoras, que acoge a todos los trabajadores y trabajadoras sin importar su condición laboral. Entre ellas, la Asociación Personal de Casas de Familia (APECAF), el Sindicato Joven CIS-CTA Autónoma Córdoba (Comercio, Industria y Servicios) y ahora el Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública. También está avanzada la posibilidad de crear una Seccional del Sindicato de Artistas, Profesionales y Trabajadores de las Artes Plásticas y Visuales en la provincia.
“Somos un grupo de trabajadores y trabajadoras que hemos formado un gremio con el respaldo legal de la CTA Autónoma”, cuenta Analía Ramón, quien desde hace unas pocas semanas conforma la Junta Promotora del Sindicato de Trabajadores de la Vía Pública, acompañada por Claudia Pacheco y Valentín Fernández como secretarios de Actas.
“Queremos aprender a organizarnos para tener todo lo que necesitamos como laburantes”, agrega Ramón, quien asegura que este es el primer paso para ir ganando más derechos para su sector, a la par que invita a los trabajadores de la actividad a afiliarse y participar de esta organización sindical de nuevo tipo.