ATE y la CTA-A Córdoba participaron del primer Plenario Nacional de Delegados del FreSU

Con la presencia del Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, Federico Giuliani; la Secretaria Adjunta de la CTA-A y referente de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA), Silvia Alcoba;  la Secretaria General de ATE y la Central de Río Cuarto, Rafaela Alcoba; y el Secretario General de ATE Cruz del Eje y Secretario Gremial de la CTA Punilla, Juan Pablo “Beto” Pozzi, Córdoba dijo presente este viernes 1° de Mayo, Día del Trabajador, en el primer Plenario Nacional del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) que se llevó adelante en el predio del Camping de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en el partido de Pilar, provincia de Buenos Aires.

También estuvieron en el encuentro que reunió a más de 1600 delegados de todo el país el Secretario General y la Secretaria Adjunta de la CTA-A a nivel nacional, Hugo “Cachorro” Godoy y María Ana Mandakovic, respectivamente; y el trípode de dirigentes que lidera el FreSU: Rodolfo Aguiar (ATE); Daniel Yofra (Aceiteros) y Abel Furlán (UOM). El Frente de Sindicatos Unidos dio un paso clave en su consolidación al sumar la presencia de Omar Maturano, Secretario General de La Fraternidad, incorporando así a un gremio estratégico del transporte con fuerte capacidad de presión.

La jornada se realizó bajo el lema Unidad, Lucha y Rebeldía”. Bajo la premisa de construir un “Programa de las y los trabajadores para recuperar la Patria”, el plenario estuvo organizado en ocho comisiones en las que se acordaron los modos de abordaje sobre la problemática y repasaron los ejes centrales de la realidad actual: Una fuerte crisis económica-política implementada por un Gobierno que le ha declarado la guerra a los trabajadores y el pueblo.

Entre los ejes centrales se destacaron la exigencia de un Salario Mínimo Vital y Móvil que garantice condiciones de vida dignas, el rechazo al avance de la precarización laboral, la defensa de la industria nacional y la soberanía, y la reivindicación del derecho de huelga y la libertad sindical como herramientas fundamentales de lucha.

Desde el FreSU reclaman un Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) que, según su definición legal y constitucional, garantice a las y los trabajadores alimentación adecuada y la vivienda digna. También la educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.

El FreSU está integrado por más de 140 organizaciones sindicales de las tres centrales obreras, entre ellas la UOM, ATE, la Federación Aceitera y Desmotadora, gremios aeronáuticos, docentes universitarios, encargados de edificios, portuarios, papeleros, molineros, gráficos, metrodelegados, curtidores, visitadores médicos y APJ Gas, entre otros.

Con la llegada de Maturano, el FreSU suma poder de fuego en un sector neurálgico como el transporte, clave en cualquier escenario de conflicto gremial. Su intervención, además, estuvo marcada por fuertes críticas a la CGT, en línea con el perfil confrontativo que impulsa el espacio.

Durante la jornada, el frente avanzó en definiciones concretas: Juntó a más de 1.600 delegados gremiales de todo el país, se aprobó un programa de acción que fija el rumbo político y sindical de la organización.

El cierre del plenario estuvo a cargo del triunvirato combativo integrado por Furlán, Aguiar y Yofra, quienes consolidan así una nueva pata dentro del armado con la incorporación del líder ferroviario.

En ese marco, Rodolfo Aguiar destacó la magnitud del encuentro y el carácter del programa aprobado. “Plenario nacional del FreSU con más de 1.600 delegados definió un programa de unidad, lucha y rebeldía para recuperar la patria”, afirmó.

“Este no fue un 1 de mayo más, este fue un 1 de mayo distinto. La lucha del movimiento obrero continúa pero hoy desde Pilar empezamos a pasar a la ofensiva, una ofensiva que no se va a detener hasta que no se cumpla con el programa que acabamos de elaborar y votaron más de 1.600 delegadas y delegados”, sostuvo.

Aguiar remarcó además el eje económico del documento: “Tenemos que recuperar conciencia acerca de cuál es el verdadero valor de nuestra fuerza de trabajo y no dejarnos explotar por menos dinero del que la ley dice que tiene que ser”.

En esa línea, anticipó un escenario de mayor conflictividad: “Damos inicio a un camino de recuperación salarial y la conflictividad va a escalar hasta que nos devuelvan hasta el último peso que el Gobierno de Milei a los trabajadores con sus políticas nos robó”.

Finalmente, subrayó el alcance político del programa: “El programa que terminó de debatirse a lo largo de toda esta jornada propone un modelo de país, habla del Estado que necesitamos para reconstruir la patria”.

El debate en comisiones giró en torno a los cuatro ejes centrales definidos previamente. En materia salarial, los delegados coincidieron en la necesidad de establecer un Salario Mínimo Vital y Móvil que cumpla con su definición legal y constitucional, es decir, que permita cubrir alimentación, vivienda, educación, salud, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión. Este punto fue vinculado directamente con la pérdida del poder adquisitivo registrada en distintos sectores durante los últimos meses.

En cuanto a los derechos laborales, el plenario abordó el impacto de las reformas impulsadas por el Ejecutivo nacional. Desde el FreSU se señaló un proceso de deterioro de conquistas históricas y un avance de la precarización, en un contexto donde también se cuestiona la modificación de convenios colectivos y las condiciones de contratación.

El tercer eje, referido a soberanía e industria, puso el foco en la defensa de la producción nacional. Los participantes remarcaron la necesidad de políticas que protejan el entramado industrial y eviten su debilitamiento, en un escenario de apertura económica y ajuste.

Finalmente, el derecho a huelga y la libertad sindical fueron planteados como herramientas fundamentales para la organización de los trabajadores. En ese marco, distintos dirigentes advirtieron sobre iniciativas que, según señalaron, buscan limitar estas prácticas.

El documento

“Este 1° de mayo de 2026, fecha histórica para la clase trabajadora, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) reúne a delegados y delegadas de base de las organizaciones que lo integran para asumir una responsabilidad que atraviesa toda la historia del movimiento obrero argentino: no limitarse a la defensa reivindicativa laboral, sino levantar una propuesta para el conjunto de la Nación.

“Cada vez que la Argentina atravesó crisis profundas, las y los trabajadores dieron un paso al frente. Así ocurrió en las luchas fundacionales por la jornada de ocho horas, el descanso semanal y la dignidad laboral. Así ocurrió con el Programa de La Falda, que planteó soberanía económica, justicia social y control nacional de los resortes estratégicos. Así ocurrió con el Programa de Huerta Grande, una de las expresiones más avanzadas de elaboración política del sindicalismo argentino. Así ocurrió con el mensaje del 1° de Mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos, que unió lucha gremial, liberación nacional y denuncia del poder concentrado. Así ocurrió con los 26 puntos de la CGT para la Unión Nacional, que en democracia levantaron las banderas del salario, el trabajo, la producción y la defensa del pueblo frente al ajuste. Así ocurrió en las luchas contra el neoliberalismo de la década del noventa del siglo pasado, contra las privatizaciones y la entrega de la soberanía, impulsadas por distintas expresiones del movimiento obrero, como el Grito de Burzaco en 1991, o las luchas del pueblo argentino que culminaron con la gran movilización del 19 y 20 de diciembre de 2001 contra el ajuste y el autoritarismo en defensa de las libertades democráticas.

“Hoy nos toca una nueva etapa histórica. Las formas de explotación se profundizan y la injusticia persiste. La crisis actual combina caída del salario real, precarización laboral, endeudamiento externo y de los hogares, destrucción de la industria nacional, concentración económica, desigualdad creciente y debilitamiento de la representación democrática.

“El gobierno de Javier Milei pretende presentar como modernización lo que en realidad es un proceso de transferencia regresiva del ingreso, desindustrialización, pérdida de derechos y subordinación económica. Bajo el discurso de la libertad, se busca debilitar al trabajo organizado, fragmentar a la sociedad y consolidar privilegios para los sectores más concentrados del poder económico.

“Frente a ello, reafirmamos una convicción histórica: los sindicatos no son un obstáculo para salir de la crisis. Son, en cambio, una herramienta de defensa colectiva, de organización democrática y de transformación social.

“Reivindicamos el derecho al trabajo y a un Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición en el Artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el Artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, esto es, que asegure a los trabajadores en su jornada legal de trabajo una vida digna, mediante la satisfacción de las 9 necesidades allí contempladas: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión. Es decir, un salario que comprenda la retribución por la producción y garantice la reproducción social, que se recuesta siempre en una desigualdad de género estructural.

“Este Salario Mínimo Vital, que muchos pueden considerar inviable o imposible, resulta en realidad indispensable para transformar este modelo económico que pretende, a través de la superexplotación de la fuerza de trabajo, eternizar la pobreza y la desigualdad.

“Frente a los que llaman a tratar de conciliar y dialogar, los que buscan soluciones parciales e individuales o que proponen bajar la cabeza, aguantar y esperar tiempos mejores apostando a una solución electoral, afirmamos, en cambio, que es el momento exacto para dar la pelea. Y la vamos a seguir dando en las calles y en todos los espacios que sea necesario para defender al conjunto de las y los trabajadores.

“Por eso convocamos a fortalecer la unidad, ampliar el FreSU, multiplicar la organización desde los lugares de trabajo y construir un plan de acción sostenido. Reivindicamos el derecho a la protesta, la huelga y todas las formas legítimas de lucha colectiva como herramientas esenciales para defender al pueblo trabajador.

“La salida no será rápida ni sencilla. Pero estamos convencidos de que sólo la organización común de trabajadores y trabajadoras ocupados y desocupados, registrados e informales, activos y jubilados, del sector privado, público, cooperativo, popular y de plataformas digitales, permitirá frenar esta ofensiva y abrir un nuevo horizonte para la Argentina.

“Por todo ello, el plenario de delegados y delegadas reunido este 1° de mayo de 2026 propone al conjunto del pueblo argentino el siguiente programa de medidas políticas, económicas y sociales:

1. Salario digno y distribución de la riqueza

• Pleno empleo con trabajo digno y salarios justos.
• Salario Mínimo Vital y Móvil que asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
• Aumento general de salarios para atender la situación de emergencia.
• Paritarias libres y sin techo, con homologación automática cumplidos los trámites formales.
• Reconocimiento de las tareas de cuidado como trabajo que debe remunerarse.
• Incorporación del cuidado como una más de las necesidades que deben ser cubiertas por el salario mínimo vital.
• Igual salario por igual tarea.
• Medición objetiva de la inflación en base a parámetros que reflejen realmente el aumento del costo de vida.

2. Trabajo con derechos frente a la precarización

• Derogación de toda la normativa laboral regresiva dictadas por los gobiernos de Macri y Milei.
• Elaboración de un proyecto de ley que reforme la legislación laboral reconociendo mayor protección, más derechos, incluyendo la prevención y reparación de los daños en el trabajo.
• Defensa plena de los convenios colectivos de trabajo y resistir los ataques contra los CCT de actividad.
• Estabilidad en el empleo.
• Limitación de la tercerización y la subcontratación.
• Regularización del empleo no registrado.
• Reducción de la jornada de trabajo sin reducción salarial para gozar efectivamente del derecho al descanso.
• Vigencia efectiva de los derechos laborales de trabajadores y trabajadoras de plataformas digitales.
• Reconstitución de las funciones de la autoridad administrativa del trabajo en materia de inspección.
• Fortalecimiento de la justicia del trabajo, asegurando su competencia en toda forma de conflicto de relaciones de trabajo, individuales y colectivas, públicas y privadas.

3. Producción nacional, industria y desarrollo

• Política industrial activa y planificación estratégica.
• Reactivación de la obra pública y desarrollo de vías de transporte.
• Defensa de la industria nacional.
• Crédito para producir, invertir y crecer.
• Reforma tributaria progresiva.
• Sustitución inteligente de importaciones.
• Ciencia, tecnología e innovación al servicio del desarrollo nacional.

4. Soberanía nacional y control de los recursos estratégicos

• Energía, minería, alimentos y logística al servicio del desarrollo nacional.
• Defensa y fortalecimiento de las empresas públicas estratégicas.
• Recuperación de herramientas de decisión económica.
• Integración regional latinoamericana con soberanía.

5. Deuda externa y plan para desendeudar para las familias trabajadoras

• Investigación y determinación de las responsabilidades del endeudamiento.
• Desconocimiento de la deuda ilegal e ilegítima.
• Regulación del sistema financiero.
• Protección frente al sobreendeudamiento de los hogares.
• Créditos accesibles para vivienda y consumo esencial.

6. Economía popular, informalidad y nuevas formas de trabajo

• Plan de regularización del trabajo no registrado.
• Reconocimiento de derechos previsionales y cobertura social.
• Apoyo a cooperativas, mutuales y experiencias autogestivas.
• Integración competitiva y productiva de la economía popular

7. Vivienda, hábitat y servicios esenciales

• Acceso a la tierra y a la vivienda digna.
• Alquileres justos.
• Urbanización e infraestructura en barrios populares.
• Transporte y servicios públicos accesibles y de calidad.
• Derecho a la ciudad para las mayorías.

8. Salud, educación y seguridad social

• Defensa de la salud pública y del sistema solidario.
• Medicamentos accesibles.
• Educación pública, gratuita y de calidad en todos los niveles.
• Reconstrucción del sistema de educación técnica en función del proyecto de desarrollo industrial y tecnológico.
• Jubilaciones dignas.
• Implementación de moratorias previsionales para acceder a la jubilación.
• Protección integral de la niñez y de las personas mayores.
• Sistema integral de cuidados.

9. Igualdad en las relaciones laborales

• Igualdad salarial real.
• Promoción de políticas públicas que reviertan las brechas en las relaciones laborales.
• Más mujeres en ámbitos de decisión sindical.
• Formación continua para el trabajo del futuro.
• Primer empleo con derechos para las juventudes.
• Promoción de políticas que tiendan a revertir la división sexual del trabajo

10. Democracia, libertad sindical y organización popular

• Respeto irrestricto a la libertad sindical.

• Derecho de huelga y protesta social.
• No a la persecución política, social y gremial.
• Desprocesamiento de los criminalizados por la protesta social.
• Democratización de las decisiones económicas.
• Plena vigencia de la libertad de prensa.

“Este programa no parte de cero. Es heredero de las mejores tradiciones del movimiento obrero argentino. Nace de la lucha, de la memoria y de la necesidad urgente de construir una salida para las mayorías.

“Queremos que la voz de las y los trabajadores no sea solamente una voz de protesta. Queremos que vuelva a ser, como en los grandes momentos de nuestra historia, una voz de propuesta para reconstruir la Argentina”.