Cuando la burocracia entrega y la Justicia desnuda la verdad

“Lo de Súper Glass no deja lugar a dudas. Hace cuatro años, compañeros del Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del lVidrio y Afines (SATIVA-CTAA) fueron despedidos. Pero no fue un despido común. Fue un despido político. Fue un despido por persecución sindical. Y fue un despido pedido por el Sindicato de Obreros de la Industria del Vidrio y Afines (SOIVA-CGT).
“Sí, como suena: Un sindicato pidiendo que echen trabajadores. Eso no es representación. Eso es complicidad. Eso es entrega. Y quedó expuesto. La propia documentación de la empresa reconoce que los despidos se realizaron a pedido exclusivo del SOIVA, confirmando lo que denunciamos desde el primer día: La burocracia sindical operando como brazo de la patronal para disciplinar a quienes se organizan. Pero no les alcanzó.
“En noviembre de 2022, la Justicia ordenó la reinstalación de los compañeros, reconociendo que estaban dados los requisitos de la Ley 23.551, en particular la protección de la actividad sindical. Y lo hizo de forma clara: Ordenó la reinstalación en sus puestos de trabajo, bajo apercibimiento de aplicar astreintes en caso de incumplimiento. ¿Qué significa esto? Que la Justicia no solo reconoció el derecho de los trabajadores, sino que además advirtió a la empresa que si no cumple, será sancionada. Aun así, la patronal decidió seguir adelante, apelando hasta la Suprema Corte bonaerense.
“¿El resultado? La Corte rechazó el recurso de la empresa. La sentencia quedó firme. La reinstalación es obligatoria.
Se terminó la discusión. Este fallo no solo confirma lo que denunciamos. Lo deja escrito en la historia judicial: Que hubo persecución sindical. Que los trabajadores estaban protegidos por la ley. Que la reinstalación corresponde.
Y que la maniobra entre empresa y sindicato existió. Pero hay algo más grave todavía: Quedó al desnudo el rol del SOIVA. Un sindicato que no defiende. Un sindicato que señala. Un sindicato que pide despidos. Un sindicato que juega para la patronal.
“Desde SATIVA lo decimos sin vueltas: No vamos a permitir que sigan usando el miedo como herramienta.
No vamos a permitir que entreguen compañeros para sostener sus privilegios. Y no vamos a retroceder frente a ningún apriete, venga de donde venga. Porque mientras ellos negocian en oficinas, nosotros peleamos en la fábrica, en la calle y en la justicia. Y ganamos.
“Este fallo es un golpe directo a la burocracia sindical. Y una victoria de la organización real de los trabajadores. Que lo tengan claro: Cada compañero que toquen, va a tener respuesta.
Cada persecución, va a ser denunciada. Y cada intento de entrega, los va a dejar más expuestos. Reinstalación efectiva ya. Basta de sindicatos al servicio de la patronal. Por libertad y democracia sindical real”, concluye la declaración de SATIVA-CTAA.