OPINIÓN
Por Damián Albornoz*
Mirá, te lo explico en números porque no tengo la posibilidad de hacer una conferencia de prensa y mostraste un powerpoint ……
La intervención de la Dirección General de Fabricaciones Militares ahora llamada inconstitucionalmente Fabricaciones Militares Sociedad del Estado acaba de desistir quedarse con la planta de sulfato de amonio, (ex empresa de Bufón Cereales, que se encuentra en el predio de la Fábrica Militar Río Tercero).
El país consume 4.000.000 TN de fertilizantes, 1.400.000 TN de esos fertilizantes son producidos por el sector privado en el país en un 100% (pero ojo!!! , No necesariamente de capitales nacionales) el resto de 2.600.000 TN son importadas de empresas extranjeras multinacionales y de esas cantidades , 400.000 TN son de sulfato de amonio, con lo cual la planta de sulfaro estaría en condiciones de producir , por ende sustituir importaciones y generar valor agregado… Para los amantes de los números también les digo que el impacto salarial en el costo de producción de los casi 25 trabajadores ( recuperación de puestos de trabajo ) rondaría el 13 %.
Ahora bien, los despidos de nuestros compañeros en diciembre del 2017 le significó a la DGFM un ahorro anual presupuestario de 14.326.000$, los 59 despidos de agosto del 2018 hasta la finalización del mismo año le significó un ahorro presupuestario de 8.968.000$ y si proyectamos los 16 compañeros despedidos en diciembre del 2018 para el transcurso del 2019 serían 7.904.000$ haciendo un total de 31.198.000$.
Sin embargo la intervención no tuvo la decisión de detener la subasta para quedarnos con la planta de sulfato de amonio por aducir que no tiene al menos los 10.000.000$ para hacerlo, pero, como ¿no se ahorró 31.198.000$ de los salarios de 100 familias riotercerenses que dejó en la calle?
Lo extraño, no es esto solamente, porque sabemos que a esto vinieron, lo extraño es también que ésta producción es altamente rentable, con un mercado extraordinario, y si le agregamos la mirada política-estratégica y soberana sería el propio Estado quien a corto plazo se quedaría con una posición preponderante de la producción generando puestos de trabajos y principalmente aún reincorporando en una primer instancia a nuestro compañeros despedidos.
Por eso decimos que hay sectores en la economía y la producción en las que el Estado no puede, ni debe relegar su rol predominante , porque es nuestra soberanía y nuestro desarrollo como país.
Esto constituye claramente la profundización del vaciamiento, la transferencia de recursos, la falta de voluntad política y el camino hacia la privatización inconclusa de los 90′ en la cual fuimos los trabajadores organizados en ATE y la comunidad de Río Tercero que logramos frenarla.
No nos cabe ninguna duda que a pesar de los permanentes intentos de disciplinarnos seguiremos levantando las banderas en defensa de los puestos de trabajo, de las reincorporaciones, de la recuperación productiva y con la conciencia plena de que hay que fortalecer el Estado para liberar la Nación.
#LaSociedadDelEstadoAlCongreso!!!
#NoAlaPrivatizacion.
*Secretario General de la CTA Autónoma Regional Río Tercero. Trabajador de la Fábrica Militar. Secretario Gremial de ATE