Hoy puede ser un gran día

Por Juan Carlos Giuliani*

Miles de militantes de la CTA Autónoma de todos los rincones de la provincia participan este jueves de las elecciones directas y secretas para elegir a sus autoridades a nivel local, regional, provincial y nacional, en lo que implica una asamblea multitudinaria que definirá el rumbo a seguir para hacer frente al ajuste del pueblo y el saqueo de la Nación impuestos por el Gobierno Nacional y confrontar en todos los planos con el “Cordobesismo” del Gobernador Llaryora que no se diferencia ideológicamente de Milei y avanza en la constitución del “Nuevo Partido Cordobés”, en sintonía con la Libertad Avanza y el PRO.

La movilización que se desarrolla hoy en toda la geografía cordobesa con motivo de los comicios es otro testimonio de nuestra posición contraria al pago de la Deuda Externa; al ajuste de los haberes jubilatorios; a la destrucción del salario y el empleo; la precarización laboral; la entrega de soberanía y la rapiña de nuestros bienes comunes, por citar algunos de los puntos que conforman el libreto histórico de la CTA-A. Ni hablar del escándalo del hambre y la pobreza que sacuden a nuestro pueblo.

También el voto es una forma de debatir como lo hacemos los trabajadores: De cara a los compañeros y compañeras, fraternalmente, en primera persona, apuntando al futuro, reasegurando la unidad de clase, sin conceder ninguna tregua en la lucha contra el revanchismo patronal y la restauración oligárquica.

Simón Rodríguez, el maestro del Libertador Simón Bolívar, en su libro “Sociedades Americanas”, acuñó la frase “Inventamos o erramos”, en referencia a la urgencia que existía de una ruptura con el pasado colonial y el proceso de independencia. Vale la pena asentarse sobre ese precepto y hacerlo propio a más de cuatro décadas de recuperada una institucionalidad que garantiza la gobernabilidad de un régimen donde los ganadores siguen siendo las minorías de siempre, mientras que los trabajadores y el pueblo son los grandes perdedores del modelo extractivista-sependiente regido por el agronegocio y el capitalismo financiero.

No nacimos para administrar lo dado sino para desestabilizar la gobernabilidad del poder que promueve la concentración y extranjerización de la riqueza, reproduce la miseria hasta el infinito, niega la participación popular y lleva adelante la apropiación impune de nuestras riquezas. Luchamos por una nueva institucionalidad, donde la democracia sea el gobierno del pueblo y para el pueblo. No acordamos con el principio de la Constitución liberal de 1853 según el cual “el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes”.

Las elecciones de la CTA Autónoma 2026 constituyen un fenómeno de masas que ratifica nuestra decisión de profundizar un nuevo modelo de organización de la clase trabajadora basado en la libertad y democracia sindical, afiliación directa y autonomía de los patrones, los gobiernos y los partidos políticos. Autonomía que no es neutralidad. Está en nuestro ADN la voluntad de no subordinarnos al poder político de turno. He allí nuestra razón de ser. Somos clasistas, anticapitalistas y antiimperialistas. Proponemos un nuevo Movimiento Político, Social y Cultural de Liberación. Apostamos a construir poder popular para que, más temprano que tarde, y como dice la vieja canción de la Guerra Civil española, “la tortilla se de vuelta/ que los pobres coman pan/ y los ricos mierda, mierda”.

A 50 años del golpe de Estado que demolió el Estado de Bienestar e implantó a sangre y fuego el modelo neoliberal. A 35 años del “Grito de Burzaco”, nuestro manifiesto fundacional como Central de Trabajadores que llegó para quedarse e impugnar el Unicato Sindical. A 25 años de la Consulta Popular del Frente Nacional contra la Pobreza (FRENAPO), donde más de tres millones de compatriotas votaron a favor de un shock redistributivo. A 25 años de la pueblada que estalló en diciembre de 2001. A 18 años del Primer Encuentro Nacional hacia una Constituyente Social en Jujuy, ahora es cuando la CTA-A tiene que ganar la calle para plantear la agenda del campo del pueblo y confrontarla con la de los grupos dominantes desde una perspectiva de unidad, organización y poder popular que ponga en tela de juicio esta democracia neocolonial.

Este escenario de acentuado deterioro social sobre el que se monta el ajuste exigido por el FMI, sólo se podrá superar si somos capaces de asegurar una salida a favor del pueblo con políticas públicas de índole universal y la voluntad explícita para transformar la sociedad. Tierra, techo y trabajo son los vectores necesarios para recobrar la capacidad nacional de producción y soberanía.

Si los que decidimos somos nosotros y no dejamos que otros lo hagan en nuestro nombre, vamos a ir hacia donde queremos ir, porque tenemos claro el rumbo; y nada ni nadie nos desviará de ese camino que no es otro que el de resembrar justicia social apostando a la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación.

Eso y no otra cosa estamos haciendo hoy concurriendo a las urnas para llenarlas de votos y de sueños e intervenir en las elecciones de la Central con el compromiso de sumar a un nuevo proyecto de liberación nacional y social de nuestra Patria.

Hoy puede ser un gran día, duro con él.

*Periodista. Escritor. Congresal Nacional de la CTA Autónoma en representación de la provincia de Córdoba