Río Cuarto: Rearmarán una cancha en las 70 Viviendas y necesitan donaciones

Por Verónica Franco

En el terreno había una cancha improvisada pero por el descuido quedó inutilizable. Al ver esto, los trabajadores Un Sol para los Chicos, un merendero del barrio, se hicieron cargo de reunir los recursos para levantar nuevos arcos de futbol, y los vecinos del barrio se comprometieron a cuidarlos.

No conocen la procedencia de este terreno. Pero como todo baldío desierto e intransitado se convirtió en el potrero del barrio. En ese descampado se juntan a jugar los niños y niñas que asisten al Merendero “Un Sol para los Chicos”, que pertenece al Movimiento de Acción Popular (MAP) de la CTA-A Río Cuarto, luego de la merienda. Este martes,  los y las jóvenes del Merendero se juntaron a desmalezar el terreno con las pocas palas que tenían y comenzaron a buscar la forma de conseguir lo necesario para armar los arcos.

“La idea de poner la canchita fue de una vecina que vive en frente del terreno. Los niños iban ahí. En un tiempo el descampado tenía arcos pero fueron desarmados, se los robaron. Nos comprometimos a armarla de vuelta y los vecinos se encargarán de cuidarla” expresó Dayana Ramirez, referente del Merendero “Un Sol para los Chicos”.

Y agregó: “Creemos que ya, en esta semana, conseguiremos los palos para armar los arcos de vuelta. Y, después, veremos si conseguimos tejido para cerrarlos”. La canchita queda a dos cuadras y media de esta copita de leche que está ubicada en el barrio Alberdi, en el sector de las 70 Viviendas. Los vecinos del barrio insisten en que tener un lugar para que los niños y niñas realicen deportes es de gran importancia, debido a que, según explican, es un barrio repleto de necesidades.

“Ayer (por el lunes) nos enteramos de que habían varios niños que no comían y hoy (por ayer) les dimos de comer. Sino solo damos la merienda”, expresó Dayana sobre la necesidad alimenticia que hay en el sector.

“Hay necesidades habitacionales… acá llueve y se inunda. Hay chicos que no tienen las comodidades para ir al colegio en épocas de lluvia. Somos un barrio olvidado por los políticos. No nos vienen a arreglar la luz si lo reclamamos, no nos vienen a arreglar un caño de agua si lo reclamamos, no tenemos vecinal”, agregó Betty Funes, otra vecina que también trabaja en el Merendero.