Por Carlos Roberto Martínez*
En estos días se está profundizando´y convenciendo a una parte importante del pueblo de la necesidad de un ajuste y muchos que no lo dicen, pero también piensan que algo de esto es necesario, hacen foco hecho en el tema de los subsidios con la finalidad de ocultar lo importante.
Los subsidios al transporte, luz gas, los límites a las exportaciones de harina o carne, los topes a los precios de los medicamentos, y alimentos, era una forma de valorizar el salario de los trabajadores y jubilados, al bajar el precio de esos servicios y bienes, vía subsidio. Y favoreciendo a los patrones ya que esa diferencia les permitió mayor ganancia a las empresas.
La falta de convicción de los gobiernos para enfrentar a el poder financiero y económico, los llevó a aumentar los subsidio ante cada devolución exigida por el poder hegemónico. Ellos sabían que ese mecanismo profundizaría la crisis económica y tendrían la oportunidad de llegar ellos al gobierno. Los que gobernaban y cedían, solo estaba instrumentado un genocidio económico sobre el pueblo que decían representar y defender.
El déficit fiscal seguía aumentando y no tenían el valor de cambiar el rumbo, o eran cómplices del vaciamiento del país
Como ejemplo dos temas. La minería además de la evasión que significa que las propias empresas sin control del Estado declaren lo que exporta, hay algo que se llama “el barro de las exportaciones”, que exportan 25 metales restantes son más valiosos que el oro. Son las llamadas “tierras raras. Los geólogos pudieron estimar que el valor anual de ese contrabando es de 8.200 millones de dólares al año (2021).
El otro tema es el contrabando que transita el Río Paraná. Los barcos llevan granos, se calcula que entre 1.000 y 1.500 toneladas por barco. Al no haber ningún tipo de control estatal en la Hidrovía, permite el contrabando perfecto. Entran en los puertos uruguayos, en vez de seguir en línea recta a través del Canal Magdalena hacia el mar, y los barcos que salen de Argentina hacia el mar salen por el puerto de Montevideo porque ahí no hay control.
Otra forma es con camiones cargados por tierra, ya sea desde Salta con la producción del Noroeste, que van a Bolivia para, o Chaco-Formosa o Corrientes-Misiones que van hacia Paraguay. Otra forma es a través de lanchones que se cargan y van a Paraguay porque las exportaciones son más libres y no pagan impuestos.
Como conclusión si en el futuro, no asume un gobierno que no sea cómplice de los grupos económicos y los controle con el solo fin de que paguen como en cualquier sociedad capitalista, no hay futuro posible.
*Director de Confluencia Psicosocial–Intervención, Formación e Investigación en el campo de las Organizaciones y la Psicología Social. Autor de “Psicología Social en las Organizaciones” Lugar Editorial 2010 y “La Praxis de la Psicología Social” Lugar Editorial 2023. Director de la Especialización en Intervención Organizacional y equipos de trabajo. Fundador de la Universidad de los Trabajadores. Psicólogo Social. Técnico Superior en Psicología Social.