Un esquema judicial que no le sirve a nadie

Por Luis Campos*

¿Quieren leer una historia chiquita y absurda sobre el funcionamiento del Poder Judicial? Me tocó declarar como testigo en una causa laboral. Fue la primera citación de un total de 20 exactamente iguales… en expedientes distintos.
¿Estás diciendo que vas a declarar 20 veces en lugar de una sola por los mismos hechos? Sí, exactamente eso. Lo mismo le va a pasar a los demás testigos, peritos, audiencias, oficios, etc. Todo repetido 20 veces! Incluso va a haber 20 sentencias distintas!
¿Por qué pasa esto? Absurdos legales e instituciones que no se hacen cargo. Les cuento la historia de los despidos en el Ingenio San Isidro y los 20 juicios que podrían ser uno solo.
 Todo esto arrancó a comienzos de 2018. El Ingenio San Isidro (Salta) decidió cerrar sus puertas y despedir a todos los trabajadores. Para pagar el 50% de las indemnizaciones inició un procedimiento preventivo de crisis.
Unos 400 trabajadores alegaron que no había crisis y reclamaron el 50% restante de la indemnización. Para eso iniciaron acciones judiciales en la Justicia Nacional del Trabajo. Aquí empiezan los problemas burocráticos.
El artículo 43 de la Ley de Procedimientos (18.345) establece que si los reclamos se fundan en los mismos hechos varias personas se pueden presentar conjuntamente, con un límite máximo de 20 demandantes. ¿Empiezan a ver el problema?
Se trata de un “único” caso, pero por minucias de la Ley de Procedimientos hay que dividirlo en 20 expedientes. Se imaginan el desperdicio de recursos y la pérdida de tiempo que eso implica, ¿no? A nadie parece importarle.
Algunos problemas adicionales. Los jueces (20) van a designar contadores (20) que van a revisar los libros de la empresa para determinar si había o no crisis. Van a tener que sacar turno. Además, el riesgo de que haya opiniones divergentes es altísimo.
La ley prevé la posibilidad de que el juez “autorice” que un expediente tenga más de 20 demandantes. Pero eso casi nunca se da: Un expediente con 400 demandantes es muchísimo trabajo para quien lo recibe, entonces mejor dividirlo en 20.
Como consecuencia de este absurdo, todo el trabajo se multiplica por 20. Por ahora llevo una declaración, en noviembre es la segunda y en marzo del año que viene la tercera. Faltan 17.
Cuando se habla de “Reforma Judicial” estas cuestiones suelen quedar completamente relegadas. Se pone el foco en los jueces que salen en los diarios y no mucho más. Mientras tanto, seguimos dilapidando recursos y tiempo en un esquema que no le sirve absolutamente a nadie.
*Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma