Por Jesús Chirino*
El accionar de la Policía responde a preceptos fijados por el poder político que gobierna desde el Estado. Si bien suele presentársela como si tuviera un alto grado de independencia del gobierno de turno, la Policía es parte del brazo represivo del Estado que, por su intermedio, ejecuta políticas favoreciendo y dificultando determinados comportamientos en la sociedad.
Es por ello que el accionar policial no puede desprenderse de aquello que, desde el poder, se considera como lo adecuado o incorrecto en un momento histórico determinado. Aquí, en esta nota, leemos estadísticas del accionar policial en la década del 30, cuando se estaba dando una reforma que tendía a su profesionalización.
Nuevos tiempos para la Policía provincial
En mayo de 1936 asumió como gobernador de la provincia de Córdoba, el médico Amadeo Sabattini. Al llegar al poder, el radicalismo encontró que la Policía provincial estaba organizada de manera tal que, por un lado, se encontraba la de la capital provincial y su radio de influencia, en tanto que en el resto del territorio cordobés ejercía su autoridad la denominada “Policía de campaña”. Si bien las dos dependían del Gobierno provincial, entre ellas no tenían vínculos institucionales y se manejaban con independencia una de otra.
Al asumir Sabattini, junto a su ministro Santiago del Castillo, encararon la reorganización y profesionalización de la Policía provincial. Esto se hizo en plena década infame, cuando sectores más poderosos en lo económico y sus aliados celebraban poder ejercer el “fraude patriótico” y la persecución política en todo el país. Desde el 36 Córdoba se transformó en un oasis de respeto a la participación política que en el resto del país era perseguida. Hasta las reformas encaradas por el nuevo gobernador provincial, la Policía había tenido, como una de sus principales funciones, controlar las manifestaciones ideológicas de sindicalistas, políticos y ciudadanos en general, elevando informes a los gobernantes de turno. Es decir que el concepto de “seguridad” que había guiado el accionar policial no era otro que el control de la oposición política y la organización de sectores que se organizaban para llevar adelante sus reclamos.
Autoridades
En 1937, Villa María era una ciudad en la cual se daban muchos reclamos sindicales que tenía su origen en los bajos salarios que se pagaban mientras aumentaba el costo de vida. Ejercía la Intendencia municipal Emilio Seydell y Juan S. Arregui, estaba al frente de la Jefatura política del Departamento Tercero Abajo, que entonces funcionaba en el histórico edificio de la calle General Paz. Del jefe político dependían todos los policías de la zona, entre ellos los subcomisarios Ricardo Luppi y Celiz Grisoni. Este último tenía a su cargo lo referido al cumplimiento de las leyes laborales.
El informe policial
La Policía local difundió, en los medios de prensa, un informe acerca de: “Los movimientos registrados en la Comisaría General durante el año 1937”. Si bien se trata de números proporcionados por la propia policía, institución cuyo accionar se ve reflejado en esas cifras, lo que habilita guardar alguna reserva acerca de su objetividad, igual expresan el discurso policial.
Fueron informadas 341 actuaciones generales, entre las cuales se destacan 62 “accidentes ferroviarios, automovilísticos; etcétera”, 89 “desórdenes diversos” y cuatro por “disparos de arma”. En el informe policial también se mencionan cuatro “sumarios instruidos a empleados de la repartición”, el inicio de siete “expedientes por inmoralidad callejera”, 17 “por prostitución clandestina” y 42 a raíz del “cierre de negocios y expendio de bebidas alcohólicas”. La Policía también señaló que trabajó en dos casos relacionados con tráfico de mujeres y en seis investigaciones por “infracciones a las Leyes del Trabajo”. Los uniformados también dejaron escrito que durante ese año iniciaron 20 expedientes a causa de “mordeduras de perros callejeros”. En este conteo de casos policiales no constan, dice el informe, “los diversos interdichos (sic) y actuaciones producidas durante el año con motivo a incidentes de trabajo, ya que los mismos fueron elevados a resolución del Departamento Provincial del Trabajo”.
Menores detenidos por fugarse del hogar
Con relación a las detenciones, la Policía dijo haber realizado 487 durante todo 1937. Discriminadas las razones en las cuales se fundaron las mismas tenemos que 323 fueron por “desórdenes”, en tanto que 47 lo fueron por “ebriedad y desorden” y 72 solo por “ebriedad”. En tanto que por “inmoralidad y escándalos” se produjeron 11 detenciones, una por “disparo de arma” y tres por “portación de arma”. También se especificó que en ese año la Policía detuvo a 30 menores que se habían “fugado del hogar”. Este último es un dato al cual debe prestarse especial atención, pues, en ese tiempo, cuando los padres o tutores denunciaban que un niño se había ido de la casa, la Policía lo buscaba para detenerlo. En general, la imposición de la disciplina se hacía de una manera muy rigurosa.
Sumarios
En el último apartado del informe policial, se menciona que 788 sumarios fueron elevados a la justicia del crimen. Entre estos se destacan, 27 por “lesiones”, ocho por “accidente ferroviario”, dos por “homicidios”, tres por suicidio e igual cantidad por “intento de suicidio”. También se señala un caso por “corrupción”, tres por hurto, cuatro por accidente “automovilístico” y uno por violación de una menor. También se produjeron seis allanamientos “por ejercicio de la prostitución” y 12 relacionados con las “leyes prohibitivas del juego”.
En los datos suministrados, puede observarse la ausencia de robos, la escasa presencia de hurtos y muchos casos relacionados con la ebriedad, el escándalo, la inmoralidad y la prostitución. Si a esto se le suma, entre otras cosas, la detención de menores escapados de las casas, puede advertirse la orientación principal del accionar policial.
*Docente. Periodista. Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTAA). Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María
Fuente: www.eldiariocba.com.ar