“Dales poder a los energúmenos y cosecharás violencia institucional”
Tras el operativo de hostigamiento del pasado sábado 22 de agosto, mandado por la gestión Avilés-Gómez-Lucero-Curvino, que incluyó graves amenazas, destrozos y robo de materiales por parte de inspectores municipales, mientras los habitantes del sector realizaban una huerta comunitaria; en la tarde del pasado lunes 24, dirigentes de la CTA Autónoma Punilla Sur, del Merendero Madre “María del Tránsito Cabanillas” y del Humanismo provincial llegaron al barrio. También se acercó el Legislador Walter Gispert y Bambacoop como único medio.
Crónica de una canallada propia de un Intendente violento
Vecinos y vecinas recibieron a la comitiva y, conocedores de las metodologías autoritarias y violentas del avilesismo, advirtieron que apenas los vieran reunidos comenzarían a llegar los móviles de “Seguridad” Urbana, primero y luego la policía. Según pudimos conocer en el sector viven personas que responden al avilésismo y un integrante de la policía que oficiarían de “buchones”.
Tal como lo adelantaron los vecinos, y no es magia, en el horizonte se observó un móvil de “Seguridad” Urbana con sus luces encendidas. Dio vuelta y se dirigió hacia quienes estaban reunidos el conjunto de vecinos y dirigentes quienes bajaron del sector donde se encontraba reunidos dialogando porque los inspectores se dirigieron hacia una de las viviendas donde había niños.
A un par de pasos de la puerta de ingreso a la vivienda los inspectores fueron interceptados y consultados respecto a la presencia; “Denunciaron que se estaban realizando usurpaciones”, estaba a la vista que nada de lo que manifestaban era cierto. “Nadie está realizando ninguna usurpación, estamos reunidos conversando” expresó uno de los vecinos.
Ante las inconsistencias de las palabras de los enviados de Avilés se presentaron integrantes de la conducción de la CTA-A, del Merendero “Madre María del Tránsito Cabanillas” quienes vienen desarrollando actividades solidarias con quienes están en situaciones de vulnerabilidad, algunas extremas.
Allí se organiza un par de veces a la semana una comida comunitaria de la que participan casi un centenar de personas mayores y muchos niños.
La llegada de más vehículos de “Seguridad” Urbana se sucedía de manera constante. También llegó el primer patrullero con 2 uniformados quienes también expresaban estar allí a raíz de “denuncias recibidas por presunta usurpación”.



Inspectores y policías coincidían “llamativamente” en qué se trataba de denuncias anónimas.
Uno de los uniformados, en diálogo con los vecinos y organizaciones presentes, expresó que informaría a la base que no advertía que se estuviera dando usurpación alguna. Mientras se sucedían los intercambios verbales con los empleados municipales que no querían identificarse. Luego de un buen rato se logró que algunos se identificarán, otros funcionarios sostuvieron su negativa.



No pasaba nada… pero las órdenes eran otras
Mientras insistían en responder que ya habían constatado que no sucedía lo que presumiblemente argumentaban los enviados municipales y policiales, los móviles de “Seguridad” Urbana y los patrulleros llegaban como para atender una catástrofe; 6 móviles municipales y 4 patrulleros se amontonaron en la calle que lleva a la parte alta del lugar.
Estamos hablando de 8 policías y 12 inspectores ¿Para nada? nos preguntamos. ¿Mientras los delitos en la ciudad aumentan de manera sostenida… destinan 20 agentes para nada? Sí, tenían una misión y esa era un nuevo hostigamiento y provocación a los habitantes del sector. Generando, como lo hicieron el sábado anterior, pánico en los niños y niñas, amenazando a las familias que a través de la SENAF les quitarían a los hijos, robándose pertenencias de habitantes, compradas y con comprobantes; la metodología propia de un estado municipal odiador de los pobres y de quienes llevan la solidaridad que debiera ofrecer el municipio; bien perros del Ortelano los de CPU.
Hasta se escuchó responder a una de las inspectoras, ante el reclamo de vecinas al municipio, a las que no les quieren dar agua, “eso es responsabilidad de la COOPI, ellos son los que no quieren darle el agua” no es descabellado escuchar de bocas de funcionarios el falaz relato que la culpa la tienen otros, la Coopi es la abonada principal. Que pensar de una funcionaria municipal que desconoce que al vital servicio lo mal-presta el Municipio desde hace años.
Que la policía se preste activamente a ser parte de esta violencia institucional en aumento, por más que pretendan justificarse con “dependemos del poder político” o presuntos “llamados anónimos” es preocupante; sobre todo cuando para convocarlos, según se escucha de manera reiterada a muchos habitantes, ante la comisión de un delito o de uno posible “hay que responder hasta con el ADN del perro y en muchas situaciones llegan bastante a destiempo”.
Lo mismo, pero con una exacerbada falta o ausencia total de escrúpulos sucede con los inspectores municipales siempre prestos a cumplir “órdenes” del avilesismo que incumplen con los minimos mandatos de gobernanza.



Desde Bambacoop registramos mucho de lo sucedido, entrevistamos en el lugar a Eduardo Ahamendaburu Secretario General de la CTA-A Punilla Sur, a Daniela Abregú, Secretaria Adjunta y coordinadora del Merendero “Madre María del Transito Cabanillas”, a Walter Gispert Legislador Provincial por Punilla y a Fernando Schüle dirigente provincial del Humanismo. Pondremos a disposición de nuestros lectores gran parte del material colectado para demostrar que el relato mentiroso que el avilesismo envía por los medios pagos es una falacia absoluta que apunta a comprar voluntades e inventar nuevos enemigos para sostener un gobierno de los más corruptos que se tengan recuerdos.



El Carlos Paz de Avilés es el mundo del revés
En Carlos Paz, con el avilesismo, se puede ser: funcionario corrupto, malversar fondos, incumplir la Carta Orgánica, indecente, bancar abusos sexuales y violadores, negarse a rendir cuentas, narco impune, “Defensor” del Pueblo y manejar bebiendo alcohol, coartar la libertad de prensa, destruir el ambiente, contaminar, hasta encubrir crímenes como el de Andrea Castana, perseguir dirigentes, cooptar instituciones y cientos de contubernios más… y todo con absoluta impunidad.
Pero está absolutamente prohibido ser pobre y exigir algún derecho. Tampoco está permitido ser solidario con personas en estado de vulnerabilidad.

Fuente: www.bambacoop.com.ar