El Alto de la Tornería acogió este sábado una nueva edición del homenaje a los luchadores antifascistas de El Mazucu, una convocatoria promovida por la Federación Asturiana Memoria y República (Famyr) y Ahaztuak 1936-1977. El encuentro, celebrado junto al monolito republicano, alcanzó su decimonovena edición con el recuerdo de quienes combatieron en este enclave durante la Guerra Civil y con una especial atención a Marisol Álvarez, hija del guerrillero Andrés Llaneza, conocido como “El Gitano”.
El acto de este año, reunió a representantes institucionales, profesionales de la comunicación, activistas y artistas. Entre los participantes figuraron la directora general de Memoria Democrática del Principado, Begoña Collado; el periodista Carlos Aznárez; la escritora y periodista Olga Rodríguez; el activista Rafa Palacios, el actor Juan Diego Botto. la cantante Rozalén y el dirigente sindical argentino Federico Giuliani, Secretario General de ATE y la CTA Autónoma de la provincia de Córdoba.
La convocatoria se desarrolló en un momento relevante para el futuro del monolito y de los terrenos que lo rodean. El Principado acaba de poner en marcha los trámites para que el espacio sea declarado Lugar de la Memoria Democrática de Asturias, una figura prevista en la normativa autonómica para preservar enclaves vinculados con la represión, la resistencia y la defensa de las libertades democráticas.

Invitado a dar un saludo a la concurrencia, Giuliani afirmó: “Yo entiendo que la memoria histórica no debe ser un acto nostálgico sino un hecho de resistencia y eso es lo que estamos construyendo hoy entre todas y todos. Hay un puente histórico entre el pueblo asturiano y el pueblo vasco que tan generoso me ha recibido estos días en Bilbao, tanto por la inmigración a nuestras tierras como por los miles de combatientes vascos y asturianos que participaron de nuestras organizaciones revolucionarias en la década del 70 y quiero hacer un homenaje a estos compañeros y compañeras que dejaron su vida en mi país. Seguramente en estos montes también combatieron contra el ‘Franquismo’ miles y miles de revolucionarios de otros países, demostrando que el internacionalismo no deja de ser la solidaridad y la ternura de los pueblos”.
“Uno se lleva de este lugar la solidaridad que nos están brindando y la fuerza militante, pero también la ternura porque no hay un proyecto político revolucionario de liberación nacional si no hay afecto. Por eso desde estos montes tan hermosos dejarles un saludo, decirles que estamos resistiendo, que hoy nuestra Latinoamérica y el Caribe duelen porque el imperialismo yanqui y sionista, que antes usaba la metodología de las dictaduras con la Doctrina de Seguridad scional para implantar un modelo neoliberal y de saqueo, hoy llega a través de la ultraderecha y el fascismo con votos, incluso de los sectores populares. Y esa Latinoamérica que duele también está resistiendo y sigue teniendo ese faro que es Cuba”.

Y concluyó señalando que “no solamente los pueblos oprimidos estamos en lucha. Si uno se arrodilla el enemigo parece más grande, pero si nos paramos, nos unimos, dejamos de lado los egos, las mezquindades, los personalismos, los sectarismos, no me cabe la menor duda que nosotros no solamente podemos, sino que estamos obligados a construir un mundo diferente con una sociedad justa, igualitaria para todas y todos”.
Reconocimiento a Marisol Álvarez
En torno al monolito que los recuerda, obra de Javier Fernández Fernández, se entregaron también los galardones a los valores republicanos “María Jesús Suárez Rabanillo (referente de la izquierda asturiana gracias a su firme compromiso político y social), que concede FAMYR (Federación Asturiana Memoria y República) y que este año recayeron en Marisol Álvarez, hija del guerrillero asturiano Andrés Llaneza, conocido como “El Gitano”; en el periodista y escritor argentino Carlos Aznárez, director de Resumen Latinoamericano; en la periodista Olga Rodríguez; en el periodista Rafa Palacios, por su vinculación con la resistencia argentina durante la dictadura, y en la artista Rozalén.
El homenaje tuvo como destinataria principal a Marisol Álvarez, descendiente de Andrés Llaneza, “el Gitano”, uno de los guerrilleros cuya trayectoria forma parte de la memoria de la lucha antifranquista. La organización quiso distinguir así el legado de las familias que mantuvieron vivo el recuerdo de quienes sufrieron la guerra, la represión y el exilio o continuaron la oposición al régimen franquista.
La cita de El Mazucu se ha consolidado como uno de los actos memorialistas de referencia en Asturias. Cada edición combina el recuerdo de los combatientes que participaron en la defensa de este frente de guerra, con reivindicaciones relacionadas con las políticas públicas de memoria, la reparación de las víctimas y la transmisión de este pasado a las nuevas generaciones.
El enclave de la Tornería posee una carga simbólica especial por los combates librados en septiembre de 1937, en el tramo final de la ofensiva franquista sobre el frente norte. La resistencia republicana en esta zona montañosa se ha convertido en uno de los episodios más recordados de la Guerra Civil en Asturias.
Expediente de protección
La Dirección General de Memoria Democrática inició el procedimiento para declarar el monolito de El Mazucu y su entorno como Lugar de la Memoria Democrática de Asturias mediante una resolución publicada el pasado viernes en el BOPA.
La iniciativa parte de una petición formulada por Famyr el 29 de octubre de 2024. A partir de esa solicitud, la Administración autonómica impulsó las actuaciones necesarias para analizar la protección del espacio. La Comisión Técnica de Lugares de la Memoria Democrática acordó el pasado 10 de febrero abrir formalmente el expediente.
La resolución considera que el lugar reúne méritos suficientes desde los puntos de vista histórico, conmemorativo, educativo, social y simbólico. La propuesta abarca tanto el monolito republicano como el área próxima del Alto de la Tornería, escenario de los enfrentamientos de septiembre de 1937.
El Gobierno asturiano subraya que el enclave conserva la memoria de quienes participaron en aquellos combates y representa la resistencia republicana en los últimos compases de la Guerra Civil en Asturias. La declaración, una vez completada la tramitación prevista, incorporaría El Mazucu a la relación de espacios amparados por la legislación asturiana de memoria democrática.
Fuente: www.lne.es
Persecución sindical en la Argentina de Milei
