La intendencia de Villa María, a cargo del abogado Martín Gill, viene produciendo un ajuste en los alicaídos sueldos de los empleados municipales.
En tanto desde la Unión de Trabajadores de los Estados Municipales (UTEM – CTA A) se viene exige una justa recomposición salarial que compense la pérdida del poder adquisitivo que, ante la inflación, vienen sufriendo los sueldos de lo/as municipales de Villa María.
En 2017 bajó los sueldos un 3%
Las cuentas son muy claras cuando se contrastan los aumentos de sueldos otorgados por la intendencia y las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la provincia de Córdoba en estos últimos años. Conviene aclarar que el propio municipio, de acuerdo con otra entidad gremial, eligió el IPC Córdoba como variable para regir los aumentos.
Pero, en 2017, mintieron que otorgaban un aumento similar a la inflación de ese año, pero no fue así. Se valieron de una impericia o “picardía” matemática y sumaron los índices mensuales en lugar de tomar el índice formado a partir de la variación acumulativa que durante todo ese año tuvo el IPC. Es así frente a una variación del 25,55 % del IPC, el municipio de Villa María le restó casi el 3% y otorgó un aumento de sólo el 23 % a los bajos sueldos municipales.
En 2018 bajó los sueldos un 11%
En el año 2018 la inflación establecida por la variación del IPC fue de 46,55 pero el municipio decidió continuar el ajuste y realizó dos maniobras, acordadas con otra entidad gremial. En primer término dijeron que, en el acta acuerdo con esa entidad, habían colocado una “clausula gatillo” tal cual se hizo en otros acuerdos: La clausula gatillo significa que publicado la variación mensual del IPC automáticamente, es decir sin mediar reunión alguna, se procede a aumentar los sueldos con el mismo porcentaje de inflación del mes anterior.
Pero, en Villa María, no era verdad que los municipales habían acordado una clausula gatillo, los aumentos no fueron automático y eso hizo que la inflación avanzaba y los sueldos no la seguían pues “debían reunirse” el municipio y otra entidad gremial que hace campaña política partidaria por Martín Gill. Es así que terminaron pactando aumentos correspondiente a 2018 que se cobraron en los tres primeros meses de 2019. Pero los sueldos municipales no sólo perdieron poder adquisitivo esos meses que se demoraron los aumentos, sino que al final los aumentos pactados por el intendente, para todo 2018, sumaron el 36 %. Lo que significa casi el 11% menos que la inflación de ese mismo año.
En 2019 siguen bajando los sueldos
En el presente año la inflación fue del 3,97 % en enero y el 3,90 en febrero. Entre los dos primeros meses sumaron casi el 8 % de aumento de precio. Mientras los sueldos municipales siguen iguales y en estos días se conocerá el índice de marzo. Ante esta realidad desde la intendencia municipal aún no se habilitan las negociaciones paritarias. No lo hace a pesar de que el intendente elige sentarse sólo con el gremio que le hace campaña política para su candidatura.
Desde la UTEM no nos desvelamos por una foto con Martín Gill, funcionario al que respetamos, pero sí queremos que no se tomen medidas contra lo/as trabajadore/as municipales reduciéndonos el poder adquisitivo de nuestro sueldo. Máxime cuando la mismísima responsable de las cuentas municipales hace declaraciones públicas hablando del superávit de la economía de la administración municipal. Es decir: sobra plata, pero porque nos la sacan de nuestros sueldos.
Recomposición salarial y apertura de paritarias
Ante esta realidad desde la UTEM venimos sosteniendo que resulta necesario:
* Urgente recomposición salarial para recuperar el poder adquisitivo perdido.
* Inmediata apertura de la paritaria por los aumentos correspondiente a 2019.
* Acordar una real “clausula gatillo” para que los sueldos puedan seguir la variación de precios.
En un contexto nacional donde la crisis económica golpea de manera especial los sueldos, parece imposible que el intendente Martín Gill no quiera atender estas demandas. Máxime cuando en otras jurisdicciones se acordaron aumentos compensatorios de los perdido en 2018 y se establecen cláusulas gatillo para este año.
El intendente Martín Gill tiene la palabra, el sabrá si continúa tomando medidas contra los trabajadores o analiza cómo componer los sueldos municipales en una administración a la cual le sobra la plata, según las declaraciones públicas de sus funcionarios.
Fuente: www.utemvillamaria.blogspot.com


