Daniel Yofra: “El 70% de los trabajadores no supera la Línea de la Pobreza”

Tras las elecciones de noviembre se abre una etapa llena de interrogantes para la clase trabajadora que ve cómo los salarios siguen corriendo detrás de la inflación. En momentos que las organizaciones sindicales enfrentan cada día el desafío de mantener en pie la pelea por la dignidad de los salarios, bien vale apelar a los dirigentes que con experiencia y sabiduría han logrado los objetivos de mantener en pie las banderas históricas del movimiento obrero.

Tal es el caso del compañero Daniel Yofra, Secretario General de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, que fue entrevistado por el programa radial “Entre Todos y Todas”, que la Secretaría de Prensa de ATE Córdoba emite por la GEN FM 107.5%, para que dé su punto de vista sobre la situación que atravesamos.

El rosarino es una de las expresiones cabales de la lucha que ha logrado arrancar a las patronales los aumentos salariales para cubrir la canasta familiar para sus afiliados. Consultado sobre su mirada de la etapa actual, Yofra dijo que “la situación general es compleja, sobre todo para el 70% de la masa trabajadora que está ocupada y cobra menos de la línea de la pobreza. A esa porción se suman los compañeros trabajadores desocupados”.

“Las dificultades se acrecientan en la medida que esa masa de población de nuestro país viene postergada hace muchos años. Me parece que en ese sentido la pandemia lo único que hizo, además de maltratar nuestra salud, es desnudar todas las falencias que tenemos como sociedad, las miserias que tenemos en todos los órdenes. Y los que están en situación vulnerable quedaron peores”, denuncia.

En tal sentido, para el dirigente “hay una clase política -generalizo aunque hay algunos que se salvan de esta valoración- que se olvidó de esta situación. Piensan que quedando bien con el sector más pudiente las cosas se van a solucionar o que el capitalismo puede llegar a armonizar, y le dan muchas más ventajas que a los trabajadores. El resultado fueron las elecciones, un 50% de trabajadores pobres, más del 40% desocupados. Es el resultado de no entender que hay que hacer una política más equitativa y dura, independientemente que el sector que tiene que distribuir es el que más ganó en nuestro país desde hace muchísimos años”.

Salarios mínimos

Yofra bien sabe que los salarios dignos son la única forma de revertir esa descripción de la realidad. En la Federación de Aceiteros pusieron manos a la obra hace más de una década con criterios firmes y referencias claras a la hora de sentarse a discutir con la patronal, conformada por las más poderosas corporación transnacionales. “Ante el derecho a tener un salario digno, el valor de la fuerza de trabajo tiene que cubrir todos los requerimientos que establece la ley de contrato de trabajo, en su artículo 116, junto al artículo 14 Bis de la Constitución Nacional. Están muy claros y nosotros no inventamos nada. A cada informe del Indec nosotros lo contrastamos con los puntos del artículo 116 y eso da un valor, que hoy por caso está en 130 mil pesos. Pero es para todos los trabajadores, no solo para los aceiteros”.

Yofra se queja de algunas críticas y señala que “algunos menosprecian nuestras conquistas diciendo que los aceiteros tenemos la ventaja de tener los puertos y un sector que gana mucha plata porque es muy rentable. En parte es verdad, pero hay otra parte que no se cuenta. Hasta que empezamos a negociar paritarias en 2004 en el sindicato y que empezamos a influir en la Federación en 2009, nosotros teníamos un salario de hambre. Recién en el 2004 negociamos por encima de la línea de la pobreza, como si a plata de hoy ganásemos 50 mil pesos. Por eso hay que saber que no pasa solo por la posibilidad que tengan las empresas de pagar sino de la necesidad que tienen los trabajadores, la conciencia que podamos lograr y la fuerza que logremos juntar. Me parece que la lucha se basa en eso, si falta alguna de esas patas es difícil”.

Y apuntó: “hay muchos que le tienen miedo a la huelga, pero nosotros sin huelga no hubiésemos logrado nada. Y hoy la seguimos aplicando, el año pasado estuvimos 21 días de paro, por eso decimos que no se trata de hacer una huelga buena y se terminó el problema. La lucha de clases tiene más de 100 años y nosotros le vamos a dar continuidad mientras nos dejen, ese es el mejor legado que le podemos dejar a nuestros trabajadores y trabajadoras. No solo un salario que dignifique su vida, sino que sepan cómo se consigue y por qué necesitamos salarios de esta característica”.

Soberanía

Yofra también respondió sobre su mirada de las tensiones que arremolinan frente al debate de la soberanía nacional, el control de las exportaciones y las vías navegables del río Paraná.

El dirigente afirmó que “para hablar de soberanía primero hay que recuperar el control, que ese entregó durante la época del menemismo y durante los siguientes gobiernos, cediéndolo a las multinacionales. El capitalismo transformó la naturaleza en su beneficio y entonces si tienen que cambiar el curso de un río lo hacen, si tienen que quemar una isla la queman, si tienen que trabajar con glifosato lo hacen sin importar las consecuencias en la viva de la población, si tienen que hacer un monocultivo, como la soja, lo hacen, y obviamente no hay un control en general. Qué es lo que se vende, que es lo que se transporta”.

Yofra contó en otro tramo de la charla que “nosotros denunciamos en 2004 la triangulación que hacía la empresa Dreyfus, donde yo trabajaba, pero el gobierno, que era el mismo de ahora, recién levantó esa denuncia en 2011 para presionar a la agroindustria. Después nunca se sabe que ocurre, la estafa al Estado es permanente, la parte visible es Vicentín porque pidió un préstamo, no lo pagó y solo hay imputados un grupo de directivos. Peor la estafa al Estado se produce en todos los niveles, por la falta de control: ni de la soja que entra y sale del país, ni los productos derivados de la soja”.

Por eso el dirigente finalizó reflexionando que “ojalá que podamos ser un país soberano y recuperemos la soberanía que tuvimos hace varias décadas atrás, hasta ahora no se va logrando. El primer paso en falso de este gobierno fue Vicentin, aunque sabemos que hay otros gobiernos que ni siquiera lo intentan y que por el contrario dan todas las ventajas para que empresarios como Vicentin estafen al Estado y que no ocurra absolutamente nada. Este gobierno encaró esa intervención con mucha debilidad, desde mi punto de vista”.

Fuente: www.atecordoba.org