Por Daniel Parcero*
Haroldo Santos Logiurato, nació en Azul el 18 de enero de 1933, estudió Ciencias Económicas y alcanzó el título de tenedor de libros. Cumpliendo esa función ingresó al Estado en el Policlínico San Martín y rápidamente se afilió a ATE donde fue elegido delegado y llegó a conducir la Federación de la ATE platense, como se llamaba en 1958, y a ocupar cargos directivos en la CGT.
Paralelamente integra una célula de la Resistencia Peronista, preparada para la acción, que funcionaba en la sede de ATE La Plata y era Secretario de Organización de la Comisión Directiva del Ateneo Cultural “Palabra Argentina”.
Tras el guiño de Perón a la militancia respecto de la generación de acciones clandestinas y de resistencia “para combatir la explotación y la injusticia” del gobierno de Frondizi, los militantes resistentes, con Logiurato a la cabeza, se prepararon para la resistencia activa: colocación de ‘caños’ (explosivos), descarrilamientos provocados en las vías férreas y sabotajes a los trolebuses que atravesaban por entonces la ciudad.
Así fue que en 1959 fue detenido por corto tiempo y procesado por el delito de “intimidación pública” tras haber colocado una bomba en la puerta de la panadería El Volcán de la calle 45 y 18. Al año siguiente, tras la aplicación del represivo Plan CONINTES por parte del Presidente Frondizi, junto a otros compañeros, vuelve a caer detenido. Lo condenan a 9 años de prisión, amén de ser cesanteado, y, tras peregrinar por los penales de Magdalena, Ushuaia, Las Heras, Viedma y Caseros, es trasladado a Chaco de donde consigue fugarse en una revisión médica.
Se reintegra a la Resistencia Peronista para ser nuevamente apresado y finalmente liberado gracias a la amnistía del Presidente Illia.
A cada uno de esos destinos, salvo la inalcanzable prisión del fin del mundo, fue su amada esposa, Hilda ‘Luli’ Díaz, a visitarlo con el apoyo económico de sus compañeros de ATE. Ya en libertad se reintegra a ATE llegando a ser Secretario General de la seccional platense y hace un viaje a la Cuba revolucionaria de Fidel y el Che. A su regreso participa de distintas organizaciones de la resistencia, forma parte del GEL, (Guerrilla del Ejército Libertador) y pasa a la clandestinidad bajo el nombre de “Ale”.
Nuevamente es detenido en el 71 y liberado dos años después gracias a la amnistía declarada por el Presidente Héctor Cámpora pero ya no pudo reincorporarse al Policlínico platense.
El 12 de junio de 1977, Haroldo y otros compañeros provenientes del Partido Revolucionario de los Obreros Argentinos (PROA) –del que él era uno de sus secretarios–, fueron cercados y asesinados por el Ejército a medida que llegaban a una quinta de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, donde tenían previsto reunirse para preparar ordenadamente su repliegue hacia el exterior.
En el operativo también fueron asesinados y desaparecidos su hijo menor, Fabián, y su hermano Luis.
* Periodista y escritor
+ De la colección Historias recuperadas de la ATE, Volumen 10. Daniel Parcero