Luego del contundente Paro Nacional que se llevó a caboel jueves 9 de mayo en todo el país, se abre un tiempo de análisis y reflexión para el movimiento obrero en el marco de la lucha contra las políticas de hambre y saqueo que promueve Javier Milei.
Ricardo Peidro, Secretario Adjunto de la CTA Autónoma, consideró que esta huelga “fue una clara respuesta de la clase trabajadora a la política económica y social del gobierno”.
Se calcula entre un 80 y un 90 por ciento de adhesión a la medida de fuerza que involucró a los sectores del transporte, educativo, salud, estatales y bancarios, entre tantos otros.
“Si bien cada sector tuvo sobrados reclamos sectoriales para confluir en el Paro General, la convicción para poner límites y derrotar a esta política que busca profundizar el saqueo, la desigualdad, y que pretende retrotraer los derechos laborales a principios del siglo pasados, comienza a prevalecer en la conciencia de las y los trabajadores”, evaluó el dirigente.
En esta oportunidad no se realizaron acciones en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, pero sí se registraron masivas movilizaciones y asambleas en diferentes distritos de la Provincia de Buenos Aires y en cada una de las provincias del país.
“La huelga y las marchas que se hicieron en toda la Argentina demuestran que, aceleradamente, el relato oficial que promete un paraíso ficticio e inexistente se desactiva a partir del sufrimiento de las mayorías populares. El saldo se mide por el nivel de conciencia y organización que nos dejó este paro”, sostuvo Peidro.
En ese sentido, concluyó esperanzado: “Tenemos la certeza de que la lucha por anular el DNU e impedir la sanción de la Ley Bases se potenciaron a partir de esta huelga. Este es el camino de movilización y unidad que nos llevará a encontrar la victoria”.
Fuente: www.ctaa.org.ar