Un panorama desolador

Por Luis Campos*

Los datos tardan pero llegan. La información oficial empieza a mostrar el impacto de la crisis en el empleo. Entre diciembre y febrero perdieron su trabajo 63.000 personas (casi 100.000 con relación a agosto). Y lo que viene para adelante es peor. Información con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).

El empleo registrado en el sector privado acumula seis meses consecutivos de caída. En poco tiempo va a ubicarse en los niveles de principios de 2018. Con una caída en la industria y en la construcción de entre el 20% y el 40% las perspectivas son muy complicadas.

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Por ahora gran parte del retroceso lo explica la construcción, que entre agosto y febrero perdió 72.000 puestos de trabajo. Pero la industria empieza a hacer lo suyo. Suma 8.000 puestos menos y el goteo sostenido amenaza con convertirse en algo mucho más grave.
El empleo registrado en casas particulares sigue sin encontrar piso, ya está en niveles de fines de 2016. Es el sector que tiene peores condiciones laborales y el que más está padeciendo el ajuste en el mercado formal de fuerza de trabajo desde 2020.

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Para marzo el panorama es desolador. El índice elaborado por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) da la peor variación mensual para un mes de marzo desde el 2002. Para ponerlo en otros términos, marzo de 2024 da un valor negativo peor que marzo de 2020. Seguimos sin verla.

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*Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma. Integra el Instituto de Estudios y Formación (IEF-CTAA)