


Hoy lxs trabajadorxs del SENASA no cuentan con movilidad para poder desarrollar sus tareas, el trabajo de campo, tampoco tienen material de bioseguridad. “Yriart me comenta en febrero de este año 2019, que se hizo un muestreo en junio 2018 de un animal en el Departamento de Juárez Celman que salió reactivo a la fiebre aftosa, aclaró que esto no implica que el animal esté enfermo, peor si hay que corroborar y demostrar la situación cumpliendo un protocolo. Esto que se supo en junio a mi me lo notifican en febrero, cuando solicito los medios para realizar el trabajo Yriart mandó a otrxs trabajadorxs a hacerlo, ya que la camioneta que tenemos destinada para cumplir con nuestras tareas, que son vehículos oficiales, tienen pedido de secuestro”, expresó González.
Las camionetas con pedido de secuestro por parte del Banco Nación son un total de once en toda la provincia de Córdoba, repitiéndose la situación en San Luis y otras provincias. El amplio radio que deben cubrir solo dos trabajadorxs de SENASA en el sur cordobés, demanda contar con movilidad para el traslado a campos y localidades, sin movilidad las tareas no pueden desarrollarse, ante esto los jefes aperciben a lxs trabajadorxs víctimas de la mala administración sobre el organismo, y a su vez se ponen en riesgo los controles sanitarios poniendo en peligro la salud animal y de la población.
“SENASA ha sido de los organismos más ricos de la órbita estatal pero que tiene a sus trabajadores con sueldos muy bajos, precarizados, ya que el 90% de quienes cumplen funciones en la región del Departamento Río Cuarto, son todos contratados”, remató González.
Fuente: www.ateriocuarto.wordpress.com; Programa periodístico “Así son las cosas” de FM Gospel; www.retruco.com.ar