Entre el 20 y el 27 de julio de 1976, las fuerzas de seguridad de la dictadura ejecutaron uno de sus innumerables temerosos operativos. Esta vez, fue el partido jujeño el escenario elegido para llevar a cabo el plan. Durante una semana, los militares provocaron cortes de luz para secuestrar a unas 400 personas. El primer corte de energía eléctrica ocurrió el 20 de julio a la medianoche en Libertador General San Martín y Calilegua. Primero la gente pensó que se trataba de un hecho sin importancia, hasta que comenzaron a escuchar los autos y los gritos y, poco a poco, el miedo fue ocupando las casas. Durante varios días se cortó la luz y se secuestró a más de 400 personas, muchas de ellas trabajadores y trabajadoras del Ingenio Ledesma.
La complicidad empresarial fue clave. La dictadura cívico-militar contó con el respaldo de sectores económicos que colaboraron activamente con la represión, y el caso del Ingenio Ledesma —propiedad de Carlos Pedro Blaquier— es uno de los más evidentes.
Las 400 personas que se secuestraron esas noches tuvieron diferentes destinos. Algunas fueron trasladadas al penal de la ciudad de Jujuy, y muchas de ellas derivadas al centro clandestino de detención Guerrera. Algunas fueron liberadas a los pocos días, otras paseadas por varias cárceles y centros clandestinos del país durante meses, y treinta continúan desaparecidas.
“Desde la CTA Autónoma Córdoba reafirmamos nuestro reclamo de Memoria, Verdad y Justicia, y acompañamos a las y los trabajadores que siguen exigiendo que se condene a los responsables de estos crímenes de lesa humanidad. A 50 años: El apagón no nos silenció, la memoria sigue encendida”, señala un comunicado de prensa.

Luis Aredez.
La represión a trabajadores, trabajadoras, activistas y militantes vinculados con los procesos de organización en el Ingenio Ledesma (Jujuy) durante la última dictadura en Argentina (1976-1983) fue visibilizada y denunciada desde la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, en 1984, y el juicio a las Juntas, en el marco del cual se escucharon testimonios conmovedores, como el de “Rita” Eublogia Cordero de Garnica, que denunciaron fuertemente el proceso represivo y el papel de la empresa.
Olga Aredez -fallecida en marzo de 2005-, esposa del desaparecido ex Intendente de Libertador General San Martín, Luis Arédez, se convirtió en una figura emblemática de la denuncia a las violaciones a los derechos humanos a partir de un sostenimiento de la lucha aún en contextos de soledad y persecución. En el período 2003-2015, en un contexto de ampliación y profundización de las políticas de derechos humanos se generaron nuevos movimientos sociales y políticos en Jujuy.
Muchos de ellos retomaron las banderas de Memoria, Verdad y Justicia y convocaron en esa etapa movilizaciones multitudinarias, con participación de organizaciones y militantes de todo el país -entre las que se contó la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA)- demandando justicia para los hechos represivos vinculados al caso de Ledesma y recordando en particular el proceso conocido como “La Noche del Apagón”, como se denomina a una serie de secuestros en la localidad de Libertador General San Martín, muchos de ellos realizados con vehículos del Ingenio Ledesma que tuvieron lugar en realidad en varios días sucesivos en torno al 20 de julio de 1976, en el marco de cortes del suministro eléctrico.

Olga Aredes.
“El Apagón de Ledesma” fue un operativo represivo que consistió en cortes de luz y comunicaciones, seguido de secuestros y desapariciones de trabajadores, sindicalistas y militantes políticos. La empresa Ledesma fue acusada de colaborar con los militares en este operativo, facilitando información y recursos.
A pesar de los años transcurridos, la lucha por Verdad y Justicia continúa, especialmente en el contexto actual de represión en Jujuy. Organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y organismos de derechos humanos de Jujuy, han denunciado la falta de avances en la investigación y juzgamiento de los responsables, así como la persistencia de prácticas represivas en la provincia. Los más de nueve años que lleva detenida Milagro Sala así lo corrobora.
Carlos Pedro Tadeo Blaquier murió en marzo de 2023 a los 95 años. Impune como solo pueden los poderosos. Pese a que fue procesado en 2012 por crímenes de lesa humanidad, jamás llegó a ser juzgado por los secuestros ocurridos en plena dictadura en la zona de influencia del Ingenio Ledesma en la provincia de Jujuy. No llegó a sentarse en el banquillo de los acusados por los secuestros de “La Noche del Apagón” gracias a que la Corte y la Casación dilataron durante casi ochos años la investigación.
El aniversario de “La Noche del Apagón” es un recordatorio de la gravedad de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura y la importancia de mantener viva la Memoria y la lucha por la Verdad y la Justicia.