La conmoción que generó el hallazgo de los restos de la joven Camila Merlo llevó a su familia a constituirse como querellante en la causa para exigir justicia y la identificación de los responsables.
Camila era mamá de un pequeño niño y ejercía el trabajo sexual. Desde el primer momento, sus compañeras de la Asociación de Mujeres Meretrices de Córdoba (AMMAR-CTAA) adviritieron su ausencia y comenzaron a buscarla. A los pocos días, las autoridades confirmaron que los restos hallados en un microbasural de barrio General Urquiza pertenecían a Merlo.
En ese marco, Blanca Mendoza, Secretaria Gremial del sindicato, en declaraciones a La Nueva Mañana indicó que el femicidio de Camila tuvo que ver con las condiciones en las que ejercen el trabajo: “Sin reconocimiento estamos vulnerables”.
“Nos siguen matando. Qué más tiene que pasar para que el Estado tome cartas en el asunto. Todos los días salimos a trabajar y estamos totalmente desprotegidas”, expresó anteriormente a este medio.
“La compañera salió a trabajar y no volvió más como Anahí Bulnes, Andrea Machado, Susana Romero, Sandra Figueroa, Sandra Cabrera. Todas fueron asesinadas brutalmente y hay otras compañeras más pero obviamente nosotras siempre respetamos a la familia”, desarrolló Blanca.
Y agregó: “Queremos garantía para ejercer nuestro trabajo libre de violencia, la Justicia llega tarde si es que llega y a nosotras nos siguen matando”.
Fuente: www.lmdiario.com.ar