24 de marzo

“El 24 de marzo no es solo memoria: es una herida abierta que se transforma en lucha, en conciencia y en organización. Es el grito de un pueblo que no olvida, que no perdona y que no se resigna.
“Pero también es memoria obrera. Es recordar que en cada fábrica hubo compañeros que no desaparecieron por casualidad, sino por organizarse, por formar comisiones internas, por pelear por condiciones dignas, por enfrentar a las patronales y a un modelo que necesitaba disciplinar a la clase trabajadora.
“Fueron delegados, activistas, trabajadores comprometidos. Fueron parte de una generación que entendió que sin organización no hay dignidad. Y por eso fueron perseguidos, secuestrados y desaparecidos. Porque le tenían miedo a los trabajadores organizados.
“Desde esa memoria nace también el espíritu del Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA): Un sindicato que no se arrodilla, que recoge esa historia de lucha y la continúa en cada lugar de trabajo. Porque hoy, como ayer, siguen intentando disciplinar, apretar y silenciar a quienes se organizan desde abajo, a quienes impulsan comisiones internas reales y no serviles a la patronal.
“Donde están preguntan los panfletos, dónde están exigen los recuerdos, dónde están con sus pechos erguidos, dónde están los desaparecidos…
“Están en cada compañero que se planta frente a la injusticia. Están en cada comisión interna que no se vende. Están en cada lucha que no se negocia. Porque la memoria no es pasado: Es herramienta de lucha.
“Y en el camino del SATIVA, es también compromiso de no aflojar nunca”.