Seymour Hers, “Matar por matar en Gaza”, y el premio “Nobel” judío al presidente Milei

Seymour Hers es un periodista estadounidense, que recibió un premio Pulitzer por revelar la Matanza de My Lai por parte de las tropas de EEUU en la Guerra de Vietnam en 1970, y recientemente escribió el artículo en base a confidencias de soldados israelíes, titulado “Matar por matar en Gaza”. Por su parte el presidente Milei, acaba de recibir el premio “Nobel” judío The Genesis Prize, por aprobar efusivamente el genocidio que está sucediendo allí.

Se trata de una cuestión asimétrica. El periodista Seymour Hers el 9 de enero pasado escribió el artículo “Matar por matar en Gaza – Un ejército israelí radicalizado considera a todos los palestinos como terroristas”, que seguidamente Stripteasedelpoder.com reproduce. Además de otros premios, en 1970  Hers recibió el premio Pulitzer por revelar la denominada Matanza de May Lai, por parte de tropas de EEUU destinadas a la guerra de Vietnam.

La que se produjo en la mañana del 16 de marzo de 1968, por parte de la 11ª Brigada de Infantería de la División América, conocida como Compañía Charlie. La cual en base a una supuesta información de inteligencia, de que en ella se escondían guerrilleros del Viecong, bombardeó el pueblo de Son My, del que formaba parte la aldea My Lai (“Hermosa otra vez” en español).

La cual fue ocupada por parte de la tropa de EEUU,  al mando del teniente William Calley. Quien primero ordenó a sus habitantes que salieran de sus chozas donde se habían refugiado. Y ante la frustración de no encontrar nada tras las requisas de ellas, ordenó abrir fuego contra los aldeanos, lo cual, tras más de una hora de tiroteo indiscriminado, se cobró 504 víctimas, la mayoría mujeres niños, y ancianos, quedando solo 20 sobrevivientes.

Seymour Hers, “Matar por matar en Gaza”, y el premio “Nobel” judío al presidente Milei
Seymour Hers.

Entre los testigos de lo que ocurrió en My Lai, estaba el sargento Ron Haeberle, un fotógrafo “incrustado” en la Compañía Charlie, encargado de documentar la misión en carretes en blanco y negro. Quien también hizo fotos en color con su cámara personal, que no entregó al ejército y luego se publicaron entre otros medios, en la revista Life.

En dichas imágenes -una de ellas corresponde a la portada- se puede ver un reguero de cadáveres, y mujeres y niños aterrorizados momentos antes de que los maten. Estas instantáneas, se convirtieron en imágenes icónicas del conflicto de Vietnam, causaron conmoción en EEUU, y sirvieron para reavivar los movimientos contra la guerra de Vietnam en dicho país.

Pero como toda historia, y sobre todo moderna, donde la principal fuerza que mueve al mundo es la mentira, según el escritor Jean-Francois Revel, ella tiene su entresijo. Porque en realidad EEUU no estaba interesado en manera alguna en ganar la guerra de Vietnam, y por eso la desarrollaba con una mano atada atrás.

Su interés, en base a planes de Henry Kissinger, estratega del grupo Rockefeller, era cambiar con la URSS, el retiro de Vietnam del Sur por Egipto. El país rector de mundo árabe, por entonces bajo el liderazgo del socialista Gamal Abdel Nasser. Y una vez logrado esto, pudo administrar el conflicto árabe israelí, e impulsar secretamente el embargo petrolero árabe a Occidente, durante la Guerra de Yon Kippur en 1973, para multiplicar por diez el precio del petróleo.

De esa manera, creó los petrodólares, con los que cambió la economía mundial, y alimentó financieramente la carrera armamentística, que derribó políticamente a la URSS, que lo hacía en base a esfuerzo propio. Con los que además adquirió la hegemonía mundial, que hoy está bajo cuestión, en base a la “política del préstamo”, similar a la que había desarrollado un siglo atrás su socio británico con la libra esterlina. Por eso una vez logrado ese luctuoso “canje” de países con la URSS, la misma gran prensa de EEUU que había impulsado la guerra de Vietnam, se encargó de desimpulsarla, de allí el premio Pulitzer otorgado a Hers.

Gaza el genocidio más televisado en los tiempos modernos

Por esa actuación de los grandes medios, y porque hoy las imágenes con su pletórica abundancia en las pantallas, no tienen la potencia convictiva que tenían antaño, las cosas ahora no funcionaron así. Ya que el prestigioso historiador judío Ilan Pappe, en una conferencia que recientemente dio en Dinamarca, dijo qué desde el estallido de la última guerra de Israel en Gaza, ha quedado conmocionado por la respuesta de Europa: “Comparto con mucha gente la sorpresa ante la postura europea, Europa, que se proclama modelo de civilización, ignoró el genocidio más televisado de los tiempos modernos”.

Pero no solamente lo ignoró Europa. Lo mismo sucedió en Argentina, donde los grandes medios suprimieron esas imágenes de sufrimiento atroz de una población civil, sobre la que se han lanzado 85 mil toneladas de explosivos, muchas más que los “bombardeos salfombra” que realizaban los Aliados sobre las ciudades alemanas en la 2da Guerra Mundial.  Con la destrucción de su infraestructura civil, hospitales, y escuelas, y sus 45 mil víctimas humanas. A los que la revista médica The Lancet estima que serían mas de 64 mil, con casi el 60 % de mujeres y niños.

Lo cual llevó al distinguido periodista de origen judío Max Blumenthal, a interpelar indignadamente al Secretario de Estado de EEUU Anthony Blinken, en su despedida hace unas horas, razón por la que fue sacado por la fuerza de la sala -lo cual por supuesto fue “no noticia” en Argentina- interrogándolo:

“¡Por qué seguiste bombardeando cuando habíamos llegado a un acuerdo en mayo? ¿Por qué permitiste que ocurriera el holocausto de nuestro tiempo, puede que no consigamos un Nürburgring 2.0 en el corto plazo.. ¿Qué se siente cuando su legado es un genocidio? 300 periodistas en Gaza fueron víctimas de sus bombas… ¿Por qué sacrificaste el orden basado en normas bajo el manto de tu compromiso con el sionismo? ¿Por qué permitiste que masacraran a mis amigos? Mis últimas palabras para Tony Blinken, secretario de genocidio, y su sonriente secretario de prensa, Matt Miller”, etc.

Milei y su The Genesis Prize por apoyar la matanza de Gaza

Cinco días después de la nota de Hers, el 14 de enero de 2025, la fundación israelí The Genesis Prize, comunicó: “Hoy, el Premio Génesis anuncia al presidente de Argentina, Javier Milei, como el ganador del Premio Génesis 2025, la primera vez que el premio, conocido como “El Premio Nobel Judío”, se otorga a un jefe de estado. Milei fue elegido por unanimidad por los nueve jueces del comité, que lo elogiaron por su inequívoco apoyo a Israel durante uno de los momentos más difíciles desde la fundación del Estado judío.

El presidente Milei anunció recientemente su decisión de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, revirtió años de votos antiisraelíes de Argentina en las Naciones Unidas, y se comprometió a llevar ante la justicia a los culpables de los atentados a la AMIA y a la embajada de Israel en Argentina en 1992 y 1994, respectivamente.

La semana pasada, Milei ordenó la desclasificación de información sobre la muerte inexplicada de Alberto Nisman, el fiscal especial a cargo de la investigación del atentado a la AMIA. La ex presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner está siendo juzgada actualmente por obstruir esa investigación, y por el controvertido Memorándum de 2013 de su gobierno con Irán, que protegió a los terroristas acusados ​​y levantó las alertas de Interpol destinadas a detenerlos.

El traslado previsto de la embajada de Argentina a Jerusalén contrasta marcadamente con las acciones de varios otros países sudamericanos, que cortaron relaciones diplomáticas con Israel y retiraron a sus embajadores por la guerra en Gaza.

Poco después del inicio de las hostilidades iniciadas por Hamás el 7 de octubre de 2023, Bolivia rompió relaciones diplomáticas con Israel, acusándolo de llevar a cabo “crímenes contra la humanidad”, mientras que Chile y Colombia retiraron a sus embajadores tras criticar la ofensiva militar israelí contra militantes de Hamás. En mayo de 2024, Brasil retiró a su embajador en Israel tras meses de tensiones entre ambos países.

“El presidente Milei es un verdadero héroe del pueblo judió” afirmó Stan Polovets, cofundador y presidente de la Fundación Premio Génesis. “A diferencia de los líderes de muchos otros países del mundo que se mantuvieron callados, presionaron y, en algunos casos, sancionaron a Israel, el presidente Milei ha apoyado inequívocamente al pueblo judío y a su estado. Este premio refleja el sincero agradecimiento de Israel por el presidente y el pu

Milei ha sido un firme defensor de la lucha de Ucrania por la libertad y la independencia, y en junio de 2024 recibió la Orden de la Libertad de manos del presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy. Y durante las celebraciones de Janucá del mes pasado, Zelenskyy utilizó una menorá que le regaló Milei durante la investidura del presidente de Argentina en diciembre de 2023.

“Me siento profundamente honrado de recibir el Premio Génesis”afirmó el presidente Javier Milei. “Por supuesto, no me quedaré con el premio monetario; lo donaré a causas que apoyen la libertad y la lucha contra el antisemitismo, tanto en Argentina como en el mundo. Tengo una profunda admiración por Israel, su historia y su gente. El pueblo judío ha demostrado a lo largo de su historia que la resiliencia y la defensa de la libertad son esenciales para superar cualquier desafío. Este espíritu es una piedra angular de la relación entre Argentina e Israel, y trabajaré para fortalecer aún más nuestros vínculos”.

Aunque se crió como católico, Milei ha abrazado cada vez más el judaísmo desde que mostró un interés sincero en 2021, estudia la Torá con regularidad, asiste a los servicios de oración, colocó una mezuzá en la puerta de su oficina y manifestó su intención de convertirse al judaísmo al dejar el cargo. Sus reuniones de gabinete a menudo comienzan con un debate sobre la parashá semanal de la Torá, mientras que uno de los funcionarios gubernamentales más influyentes, el ministro de Relaciones Exteriores Gerardo Werthein, prestó juramento sobre un Jumash, una copia del Pentateuco o los cinco libros de Moisés.

Poco después de asumir el cargo, el presidente Milei nombró a su rabino y guía espiritual, Axel Wahnish, como embajador de Argentina en Israel. El año pasado, Milei reveló que su abuelo, una gran influencia en su vida, descubrió poco antes de morir que su madre era judía. Milei también compartió que su tatarabuelo era un rabino que inculcó la educación y los valores judíos a sus hijos y nietos”.

El presidente Milei un fanático turbado emocionalmente cegado e inepto para la toma de decisiones exteriores

The Genesis Prize, presentada en Argentina como una “prestigiosa fundación”, fue creada por multimillonarios rusos de origen judío, de dudosas fortunas obtenidas tras la caída de la URSS. Su uso político a favor del premier Netanyhau, hizo que en el 2018 la premiada actriz judía Natalie Portman, renunciara al mismo, quejándose de lo que este por entonces estaba haciendo en Gaza. Que es insignificante con lo que sucede hoy.

Además, acostumbra a otorgar su premio a quienes renuncien al millón de dólares, que es supuestamente el premio, para que dicha fundación lo administre como le parezca, lo cual suena algo inauténtico. Imitando así con su monto al premio Nobel de la Paz, que en este caso fue adjudicado ostensiblemente, para quien en un marco de nulo apoyo mundial a Israel por la atrocidad que estaba haciendo en Gaza, apoyó rotundamente e inmisericordemente la guerra y el “Matar por matar en Gaza” que se está haciendo allí, que describe crudamente seguidamente Hers.

Atribuyéndolo a un fundamentalismo religioso, que ha pregnado a sus fuerzas armadas de ese país, y ha terminado por enceguecer a gran parte de la población de ese país. Tal como lo describe Gideon Levy, el periodista judío del diario crítico hebreo Haaretz, defensor de los palestinos, en la nota “Israel, sumido en el duelo y el desastre, ha quedado ciego”. La que a continuación de la de Hers, seguidamente Stripteasedelpoder.com también transcribe.

Que evidencia ser impulsada desde la misma cúpula del gobierno israelí, como una atroz receta terrorista. Para que los habitantes de Gaza, en el peor de los casos, nunca más acepten el liderazgo de Hamas. O en el mejor de los casos, opten por abandonar definitivamente a Gaza, concretándose así la limpieza étnica, que propugnan algunos ministros fundamentalistas del gabinete de Netanyahu. Lo que le permitirá a Israel apropiarse de los cuantiosos yacimientos  de gas que existen en su costa, y cumplir con la meta meta sionista del Gran Israel o Eretz Israel.

El mismo comunicado de The Genesis Prize, da cuenta del fanatismo religioso  de Milei y su prosapia judía, y de todo esto hay otras muestras notables. Como la imagen de turbación emocional que brindó como presidente, llorando con un kipá en su cabeza ante el Muro de los Lamentos, en su visita a Jerusalén en febrero 2024, cuando la matanza en Gaza llevaba ya cuatro meses. La cual de por si lo descalifica a Milei como decididor racional en cuestiones de relaciones internacionales, encomendadas constitucionalmente al presidente de la Nación. Abriendo la pregunta en beneficio de quien gobierna al respecto, si de Israel o Argentina.

No obstante, el establishment político argentino, no solo no tuvo capacidad de respuesta ante esa política exterior absolutamente desquiciada, que derrumbó la tradicional neutralidad argentina, y la imparcialidad ante el demencial conflicto árabe israelí. Sino que además consintió sin quejas que la política exterior la asumiera el canciller de origen judío Whertein, quien como se vio, sobreactuando, juró sobre la Torá. Y luego preventivamente impulsó la apertura en la cancillería de “sumarios ideológicos” contra integrantes de ella, que aconsejaran posicionamientos distintos en función de los genuinos intereses del país.

A ello se suma los puestos expectables al que han llegado otros notorios sionistas argentinos, como es el caso de del ministro de Seguridad de la CABA, Waldo Wolf.  Mientras que su segundo Diego Kravetz, secretario de Seguridad de la CABA, pasó nada menos que a desempeñarse como subsecretario de Inteligencia Nacional.

No obstante las denuncias existentes en su contra, por el uso arbitrario que había hecho de los poderes que se le habían conferido en otras funciones. Y para eludir la discusión sobre esto, mostrando lo compulsivo de esa designación, en base vaya a saber que requerimientos provenientes de Israel, la misma se hizo por una mera resolución interna secreta de ese organismo, que no se publicó en el Boletín Oficial.

Por su parte la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien como la DAIA califica cualquier cosa de “terrorismo”, no obstante su pasado en qué por las dictaduras militares fue calificada como tal, está casada con el vicepresidente del Museo del Holocausto, Guillermo Yanco, de origen judío. Y en honor de este y en ayuda de Israel, parece empecinada en derivar la compra de todo el equipamiento de seguridad hacia ese país, incluso con adquisiciones secretas como los sistemas anti drones. Mientras que otros países promueven un boicot a los productos israelíes, como se hizo con Sudáfrica hasta que cesó el apartheid. Habiendo sido la última nefasta dictadura militar argentina, uno de los pocos países que se opuso a ello, similar a lo que sucede actualmente.

En la siguiente imagen, se puede ver al fallecido ex presidente Fernando De la Rua, rodeado en junio del 2000 por los dirigentes -todos masculinos barbudos- de la poderosa secta judía Jabad Lubavith en Nueva York. Adonde viajó para obtener el apoyo de lo que luego se denominó -sarcásticamente- el Blindaje.

Seymour Hers, “Matar por matar en Gaza”, y el premio “Nobel” judío al presidente Milei

La misma fue creada por el rebe Menajem Mendel Schneerson, a quien venera el presidente Milei, y concurre a su tumba para pedirle el apoyo de las “fuerzas del Cielo”, y para agradecerle luego cuando ellas han llegado.

Esperemos que esa imagen no sea un anticipo del desastre de las relaciones exteriores que sobrevendrá con la gestión del presidente Milei, como fue en la economía por parte del presidente De la Rúa, que estalló poco después en el 2001.

Un ejército israelí radicalizado considera a todos los palestinos como terroristas

Seymour Hers, “Matar por matar en Gaza”, y el premio “Nobel” judío al presidente Milei
Un cartel de la película Apocalipsis ahora de Francis Ford Coppola de 1979. / Paramount Pictures.

Gaza se ha convertido en un campo de exterminio: esa es la opinión de un veterano israelí bien informado que fue un partidario entusiasta de la respuesta israelí inicial al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Cree que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el cerebro del bombardeo de represalia y el ataque terrestre allí, es ahora un coronel Kurtz contemporáneo, el asesino psicótico de Apocalipsis ahora de Francis Ford Coppola, la famosa película de la guerra de Vietnam de 1979 basada en la novela de Joseph Conrad de 1899 El corazón de las tinieblas.

Lo que comenzó como una guerra de represalia de las Fuerzas de Defensa de Israel, internacionalmente veneradas, contra una disciplinada fuerza guerrillera de Hamás, se convirtió en una hambruna sistemática de una sociedad cuyos sobrevivientes civiles –hombres, mujeres y niños– son víctimas de un ejército israelí cuyas unidades de combate suelen estar dirigidas por la segunda generación de colonos israelíes. Estos oficiales, cada vez más prominentes a medida que avanza la guerra en Gaza, son mayores y tenientes coroneles fanáticos religiosos que creen que su vocación es disparar y matar a cualquier palestino que se mueva, ya sea combatiente o civil.

En Cisjordania hay más de 120 asentamientos israelíes, quince de ellos en Jerusalén Oriental. También hay más de doscientos puestos de avanzada ilegales que reciben armas del gobierno israelí, cada vez más radical, aunque no cuentan con la aprobación oficial de ese gobierno. La violencia contra los palestinos en Cisjordania ha aumentado de forma constante, incluidas las misiones de bombardeo de la Fuerza Aérea israelí.

El patrón de reclutamiento de las FDI explica la creciente violencia contra los hombres, mujeres y niños palestinos en la guerra. Me dijeron que entre el 40 y el 45 por ciento de los oficiales superiores actuales de las FDI provienen de familias de colonos de Cisjordania que combinan “una profunda religiosidad con el fervor político de Netanyahu”. El veterano israelí me contó que veía con horror, junto con sus colegas, cómo los bombardeos y la maquinaria de movimiento de tierras israelíes continuaban, como él dijo, “arrasando” el norte de Gaza y convirtiéndolo en una zona muerta.

Dijo que “ha habido cada vez más informes de coroneles e incluso generales que dan órdenes de matar a todos los palestinos que se vean y destruir todos los edificios que aún quedan en pie. La guerra de Israel en Gaza se ha vuelto fanática. Ahora es un apocalipsis. Matar por matar. Es una corrupción como nunca antes”.

Se refería a un artículo devastador publicado en diciembre por Haaretz , el diario israelí liberal que está siendo objeto de crecientes ataques por parte de la administración Netanyahu. El artículo se centraba en el Corredor Netzarim, que en su día era una estrecha carretera parcialmente pavimentada que separaba el norte y el sur de Gaza y que, desde el ataque del 7 de octubre, ha sido ampliada por las FDI hasta convertirse en una zona segura de dos millas y media de ancho que recorre toda la anchura de cuatro millas de la Franja de Gaza.

Cientos de edificios cercanos, incluido un hospital, fueron demolidos con excavadoras para despejar espacio para las FDI. La zona está comandada por más de unos pocos oficiales que, según informó Haaretz , ordenan rutinariamente a los soldados de las FDI que ejecuten a los habitantes de Gaza, incluidos los que llegan con niños a cuestas en busca de comida y seguridad.

Muchos han sido ejecutados sumariamente por orden de oficiales superiores que los consideraban terroristas. Los soldados de las FDI que estaban de servicio en el corredor dijeron a Haaretz que, en el mejor de los casos, uno de cada veinte de los habitantes de Gaza que buscaban algún tipo de ayuda era un “terrorista”, pero todos fueron abatidos a tiros de manera sistemática. Un comandante del corredor lo llamó “la fila de cadáveres”, donde, como no se recogían los cadáveres, había “jaurías de perros salvajes que venían a comérselos”.

Se explicó que la zona era una “zona de muerte” y que cualquiera que entrara sin permiso sería fusilado. Había una inevitable competencia entre las distintas unidades asignadas para proteger el corredor, dijo a Haaretz un oficial de las FDI recientemente licenciado. También dijo que la zona de muerte se extendía hasta donde alcanzaba la vista de un francotirador. “Estamos matando a civiles que luego son contados como terroristas”. Si una unidad de defensa del perímetro tiene 150 muertes, “la siguiente unidad apunta a 200”.

La competición era algo muy conocido para este reportero. He informado a menudo y sin piedad sobre la competición por el número de bajas entre las compañías en combate durante la guerra de Vietnam. Había beneficios para quienes mataban a la mayor cantidad de vietnamitas: un fin de semana lejos de la guerra con una barbacoa libre para la unidad ganadora, completa con un flujo constante de cerveza y, en ocasiones especiales, un autobús lleno de prostitutas vietnamitas traídas en autobús desde una ciudad local. Los ejércitos otrora grandiosos pero en decadencia, ya sea en Gaza o en Vietnam, siguen los mismos patrones.

Hay otras voces, moderadas pero nada radicales, que se pueden escuchar. La revista Moment , fundada en 1975 para la comunidad judía estadounidense por, entre otros, el fallecido Elie Wiesel, el premio Nobel que sobrevivió a Auschwitz y Buchenwald durante la Segunda Guerra Mundial, publicó el mes pasado una entrevista con el general israelí Yair Golan. Golan, un paracaidista que se retiró hace una década como subjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, fue elegido entonces miembro de la Knesset, donde se desempeñó como viceministro de Economía.

Golan es el líder del recién formado Partido Demócrata de Israel, un grupo sionista liberal que podría conseguir, según informó la revista, diez escaños en una futura elección. Es un hombre modesto con opiniones modestas. Dijo que cree (la entrevista tuvo lugar en noviembre) que un alto el fuego con Hamás es factible, pero Netanyahu prefiere mantener la guerra para apaciguar a los miembros de extrema derecha de su coalición que quieren reconstruir los asentamientos en Gaza”. ¿Asentamientos en el norte y el sur de Gaza para los fanáticos religiosos que apoyan a Netanyahu? Está en el plan.

Golan afirmó que en Israel hay al menos cuatro tribus diferentes: judíos ultraortodoxos, judíos ortodoxos, judíos seculares y árabes. Agregó: “Necesitamos superar las brechas que existen en nuestra sociedad entre estos grupos y debemos fomentar la igualdad judicial y la igualdad de oportunidades para todos”.

Cuando se le preguntó cómo poner fin a la guerra en Gaza y liberar a los rehenes restantes del 7/10, Golan dijo: “Netanyahu sabe que todo lo que se necesita es un acuerdo sobre los rehenes para avanzar en una dirección positiva. Pero no lo quiere. ¿Por qué? La guerra en el sur ofrece la oportunidad de convencer al pueblo israelí de que estamos en un momento de emergencia y que sólo él puede salvarnos”.

Cuando se le preguntó sobre cuestiones estratégicas, Golan dijo: “A menudo tenemos que elegir entre lo malo y lo peor. Aquí tenemos que elegir entre lo bueno y lo malo. Pero este gobierno prefiere lo malo. Este es su principal crimen. Este gobierno ignora los intereses de Israel y sólo sirve a los intereses personales y políticos de sus miembros… La alternativa a Netanyahu debe ser una coalición de gobierno unificada”.

Cuando se le preguntó cómo debería Israel tratar con Donald Trump, dijo: “Es muy difícil predecir la política de la nueva administración estadounidense. En cualquier caso, para tener un frente regional contra Irán necesitamos a Estados Unidos. Para alcanzar un nuevo acuerdo de paz con los palestinos, necesitamos a Estados Unidos con nosotros. Es necesario un nuevo Memorando de Entendimiento con Estados Unidos para 2026. Este MOU debe indicar claramente que Estados Unidos apoya la seguridad de Israel.”

“El peor escenario para Israel sería que Donald Trump asumiera el cargo y dijera algo como: ‘Es muy difícil tratar con ustedes. No son un buen socio’”. Hombre modesto. Ideas modestas. Sentido común. Si la historia moderna nos dice algo, es que no hay que apostar por ella.

Fuente: www.stripteasedelpoder.com