Se presentó en la CTA-A el libro “Dardo Cabo, el peronismo armado”

En el salón Germán Abdala de la sede de la CTA Autónoma, fue presentado el libro “Dardo Cabo, el peronismo armado”, cuyo relato de se ubica temporalmente entre la preparación y ejecución de la Operación Cóndor hasta la Masacre de Brandsen en 1977.

Además de la presencia del autor de la publicación, Armando Nicolás Rearte Torres, la presentación contó con una mesa de invitados compuesta por el abogado y militante peronista montonero Eduardo Soares, uno de los protagonistas y sobrevivientes del Operativo Cóndor Norberto Karasiewicz, la periodista Martina Kaniuka, y la militante de DDHH Susana Quirós.

“Armando relató a la perfección cuáles fueron las contradicciones en el peronismo, sobre todo desde que Perón fue presidente”, resaltó Soares.

Además, Soares aprovechó la ocasión para recordar el legado del protagonista: “Dardo Cabo me dio los elementos para evaluar el pasado y el presente, y tal vez de otra manera seguiría perdido al intentar entender qué pasa con el peronismo y la lucha de clases en la Argentina”.

A su turno, Karasiewicz, quien fuera compañero de Cabo en la gesta malvinera, lo definió como “un compañero y amigo” que estaba “predestinado a ponerle el pecho y enfrentar las luchas”.

Martina Kaniuka, por su parte, escribió uno de los prólogos con los que cuenta el libro y aseguró que lo hizo “con la mayor admiración”.

“Pude conocer e involucrarme con la historia de Dardo gracias a las páginas de este libro que me permitió pensar también en lo mucho que debemos trabajar como colectivos y como movimientos populares para transformar esta realidad que vivimos”, señaló la periodista.

Rearte Torres, responsable de la publicación, agradeció la presencia de quienes se acercaron a escuchar la historia que cuentan sus páginas, y agregó: “Creo que fui muy inteligente al elegir la mesa que me acompaña porque ellos dijeron todo lo que yo quise transmitir”.

Sobre Dardo Cabo, sostuvo: “Comparto las palabras de su propia hermana, quien me dijo que si Dardo estuviese vivo, ni él mismo podría explicar la trayectoria de su vida”.

Para cerrar, Susana Quirós, activista de los DDHH, pero además viuda de un militante montonero asesinado en 1976, fue señalada por el autor como una pieza fundamental para la realización del libro.

Al tomar la palabra, Quirós valoró las palabras de quienes la precedieron e invitó a todos los presentes a recordar a cada uno de las y los militantes detenidos desaparecidos durante la dictadura.

¿Quién fue Dardo Cabo?*

Fue uno de los miles resistentes peronistas –como activista sindical y luego desde la Juventud Peronista- que se sumaron a la lucha luego del golpe militar subversivo del 16 de septiembre de 1955 que derrocó al general Perón.

A comienzo de los ‘60 es uno de los fundadores del Movimiento Nueva Argentina (MNA) de tendencia nacionalista y peronista. Es también “Preso Conintes” durante el gobierno entreguista de Arturo Frondizi.

El 28 de septiembre de 1966 dirigió el secuestro aéreo que depositó un avión de Aerolíneas Argentinas en las Islas Malvinas. Tenía 25 años recién cumplidos y estuvo al mando de 18 jóvenes que plantaron banderas argentinas en el suelo irredento y reclamaron la soberanía de las islas para nuestra nación.

En esa acción, también rebautizaron a “Puerto Stanley” –el lugar en el que aterrizaron-, con el nombre de “Puerto Rivero” (como homenaje al gaucho entrerriano que había gobernado en la zona entre 1833 y 1834, luego de rebelarse a punta de facón y boleadoras contra los ingleses sojuzgadores).

En Argentina había un gobierno de facto, una dictadura cívico-militar. Según cuenta el eximio periodista Ricardo Ragendorfer: “Aquel hecho no fue muy oportuno. Ese mismo día, el canciller Nicanor Costa Méndez abordaría el tema Malvinas ante la Asamblea de la ONU. Pero lo peor fue que Onganía debía jugar al polo con el príncipe Felipe, consorte de la reina de Inglaterra, de visita oficial en el país”.

De vuelta al continente, Dardo Cabo, fue encarcelado y apaleado. En prisión se casó con la periodista María Cristina Verrier, única mujer integrante del operativo. Lo increíble es que María Cristina era parte de una familia patricia, adinerada y antiperonista, hija de un juez y sobrina de Roberto Verrier, ministro de Economía en un tramo de la “Revolución Libertadora”.

Luego, en la década del ’70, siempre como integrante de la Juventud Peronista, al profundizar su compromiso con la causa popular, Cabo se enroló en la organización armada peronista “Descamisados” que a posteriori se uniría con Montoneros bajo este nombre.

Precisamente en este período de su vida, fue fundador y director de la revista “El Descamisado”, la revista política que, por lejos, más se leía en aquella época, llegando a tirar 200.000 ejemplares por semana.

Desde allí, aporta, marca, delimita, aclara, como por ejemplo cuando afirma: “Prefiero la disidencia de un luchador a la obsecuente ‘lealtad’ de un verticalista que pone cara de bueno y nos está entregando al enemigo”.

El 17 de abril de 1975, ya fallecido Perón y bajo el gobierno títere de Isabel Martínez fue detenido en una parrilla, en Morón, junto a Juan Carlos Dante Gullo, Emiliano Costa y cinco compañeros más, acusados de estar esperando parte del dinero pagado por el rescate de los Hermanos Born, secuestrados por Montoneros.

Ya bajo el terror de la dictadura militar instaurada por Videla-Massera-Agosti, en la noche del 5 de enero de 1977 fue sacado de la cárcel (U-9 La Plata) junto a su compañero de organización Roberto “Palometa” Pirles, por miembros del servicio penitenciario bonaerense y fusilado cobardemente durante un supuesto “traslado” para evitar un “intento de fuga”.

*Semblante escrito por el sociólogo e investigador Roberto Baschetti