En lo que va de octubre, en nuestro país ya hubo 11 femicidios.
La organización feminista MuMaLá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) publicó un informe en el que recuenta 196 femicidios en todo el 2025, uno cada 35 horas.
Sin embargo, hubo una escalada en la violencia femicida en lo que va de octubre: en los primeros 14 días de este mes, hubo 11 mujeres asesinadas, una cada 28 horas.
Generalmente, MuMaLá publica esta información finalizado cada mes, pero por la gravedad y aumento de los hechos, decidieron hacerlo a mitad de octubre.
El caso Laurta: Ultraderecha y supremacía masculina
«Elevamos nuestra voz para exigir al Poder Ejecutivo Nacional que asuma la gravedad de la situación que atravesamos las mujeres y LGBTIQ+. Por tercera vez presentaremos en el Congreso de la Nación la Declaración de la Emergencia Nacional en Violencia de Género en todo el territorio argentino«, publicó la organización en un documento.
Además, en el caso del femicida uruguayo que mató a las argentinas Luna Giardino y Mariel Zamudio, MuMaLá subraya los vínculos entre la violencia simbólica, discursiva y política detrás de sus femicidios.
El asesino, Pablo Laurta, integraba la organización antifeminista «Varones Unidos», que difundía ideas misóginas y en la que ideólogos libertarios muy cercanos a Milei como Agustín Laje y Nicolás Márquez dieron conferencias.
Para MuMaLá, este doble femicidio «evidencia una alarmante premeditación y motivación política de extremismo de derecha y masculinismo supremacista» y denunciaron que son «las consecuencias de los mensajes de odio de género que emanan las jerarquías gubernamentales».
Amigas que faltan, familias desgarradas, hijxs sin madre y una sociedad de mujeres muertas
En tan solo 14 días del mes de octubre, lamentamos 11 femicidios a lo largo y ancho del país: El triple narcofemicidio de Florencia Varela donde mataron a Lara Gutiérrez, Brenda del Castillo y Morena Verdi; el más reciente, en Córdoba, donde Laurta asesinó a su ex pareja Luna Giardina y a su ex suegra Mariel Zamudio; el femicidio de Gabriela Arací Barrios en Chaco, doble femicidio de Adriana Velázquez y su hija Mariana Bustos en Bahía Blanca y el femicidio de Daiana Mendienta en Entre Ríos.
MuMaLá difunde estos datos desde el año 2015, el de la primera marcha de Ni Una Menos. 10 años después, contando hasta mayo de 2025 inclusive, la organización lamenta «2589 femicidios, femicidios vinculados y trans/travesticidios. Esto signfica que una mujer o persona trans fue asesinada cada 33 horas«.
Por su parte, el Observatorio Nacional «Mujeres, Disidencias, Derechos» elaboró un documento publicado a fines de septiembre en el que contabilizó 182 femicidios y 758 intentos de femicidios en el 2025.
Algunos datos relevantes: solo el 14% de las víctimas fatales denunció anteriormente a su agresor; el 73% de los femicidios fueron cometidos por la pareja o ex pareja de la víctima; el 70% de las víctimas mujeres, lesbianas, travestis y trans fueron asesinadas en sus domicilios; 120 niños y adolescentes se quedaron sin sus madres.
Sobre la baja cantidad de denuncias en relación a años anteriores, MuMaLá comprende que el desguace de las áreas del Estado que se encargaban de la prevención y ayuda contra la violencia de género hizo que muchas mujeres ya no puedan recurrir a esa opción.
Gobierno Nacional negacionista de la violencia de género
El medio Página/12 dialogó con la Directora Ejecutiva de la Mesa Federal de MuMaLá, Gabriela Sosa, sobre las nuevas situaciones de violencia machista, que rompen ese esquema típico de femicidio en el hogar.
Según Sosa, en el caso del triple femicidio de Florencio Varela vemos «el desarrollo de la narcocriminalidad», y en el último caso del femicida Laurta en Córdoba, cómo «algunos sectores antiderechos, antimujeres y antifeministas pasaron a la acción y concretaron este asesinato».
Sosa enfatizó la gravedad del contexto actual en la escalada de violencia en octubre con estos 11 femicidios y la importancia de insistir con la Declaración de Emergencia Nacional en Violencia de Género.
Este mismo proyecto de ley de declaración había sido presentado anteriormente en 2018 y en 2020. La directora señaló que, en la presentación de este año, se suma la particularidad de que en la gestión de Milei «formalmente se han eliminado del organigrama todas las políticas públicas nacionales que teníamos para el abordaje de la violencia machista».
MuMalá exige «que se restituyan las políticas de género que fueron eliminadas» y que junto al Gobierno nacional, definido por Sosa como «negacionista en violencia de género», también tomen responsabilidades los gobiernos provinciales.
Otro de los objetivos de la Declaración es actualizar los presupuestos destinados a estas áreas, para poder seguir trabajando y sosteniendo espacios de prevención y protección contra esta forma de violencia.
En este sentido, la Declaración plantea la necesidad de restituir organismos que garanticen el funcionamiento de la Ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, con «monitoreo de grupos y mensajes de odio» para que no llegue a la acción y con la exigencia de reactivar «los apoyos económicos tanto a las mujeres víctimas de violencia como a los hijos e hijas de mujeres víctimas de femicidio», junto a ayudas a las organizaciones territoriales que ayudan a las mujeres, a pesar de falta de alimentos y otras dificultades.
Respecto al desguace de áreas de género en el Estado y la baja proporción de denuncias, Sosa subraya: «Es evidente que hay un aliento a no concurrir al Estado a partir de la desaparición de las políticas de género».
Dentro de la última década en algunos meses esta estadística llegó al 25% de denuncias previas a los agresores femicidas, aunque oscilaba y podía estar entre el 20 y el 22%. Sin embargo, en los últimos meses descendió al 13% en algunas ocasiones recientes. «Hay una relación directa entre los momentos donde hemos tenido mayor presencia de políticas públicas en contraposición con la falta de políticas públicas», analiza Sosa.
El fogoneo antifeminista, desde el Presidente pasando por su Ministro de Justicia Cúneo Libarona hasta ideólogos oficialistas como Laje y Márquez, tiene consecuencias reales que se traducen en lo sucedido en octubre: 11 femicidios en 14 días, envalentonados por un sistema que efectivamente los ampara.
«Es muy dura esta situación, genera mucha angustia y mucho enojo, pero hay una sociedad activa y sensible pidiendo al Estado políticas que aborden la situación de desigualdad. Hay que organizarse, reclamar y visibilizar cada una de estas situaciones para poner en el centro los derechos humanos de las mujeres«, concluyó Gabriela Sosa.
Fuente: www.elresaltador.com.ar