Federico Giuliani en el streaming del IEF-CTA: “Córdoba es estratégica por su historia de lucha”

Federico Giuliani estuvo en el streaming del Instituto de Estudios y Formación (IEF) de la CTA Autónoma. En una charla profunda y necesaria con Rubén Fernández Lisso, Jimena Frankel y Luis Campos, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma Córdoba, analizó la situación actual de la provincia, en el marco del debate nacional sobre el modelo político y económico que se intenta imponer.
“Creo que el plan económico de Javier Milei no fracasó, el fracaso es la catástrofe social de nuestro pueblo, pero en tal caso este es un plan orquestado por Estados unidos con el apoyo de Israel. Milei es un empleado más de estas corporaciones multinacionales y está llevando a cabo las directivas del Fondo Monetario Internacional, el sionismo y ahora, con la deuda que tomó para llegar hasta las elecciones del 26 de octubre, el Tesoro norteamericano.
“En ese sentido, la crisis no la estamos pagando todos igual. Los sectores financieros y los relacionados con la minería y la energía, que en general son empresas que están extranjerizadas, se la están llevando en pala. Claramente hay un reposicionamiento de Milei en materia de geopolítica para ubicarnos en el patio trasero de los yankees, no solamente desde la perspectiva de dotarlos de los recursos naturales que necesita el Imperio en esta fase del capitalismo que transitamos, sino que también necesitan mano de obra barata, y para eso la tan mentada Reforma Laboral ya está en marcha hace rato. Vía ajuste salarial, vía precarización laboral, vía pluriempleo, vía condiciones inhumanas de laburo. Está claro que ellos lo que pretenden es volver a fines del Siglo XIX o principios del Siglo XX donde no haya un solo derecho consagrado y el patrón con un látigo nos vaya a mandar a trabajar en un régimen de explotación laboral.
“Esto está generando una crisis infernal, insisto, una catástrofe social que se verifica en las barriadas populares pero también en los sectores de laburo. Y si hay crisis y gente que se va quedando fuera del sistema y en los márgenes, hay conflictividad. No sólo gremial, también social y ambiental, estoy en una provincia donde la pelea por un medio ambiente sano, distinto al que tenemos hoy con una provincia que desmonta a favor del agronegocio también son parte de la resistencia como lo son los pueblos orginarios, que de manera permanente son reprimidos a lo largo y ancho de la Argentina. Cuando avanza la conflictividad, en vez de haber una respuesta política del sistema, no del Gobierno, sino del sistema en general, lo que existe es la criminalización de la protesta y la judicialización de los luchadores como el común denominador en todos los territorios del país.
“Hoy nos toca desde ATE y la CTA hacer hincapié en la represión del Gobierno Federal pero poco hablamos de lo que sucede en las provincias donde los gobernadores se mueven con un autoritarismo importante. Centralmente se ve la represión en el AMBA. El poder económico, político y mediático opera en el Obelisco y a treinta cuadras a su alrededor, el resto del país no existe, pero en realidad tiene que ver con un proceso de desintegración nacional y descomposición social que arrancó en la dictadura, siguió en el ‘Menemismo’ y hoy se está profundizando en varios aspectos. En la tercerización de la represión bajo la órbita de los gobernadores  y las policías provinciales pero también en el desmantelamiento de los organismos nacionales en el territorio nacional. Nos toca vivir en Córdoba el cierre de muchísimos  organismos públicos nacionales que garantizaban derechos y hoy no están más porque hay una mirada desde el fascismo gobernante de un país unitario, centralizado en el puerto y tal vez asentado en el AMBA como ámbito de representatividad política pero en la Argentina actual hay organismos que no garantizan los derechos.
“Más allá de que estamos fragmentados en la lucha y no hemos podido hacer pie en la unidad genuina al menos acá en Córdoba con los sectores que luchan, la gente no se va a morir de hambre de brazos cruzados. Creo que el enemigo no puede subestimar la capacidad de lucha y de pelea del pueblo argentino por historia y en ese sentido mientras muchas veces los dirigentes discutimos cuestiones secundarias el pueblo ya se está organizando en los territorios y la tiene mucho más clara que nosotros. Hay otro fenómeno que hay que analizar aparte de la criminalización de la protesta social y es la criminalización de la pobreza y la estigmatización de la juventud. A la par de esta Violencia Institucional, la Violencia Estatal es una realidad en los territorios de Córdoba, al punto de que 7 de cada 10 nuevos presos no tienen antecedentes, son jóvenes y pobres.
“Córdoba como territorio en un proceso de desarrollo es una provincia estratégica, de eso dio cuenta la clase dirigente a mediados de los años 30 pero fundamentalmente con el Peronismo, con la generación de organismos nacionales que producen para la defensa de la Soberanía de nuestra Patria. En la década del 40 se crearon las fábricas militares; la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA); Dioxitek, la única planta estatal de uranio; la Central Nuclear de Embalse; CONAE, que supo desarrollar el misil Cóndor; VENG; la CNEA; y eso se complementó con un proyecto de industralización ligado a la metalmecánica y las automotrices que generó una clase obrera muy calificada, con una alta conciencia de clase, con importantes niveles de organización sindical, pionera en Latinoamérica: No fue una casualidad el ‘Cordobazo’.
“Pero el revanchismo oligárquico empezó con el ‘Navarrazo’, el terrorismo de Estado con el genocida de Menéndez a la cabeza y después no hubo una recuperación del modelo productivo durante la democracia sino que siguió ligado al agronegocio, a la actividad extractivista de insumos primarios sin valor agregado que genera una concentración de la riqueza muy marcada. Los dueños reales de Córdoba son los Pagani, con su complejo alimentario Arcor; Urquía, con el complejo aceitero General Deheza; Bulgheroni, dueño del biocombustible y el desarrollo inmobiliario que desmonta las sierras para hacer complejos habitacionales pegados a la Capital; Roggio y el curro de la obra pública, la timba y los casinos; con un faro ideológico muy concreto que es la Fundación Mediterránea, parida al calor de la dictadura y que sacó entre otros exponentes a Cavallo.
“El ‘Cordobesismo’ es un ensayo político que ha vaciado la identidad del Peronismo, se recuesta en políticas francamente conservadoras, de derecha, y tampoco practica la Justicia Social. Está aliado a la UCR, el PRO y otros sectores que desde 1999 le garantizan la ‘gobernabilidad’ de la provincia. Hay unidad de negocios que está marcada por la agenda de estos grupos económicos que tienen un gran blindaje mediático para difundir que Córdoba es una isla donde todo funciona a la perfección pero no te muestran la escandalosa desigualdad social. Han convertido la provincia en un feudo. Pese a todos los pesares, Córdoba es una provincia estratégica: Por su historia de lucha, por su peso político y productivo”, remató.