“El 9 de Julio de 1816 nuestro pueblo dio un paso histórico al declarar su independencia. No fue solo una ruptura con la dominación colonial, sino la afirmación del derecho de un pueblo a decidir su propio destino, defender sus recursos y construir una Nación con soberanía política, económica y social.
“Doscientos diez años después, esa independencia continúa siendo una tarea inconclusa.
“La soberanía no se reduce a una fecha patria ni a un acto oficial: se ejerce cuando el trabajo es digno, cuando la industria nacional se fortalece, cuando los derechos de los trabajadores son respetados y cuando las decisiones estratégicas se toman en beneficio del pueblo y no de intereses ajenos.
“Desde el Sindicato Argentino de Trabajadores de la Industria del Vidrio y Afines (SATIVA-CTAA) reivindicamos el legado de quienes lucharon por una patria libre, porque entendemos que no puede haber verdadera independencia mientras se avance sobre los derechos laborales, se debilite la producción nacional, se promueva la precarización del empleo o se silencie la voz de las organizaciones sindicales.
“En un mundo atravesado por guerras, disputas económicas, crisis energéticas y una creciente concentración de la riqueza, los trabajadores volvemos a estar en el centro de las consecuencias de esas políticas.
“Por eso, más que nunca, es necesario defender la paz, la solidaridad entre los pueblos y el derecho de cada Nación a decidir su propio camino sin condicionamientos.
“La Independencia que soñaron nuestros próceres debe traducirse hoy en trabajo con derechos, salarios dignos, libertad y democracia sindical, producción nacional y justicia social.
“El 9 de Julio renovamos nuestro compromiso con quienes todos los días sostienen la industria del vidrio y con todos los trabajadores argentinos.
“Porque la Patria no se vende, la soberanía no se negocia y los derechos conquistados se defienden con organización, unidad y lucha”, termina la declaración de SATIVA-CTA Autónoma.