19 de abril: “Día de la Defensa de la Democracia”

Por Jesús Chirino*

A 40 años del recupero de la democracia resulta interesante hacer memoria de algunos momentos en los cuales estuvo en peligro y valorar la defensa que el pueblo realizó de la misma.

Ataque y defensa de la democracia

Durante la Semana Santa de 1987, el Gobierno nacional de Raúl Alfonsín sufrió una asonada militar. El levantamiento de los militares ultraderechistas, conocidos como “carapintadas”, exigían la renuncia de los altos mandos del Ejército y “mejores” condiciones para quienes eran juzgados por violaciones a los derechos humanos. Por entonces aún tenían poder los militares, una parte de la sociedad seguía sintonizando con lo que representaban, cuestión que llevó a que se prepararan atentados  contra el presidente de la Nación y se repitieran los planteos militares.

El 16 de abril de ese año, el mayor del Ejército, Ernesto Barreiro, se amotinó en el Comando de Infantería Aerotransportada de Córdoba, negándose a concurrir al Juzgado que lo investigaba por cargos de tortura y asesinato. La posición se fue extendiendo por los cuarteles. El teniente coronel Aldo Rico, a cargo de un regimiento en Misiones, comenzó a liderar la amenaza sobre el Gobierno nacional desde la Escuela de Infantería de Campo de Mayo.

Al final del conflicto con quienes no querían ser juzgados por las atrocidades que habían llevado adelante durante la dictadura, Alfonsín produjo la recordada frase “Felices Pascuas, la casa está en orden”. Más allá de las valoraciones acerca de la resolución del conflicto, no debe olvidarse la importante movilización que realizó la ciudadanía del país. También en Villa María.

El domingo 19 de aquel abril, el Concejo Deliberante de la ciudad dictó la Ordenanza Municipal 2.375, que fue promulgada el 17 de julio del mismo año mediante el Decreto 172 “A”. Mediante esa norma legal, se estableció que el 19 de abril como “Día de la Defensa de la Democracia en Villa María”. En el texto de la ordenanza puede leerse que se fijaba esa fecha “para que se recuerde la gesta popular en defensa de las instituciones constitucionales y populares argentinas”. También se señala que  ese ejercicio de memoria se desarrollaría en “todos los establecimientos públicos dependientes de la municipalidad, invitándose a todos los institutos educacionales de todos los niveles, públicos y privados…”.

Más de 1.500 personas marchando en Villa María

La defensa de la democracia fue una gesta popular de la que participó el pueblo de la ciudad. Aquel domingo, Raúl Alfonsín hizo dos discursos, en unos de ellos señaló la rendición de los sublevados y pronunció el “Felices Pascuas. La casa está en orden”. En cuanto al movimiento en Villa María quedó documentado en la edición del 20 de abril de El Diario que cubrió todo el ancho de su tapa con el título “Se rindieron los rebeldes”, a la izquierda una foto de Alfonsín, a la derecha la del teniente coronel Aldo Rico. En el centro de la portada, la imagen de una de las dos marchas que, durante el día anterior, se produjeron en el centro de la ciudad. Los villamarienses estuvimos en las calles defendiendo el sistema democrático. Por la mañana, encolumnados detrás de la bandera nacional, por las calles céntricas, marcharon más de 1.500 personas. El denominador común era el repudio de la sublevación militar. El nutrido grupo elevaba estandartes de organizaciones políticas y a su paso sumaban la adhesión de los automovilistas que hacían sonar las bocinas, también los peatones se detenían para saludar con los brazos en alto.

Entre los manifestantes estaban los concejales, dirigentes y militantes políticos y gremiales que habíamos pernoctado en el Concejo Deliberante. Acerca de la marcha desarrollada durante la mañana, El Diario publicó. “Fueron constantes los cánticos en favor del gobierno constitucional y muy duros los estribillos para con los militares”.

El manifiesto

En la plaza Centenario, la Comisión Multisectorial de Defensa de la Democracia, dio a conocer un documento acordado con las organizaciones participantes. Allí se dijo que: “Los partidos políticos, las organizaciones sindicales, estudiantiles, empresariales y comunitarias y el pueblo de la ciudad de Villa María, frente al mantenimiento de la vergonzosa actitud de subversión del orden constitucional sostenida por fracciones del Ejército, reunidos en esta histórica plaza realizamos la siguiente proclama: nuevamente los argentinos asistimos con consternación al choque de dos concepciones de la estructura de la Nación: la que se basa en el imperio del derecho y la que se sustenta en la violencia de los hechos…”.  En el mismo documento se planteó que no existía “espacio para indiferentes” agregando “no dejaremos retroceder el reloj de la historia, hemos aprendido que con la cabeza gacha no se llega a ver el porvenir”. También se remarcaba que “las naciones no transitan en vano los caminos de su padecimiento. El pueblo, volcándose en estos momentos sobre las plazas de la Nación, porque mucho ha vivido y mucho ha sufrido, está hoy de pie, con las manos tomadas, bajo la misma bandera que amamos, haciendo frente al desafío y ofreciendo el espectáculo de un país movilizado en defensa de sus instituciones”.

Segunda marcha

En la tarde del domingo, a las 18 horas, en el Concejo Deliberante se seguían las alternativas de lo que pasaba en Buenos Aires. Cuando Alfonsín habló, a su regreso de Campo de Mayo, se aflojaron las tensiones y apareció la alegría por la rendición de los sublevados. Entonces, con la bandera argentina al frente, nuevamente se marchó hacia la plaza Centenario. En la cuadra que ocupaba la manifestación podían identificarse banderas de APDH, UTN, Partido Intransigente, Partido Comunista, Frente del Pueblo, Iescer-Fundacer. El Diario reprodujo declaraciones del entonces presidente del bloque radical, concejal Luis Caronni, quien dijo “es un triunfo del pueblo argentino”. Su compañera de bancada, Cecilia Fernández, “con lágrimas en los ojos, resaltó el valor que el pueblo ha demostrado dar a la democracia”. En tanto que el titular del bloque justicialista, Carlos Caballero, “manifestó su esperanza de que sea este el principio de la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil”.

La CGT levantó el paro, por tiempo indeterminado, establecido por la comisión nacional liderada por Saúl Ubaldini.  La regional local había adherido previendo el cese de actividades para las 10 horas del lunes. A las 11 horas se realizaría una concentración en la esquina de Corrientes y San Martín, donde se leería un documento en defensa de la democracia y la Constitución Nacional. Los dos únicos oradores designados para el acto serían el bancario Luis Juárez y el mercantil Hugo Eusebio. Igual el lunes se mantuvo el estado de movilización,  produciéndose actos en Instituto Secundario Bernardino Rivadavia, también el Iescer (actual Inescer) donde se realizó una asamblea presidida por Ángel Diego Márquez, para analizar los acontecimientos que habían sucedido durante semana santa. De este encuentro participaron dirigentes peronistas como Javier Sosa, Eduardo Accastello, también el militante de Franja Morada, Carlos Gázzera quien señaló que “si cuatro o cinco sediciosos pusieron en vilo a todo el país, esto demuestra que el poder no está en el pueblo”. También señaló que “el sábado por la noche salimos a reclamar la solidaridad de otros jóvenes y nadie respondió, por lo contrario, fuimos repudiados por gente que no viste uniforme”. Recuerdo que recorrimos las calles del centro, entrando en varias confiterías, hablando con un megáfono para explicar lo que estaba viviendo el país. Los resultados fueron los descritos por Gázzera. Pero es innegable que más allá de quienes siempre son indiferentes, muchos villamarienses nos movilizamos en defensa de la democracia.

*Docente. Periodista. Secretario General de la Unión de Trabajadores de Estados Municipales (UTEM-CTA). Secretario Gremial de la CTA Autónoma Regional Villa María

Fuente: www.eldiariocba.com.ar