Rafaela Alcoba: “El hambre no espera”

La Secretaria General de ATE y la CTA Autónoma Regional Río Cuarto, Rafaela Alcoba, habló largo y tendido con esta Agencia de Noticias. Al evaluar el año que recién finaliza, afirmó: “El 2024 fue un año que pegó fuerte en las y los trabajadores de Río Cuarto que no escaparon de la embestida que el Gobierno Nacional perpetró contra quienes garantizamos derechos, para quienes hacemos que el Estado llegue en cada punto del país y ante cada necesidad”.

Y añadió, “particularmente, en nuestra ciudad se vieron afectados los organismos de PAMI y el Ministerio de Trabajo. Este último quedando en funcionamiento con sólo tres trabajadores atendiendo la demanda de toda la ciudad y zona. Luego tuvieron que dejar el edificio en el que funcionaban para ir a prestar servicios en la sede de ANSES. Los despidos infundados del PAMI, que al día de hoy seguimos peleando por su reincorporación, demostraron lo ilógico e infundado de las cesantías. Teniendo en cuenta que cuando el Gobierno avanzó con la quita de remedios para los jubilados se notó fuertemente la ausencia de personal para dar rapidez en la atención. En esta UGL se dieron 11 despidos en lo que va del Gobierno ultraderechista de Milei”.

Preguntada sobre de qué modo impacta en los laburantes formales e informales y en los merenderos y comedores barriales el ajuste del Gobierno Nacional y su correlato en Córdoba, respondió: “Tampoco escaparon a esta realidad brutal los sectores más vulnerables, los merenderos y comedores comunitarios que integran la red de la Federación Nacional Territorial (FeNaT-CTAA) se vieron desbordados ante la demanda y el aumento de pedidos de alimentos de todos aquellos que fueron arrojados a la pobreza en estos últimos tiempos”.

Como dato, aportó “la sorpresa que fue encontrarnos con compañeros y compañeras con trabajo que recurrían a solicitar alimentos por que los sueldos no les alcanzaban para cubrir lo mínimo e indispensable”, y señaló que “también es marcada la preocupación de las compañeras por la problemática de adicciones que creció de manera descomunal, ante lo que seguimos solicitando al Municipio que agilice los tiempos para tomar este tema y generar espacios de contención sobre todo para niños y adolescentes”.

Alcoba manifestó a esta Agencia que “por el momento con la Municipalidad de Río Cuarto mantenemos una relación institucional con instancias de articulación y diálogo en las que vamos llevando permanentemente las demandas de los distintos sectores que representamos como Central”.

“Porque para nosotros el hambre es un crimen y la solidaridad la hacemos desde abajo. Para terminar con la angustia de no saber qué vamos a comer al otro día, sin changas ni trabajo. Por eso mismo a las autoridades les hemos dicho que no hay tiempos oceánicos para esperar respuestas. El hambre no espera, es urgente. Una madre desesperada para frenar las adicciones de su hijos no espera. Esa es la pura verdad”, sentenció.